TEXTO BASE 4
A pesar de que los textos argumentativos se basan, en general en las estructuras argumentativas ya trabajadas, la decisión de persuadir a otros se manifiesta a través de distintos formatos textuales en interesantes combinaciones con otras intencionalidades que atraviesan esos textos.
La veta creativa de cada autor puede conseguir darle el peso y el carácter de una argumentación aún sin seguir fielmente, de manera explícita, las etapas de una argumentación canónica.
De hecho, el texto de Jorge Lanata, “Sobre el Miedo”, que hemos trabajado en la Unidad 6, está inscripto en esta línea que mencionamos.
En otras circunstancias, la sustancia argumentativa se explicita en breves segmentos opinativos que se mezclan con segmentos narrativos o informativos.
De estas características son los dos textos complementarios que les recomendamos leer para descubrir esos segmentos argumentativos u opinativos que les dan sustento a la intención de persuadir o las maneras creativas de encarar la postura argumentativa: de Galeano , “El derecho al delirio” y de Vicent, “2001”.
También podemos encontrar casos, como el texto de Hugo Mujica, en que la creatividad del texto se ve resaltada por lo paratextual, ya que la diagramación ayuda a una mejor lectura del texto. En virtud de que dicho texto es del año 1996, para su correcta interpretación deberán ejercitarse en las tareas de lector que estudiaron en la Unidad 2. ¿Viene bien un “repaso”?
Luego de estas lecturas, llegó la hora de la producción: Siguiendo las estructura propuesta por los organizadores argumentativos, realicen los siguientes trabajos prácticos:
TEXTO BASE 3
A lo largo de los estudios que venimos realizando hemos tratado reiteradamente el concepto de superestructura aportado por Teun van Dijk; por ejemplo, en la Unidad 6, donde se desarrolla el tema de narrativa, se ha explicado exhaustivamente su planteo sobre las superestructuras narrativa y periodística. De la misma manera les proponemos acceder, también, a su esquema para la argumentación.
Esto es recomendable para poder tener completo el panorama sobre las diversas superestructuras que estudia este autor por lo cual les recomendamos leer el texto fuente de van Dijk, “Estructuras argumentativas”.
También podemos trabajar el resto de los conceptos de van Dijk para relacionarlos con los elementos tradicionales en que se dividía al discurso retórico. Recordemos lo visto en el tema anterior. Las partes del discurso retórico establecido desde la época de los estudios griegos clásicos son: inventio, dispositio, elocutio, memoria y actio. Esta sucesión de categorías pueden ser comparadas con la idea de van Dijk de superestructura. Por su parte, la dispositio manifiesta la construcción macroestructural y la elocutio constituye su microestructura, su manifestación textual lineal.
Sobre este tema Albaladejo Mayordomo, en su obra “Retórica”, explicita: “A la operación de dispositio corresponde un nivel que es el de la estructura profunda textual o macroestructura, como categoría y como componente textual concreto. La teoría retórica relativa a la dispositio es una solidísima explicación de la macroestructura textual. Este nivel de dispositio es resultado de la transformación en material textual de la estructura de conjunto referencial que es el nivel de inventio. (...) La dispositio contiene unidades temáticas, semántico- intencionales, perfectamente organizadas en virtud del orden macroestructural.(...) La elocutio es la verbalización de la estructura semántico-intensional del discurso, con la finalidad de hacerla comprensible por el receptor.” (Albaladejo Mayordomo, 1989: 75)
Otra posibilidad de estudiar la estructura textual argumentativa, es la de los organizadores discursivos. Precisamente, considerando que Uds. se encuentran en una primera etapa de aprendizaje del proceso de redacción, creemos más conveniente, para cumplir con las tareas de escritura, presentarles los esquemas que Esther Lorenzini y Claudia Ferman presentan como organizadores discursivos en su libro “Estrategias discursivas. Práctica de la Comprensión y Producción de textos en Castellano”. (págs. 130 y 131)
Esos organizadores discursivos son dos: de la argumentación secuencial y de la argumentación dialéctica. En ambas estructuras es interesante observar las categorías que constituyen sus elementos y los conectores específicos para cada caso.
Con respecto a las primeras, relaciones esos elementos constitutivos de estas estructuras con las categorías que presenta van Dijk en su superestructura argumentativa. Piensen en qué diferencias y semejanzas se plantean.
Con respecto a los conectores, ya en la Unidad 4, trabajamos sobre la importancia de la cohesión para posibilitar la coherencia de los textos. La correcta utilización de diferentes conectores es fundamental para la secuencia en los textos argumentativos. En ambos organizadores discursivos es imprescindible el uso de adverbios, frases adverbiales, pronombres relativos, que conectan lógicamente los elementos del texto para alcanzar la coherencia del mismo.


Retomemos el texto de Gorgias que vimos en el texto base anterior.
Analicemos el texto según las categorías del organizador argumentativo. El primer párrafo sirve como punto de partida para ubicar al receptor sobre el tema al cual se va a referir. Hablará de Helena de Troya. Tal vez, para entender mejor el texto hayan tenido que revisar sus conocimientos de historia y literatura griegas, ¿verdad?
Ya en el segundo párrafo, el autor explicita su intención, la proposición es clara: quiere defender a Helena. Para dejar clara su posición personal usa la primera persona: “Mi intención es...”
A partir del tercer párrafo, Gorgias desgranará los argumentos por los cuales intenta demostrar que Helena no es culpable de su proceder. Cada argumento será conectado por medio de la enumeración de las causas: primera causa, segunda, y así sucesivamente. Usa, además, conectores tales como “en efecto” (reiteradamente), “entonces”, “además”, “por tanto”, “pues”, “en efecto”.
La conclusión reitera la idea presentada en la proposición y usa el mismo recurso, la primera persona: “Eliminé con este discurso el deshonor de una mujer...”
Es interesante la idea final de Gorgias: el argumentar considerado como un juego. Podríamos pensar en este planteo relacionándolo con el argumento usado con respecto a la palabra. ¿Se animan a sacar una conclusión?
La posibilidad de encuadrar un texto en los parámetros que nos brindan los organizadores o la superestructura argumentativa variará y deberemos flexibilizarla según sea el caudal creativo del que argumenta y del tema a ser pasible de argumentación. Lean el texto “Cosecha de muerte” de Washington Uranga. ¿Podemos aplicar las categorías de manera estructurada? ¿Hay manejo de conectores propiamente dichos? ¿Por medio de qué elementos se conectan los párrafos? Quizá debamos volver a la idea de Gorgias: la argumentación como sinónimo de juego nos permitirá desplegar nuestras ideas de manera más creativa y flexible.
Para ejercitarse sobre la posibilidad de analizar desde las categorías estudiadas realicen las actividades proyectadas para este apartado.
Reconociendo la argumentación 1
Reconociendo la argumentación 2
Discurso persuasivo y actos de habla
TEXTO BASE 2
Breves nociones teóricas sobre la evolución histórica de la argumentación.
Decimos en el tema anterior que entendemos la argumentación como una modalidad de pensamiento y, por tanto, que forma parte de nuestra vida diaria a través de las diversas instancias comunicativas que protagonizamos cotidianamente. Es lógico, entonces, que el estudio sobre la argumentación haya sido una preocupación fundamental de los estudiosos a lo largo de la historia. Sobre la evolución histórica del tratamiento de la argumentación lean el Texto fuente “Los primeros estudios sobre argumentación” de Marro.
En nuestra época la influencia de los medios masivos ha llevado a profundizar la investigación sobre las estrategias de argumentación, sin embargo, el modelo propuesto por Aristóteles sigue siendo el referente para todo aquel que desea iniciarse en el estudio de esta vertiente que nos ofrece el lenguaje.
Lean, ahora, el Texto Fuente “La retórica aristotélica” de Marafioti en “La argumentación : lo mismo y lo nuevo” de Temas de Argumentación.
Precisamente, podemos partir del paradigma planteado por Aristóteles para ocuparnos de algunas categorías que han sido retrabajadas por estudiosos que mucho han aportado al tema:
- la diferencia entre demostración y argumentación. Sobre este aspecto consulten el texto fuente: Demostración y argumentación de Perelman.
- las relaciones entre los términos persuadir y convencer. Sobre este aspecto consulten el texto fuente: Persuadir y convencer de Perelman.
Sin embargo, más allá de las teorizaciones al respecto es bueno que podamos seguir disfrutando de la lectura de un texto con la riqueza y hondura del famoso “Encomio de Helena” de Gorgias. En él están esbozadas todas las teorías que se desarrollaron posteriormente. Lean el texto. Disfruten. Su lectura es puro placer.
En el comienzo de la unidad 6, “Contar, narrar”, hacemos mención a que la narrativa y la argumentación son consideradas las dos formas posibles que posee el pensamiento para construir y reconstruir la realidad. A partir de ese concepto se desprende que ellas son las dos grandes modalidades que nos permiten estructurar los discursos. Revisen el texto “Dos modalidades del pensamiento” de Brunner que se encuentra en la unidad 6.
En esa unidad anterior, hemos realizado análisis de narrativas y experimentado la escritura de textos narrativos. Vamos a abordar, ahora, la otra modalidad: la argumentación. También en este caso debemos explicitar que nuestro tarea es sólo introductoria ya que lo concerniente a este tema será profundizado en otras asignaturas de la licenciatura.
Pensemos: ¿Qué sabemos sobre argumentación?
Recordemos: Ya hemos hablado del tema en diferentes momentos de esta cursada.
En la Unidad 3 hemos hablado de argumentación.
Para Kaufman y Rodríguez la trama argumentativa se define de la siguiente forma: “A partir de un tema, proposición o hipótesis se organiza una demostración (en la que se explican o confrontan ideas, se acumulan pruebas, se ejemplifica) y se llega a determinadas conclusiones (explícitas o no)”.
Para María Teresa Serafín la argumentación es una de las cuatro prosas de base: es una prosa que presenta hechos, problemas y razonamientos de acuerdo con una opinión, que normalmente es la del autor. En general, es posible determinar los cuatro elementos siguientes:
a)análisis o, por lo menos, presentación de un problema;
b)presentación de hechos y discusiones que constituyen la base de la argumentación;
c)planteamiento de una solución o tesis y su desarrollo a través de la exposición de hechos y de argumentaciones lógicas;
d)crítica de otras soluciones o tesis alternativas.
En la Unidad 4, también, hemos hablado de argumentación.
En esta unidad se explica el concepto de superestructura según Teun van Dijk y se desarrolla brevemente el estudio de la superestructura argumentativa: “... La estructura argumentativa debe verse sobre todo si procede de manera histórica sobre el fondo del diálogo persuasivo. La tarea consiste en convencer al oyente de la corrección o verdad de la aseveración, aduciendo suposiciones que la confirman y la hagan plausible, o bien suposiciones a partir de las cuales pueda deducirse la aseveración.”
Recomendamos realizar una rápida revisión sobre estos temas.
Ya en esas unidades hemos visto que el estudio de la argumentación y las técnicas argumentativas sirve para ampliar la competencia en el intercambio de las ideas, para poder constatar cuándo hay información y cuándo opinión en los diferentes discursos que circulan socialmente, para poder recibir críticamente esos discursos y enfrentarse a ellos, para aprender a discutir, con argumentos sólidos pero, al mismo tiempo, respetando las razones del otro con la mente abierta y flexible como para que se pueda producir la adecuación o cambio de nuestras opiniones si se lo cree correcto. Para completar este aspecto lean el texto fuente “La argumentación: lo mismo y lo nuevo” de Roberto Marafioti.
Precisemos, ahora más profundamente, el significado del término argumentación.
La argumentación debe considerarse como parte de un lenguaje que intenta modificar a otro, persuadir a otro, en base a una idea de obediencia a la regla, a las leyes.
La persuasión, entonces, es entendida como un efecto para que sea obedecido. La persuasión eficaz se impone por su propia fuerza y el efecto es la obediencia. Pero, para que esto ocurra, primero es necesario estar persuadido, luego, se podrá persuadir. Todo este proceso se realiza en base a lo verosímil.
Si la persuasión es eficaz, no hay acoso, no hay coacción sino que produce un efecto. Para llegar a él, la persuasión debe estar reglada por determinados criterios.
Precisamente, la retórica es un sistema que intenta ver en qué condiciones se puede persuadir, no tiene como objetivo persuadir sino el buscar el momento de hacerlo. La misión de la retórica es descubrir la posibilidad de persuadir.
Los elementos de la retórica son:
Ethós: El que habla.
El que tiene autoridad moral para hablar.
Logos: Palabra argumentada
Sujeta a una dialéctica y a una lógica
Pathós: El destinatario que es afectado en su alma.
El discurso produce un efecto tal que puede decirse que se mueve el alma del destinatario.
Pero también se debe tener en cuenta la necesidad de encontrar la circunstancia, entendida ésta como el momento y, también, el espacio, donde se debe operar con el discurso argumentativo.
De acuerdo con estas características es fácil advertir que el espectro en el que se mueve este tipo de discurso es de tal complejidad que hace que la argumentación pueda ser abordada desde diferentes perspectivas y a partir de distintas disciplinas. Sobre esta cuestión vean el texto fuente “La problemática de la Argumentación, hoy” de Marafioti y otros.
De todas las posibilidades de estudio, nosotros nos limitaremos, como ya lo hemos dicho, a trabajar una estructura argumentativa que les posibilite a Uds., alumnos de primer año, comenzar a escribir este tipo textual con mayor solvencia. Pero antes, hagamos un poco de historia. Esta perspectiva la encontrarán en el texto base 2.