Categoría: [Ejemplos (u3)]
Rosario, Santa Fe, Argentina, 11 de Junio de 2005


Análisis Integral

UNIDAD TRES

EJEMPLO

Veamos un ejemplo de texto donde podemos aplicar diferentes clasificaciones:

“El Mundial 78” de Mabel Pagano. (Material seleccionado por Oliver Galak)


Estaban ahí aquel día en que nosotros nos pegamos al televisor portátil llevado por el gerente, ya que el acontecimiento, muchachos, justifica el abandono del trabajo por un rato, imagínese, hace casi cuarenta años que los argentinos esperamos algo así. Vengan, chicas, que esto no se lo pueden perder y nosotras que ni locas, porque una cosa es un partido cualquiera y otra muy distinta, un Mundial. Pero la Flaca dijo yo tengo que hacer ese trámite de la importadora y se fue. Volvió cuando ya estábamos en los escritorios, todos emocionados porque todo salió perfecto, según Javier, y qué bárbaros los gimnastas, para el cadete y para nosotras, con la banda y el desfile y los papelitos, una maravilla, no sabés lo que te perdiste, pero la Flaca sin interesarse, ahí parada, con los ojos fijos en ninguna parte y diciendo que a la misma hora del festejo, ellas estaban ahí, en la Plaza, como cien, dando vueltas a la Pirámide, algunas llorando y otras diciéndoles a los periodistas extranjeros que no tenían noticias de hijos, hermanos y padres. Y los tipos seguro que los filmaban para hacernos quedar como la mierda en el exterior. Javier interrumpió golpeando el escritorio y el cadete asegurando que no importa porque, total, quién les va a dar bolilla a cuatro chifladas y nosotras diciéndole terminala con eso, Flaca, que por ahí, andá a saber cuál es la verdad y el gerente rematando con que me gustaría saber quién les paga para que saboteen la imagen del país.
Los días siguieron: la República era una gran cancha de fútbol.
Empatamos, ganamos, perdimos, pero no importa, porque la Copa se la van a llevar si son brujos y el televisor ya fijo en la oficina, mirá, mirá que remate, cómo se perdió el gol ese boludo y aquél hoy no pega ni una. Las mujeres, ya bien al tanto de lo que significa un córner, cuál es el área chica y qué es lo que debe hacer el puntero derecho. Pero Goyito, el de Expedición, desapareció hace cuatro días y nada, dale Flaca, vos siempre la misma amargada, el cadete con sonrisa de costado y Javier que por algo habrá sido, che, porque a mí todavía nadie me vino a buscar. Y ellas siguen ahí, dando vueltas a la Pirámide, ma sí, ya se van a ir, cortala, parecés la piedra en el zapato, pero tienen que darles una explicación, lo que tienen que darles es una paliza y listo, así se dejan de decir macanas cuando el país está de fiesta. Hay que embromarse con alguna gente, la patria no les importa, el gerente opinando desde la primera fila frente a la pantalla y la Flaca como para sí misma, el fútbol no es la patria. Gol. Gooooolllll. Golazo. ¡Ar-gen-ti-na! ¡Ar-gen-ti-na!
¿Hacen falta seis para pasar a la final? Se hacen los seis, pero a la hermana de Carrasco la secuestraron anoche a dos cuadras de la facultad, que se embrome, por meterse donde no debe, dijiste vos y Javier yo siempre le vi algo raro a esa chica, enganchando enseguida con que después de los seis pepinos a los peruanos, concierto de cacerolas en los balcones de su edificio, en pleno Barrio Norte, nunca visto, el delirio, la locura y nosotras, contando de la caravana de coches y el novio y el marido, con las banderas, los gorritos y las cornetas, nos acostamos como a las cuatro y hasta la chica aquella, Mariana, la de Libertador, con la vincha y subiéndose a un camión que pasaba para el centro, no se puede creer, ¿viste? Por un anónimo, nada más que por una denuncia sin fundamento y al otro porque ayudaba al cura y a las monjas en la villa del Bajo Flores. Te digo que no me quedó uña por comerme y la hora maldita no pasaba nunca, tocando el techo con cada gol y mirando el reloj, hasta que al fin se dio. Se me cayeron las lágrimas, ¡qué final! ¡El que no salta es un holandés! Y los que desaparecen son argentinos, dale Flaca, no empecés, ¿no te dije, pibe, que la Copa se quedaba aquí? Todos con las banderas y los pitos, a gritar y a cantar, dale con el tachín- tachín, juntos, en aquella fiesta que parecía que no iba a terminar nunca, porque ganamos, salimos campeones y fue como una borrachera de la que nos despertamos con este dolor de cabeza que nos martillea las sienes y un revoltijo de estómago que aumenta a medida que la tapa de la olla se va corriendo. Las cuentas finales no aparecen y la lata está rota de tantas manos que se le metieron adentro. Pero lo peor es lo otro, ellas que siguen ahí, ellas, que ya estaban pidiendo por los que no estaban mientras nosotros saltábamos, sordos a lo que decían algunos como la Flaca, ustedes no se dan cuenta de lo que está pasando y cuando comprendan, ya va a ser tarde. Aseguraba que éramos como los alemanes, que veían el humo saliendo de las chimeneas de los campos de concentración y miraban para otra parte, se callaban, como callamos nosotros, entonces y después, tapándonos hasta las orejas cuando las sirenas nos interrumpían las noches, o escuchábamos algún grito, o se llevaban a alguien del piso de abajo. Nos dieron un pirulín para matar el hambre. Flaca, tenías razón y una entrada al circo para comprarnos la conciencia.

(De Fútbol a puro cuento, Ediciones del Faro Verde, Argentina, 1986. Compilador: Rodolfo Cuenca.

Desde la teoría de Jakobson, nos preguntamos ¿qué función predomina en este texto?

Está escrito en primera persona. ¿Hay predominio de función emotiva o expresiva?

Hay relato de hechos ocurridos durante el período que trata el contenido. ¿Es, entonces, función referencial o informativa?

Sin embargo, hay utilización de segunda persona cuando se hace mención a la Flaca, personaje que encarna la actitud consciente y reveladora de la época del mal llamado Proceso de Reorganización Nacional ocurrido entre los años 1976 y 1983 en nuestro país. ¿Es, entonces, función conativa o apelativa?

Debemos realizar el análisis sin perder de vista el orden jerárquico, entonces, si nos remitimos a la teoría de Jacobson y observamos su uso de las personas podemos establecer el siguiente orden jeráquico:

-función apelatica, por cuanto a partir de la segunda persona el autor intenta concientizar a la audiencia sobre lo ocurrido en tiempos recientemente pasados en nuestro país;

-función referencial porque usa el relato de los acontecimientos para hacer conocer lo ocurrido y

-función expresiva, por el uso de la primera persona desde donde el personaje muestra lo que opina un gran sector de nuestra sociedad acerca del suceso.

Además, debemos agregar que hay

-función poética por que, necesariamente, hay una preocupación en el manejo del lenguaje para poder llegar hasta los lectores. Algunos autores posteriores, han llamado a esta función poética, literaria.

Debemos tener en cuenta la intencionalidad manifiesta en el texto pero no debemos olvidar que la percepción de esa intencionalidad depende en gran medida de las competencias puestas en juego por el lector.

Teniendo en cuenta la reformulación de Kerbrat-Orecchioni, en este caso, por ejemplo, son fundamentales las competencias ideológicas y culturales que posee el que lee.

Supongamos que estamos frente a un lector holandés que conoce el español y por lo tanto posee una competencia lingüística adecuada para interpretar el texto, pero, sin embargo, no sabe nada de nuestra historia reciente. Entenderá el código pero, ¿podrá entender la intencionalidad del autor? ¿Podrá dar al texto la dimensión dramática que surge de su lectura?

Sin ir tan lejos. Muchos de Uds. que no tienen edad de haber vivido aquella época, aún cuando tengan competencia cultural al respecto, comprenderán de manera diferente el relato a la comprensión de una persona que ha estado vinculada a los acontecimientos. Las determinaciones “psi” influyen fuertemente para ello.

Usando el concepto de trama, que vimos en Serafini, vemos que estamos ante una narración en la cual se insertan diálogos y descripciones.

Esta narración, por sus características específicas, constituye un cuento. Recuerden el cuadro que aportan Kaufman y Rodríguez.

Efectivamente, en el cruce entre función literaria y trama narrativa, encontramos: cuento.

Dentro de los géneros literarios es un cuento. De acuerdo con Bajtín, es un género secundario, por cuanto está dentro de una publicación y en él se “absorbe” un género primario, familiar y conversacional, dado a través de los diálogos.

Con respecto a la clasificación que presenta Adam, podemos incluir a nuestro ejemplo en la tipología Conversación y, por supuesto, Narración. Si observan el cuadro presentado por Adam, podrán constatar que características del orden de la morfología y la sintaxis y de los aspectos textuales resaltados en él son usados en el cuento de Pagano.

Editado por Cátedra Redacción I a las 09:59 PM | Palabras: [ 1486 ]
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Ejemplos de funciones del lenguaje

UNIDAD TRES

EJEMPLOS

Veamos algunos textos para observar ejemplos de las distintas funciones, es decir, leamos en algunos mensajes las diferentes funciones.

Función emotiva

Los siguientes son fragmentos de un artículo sobre Juan Filloy, importante escritor cordobés de 106 años. El mismo fue publicado por la Revista Cabal (Nº 116:15)

“...Borges ha tenido una educación de gente rica, y como hijo de gente rica tuvo una vida muy recatada ambientada en lugares sumamente distinguidos. Yo he sido criado detrás del mostrador de un boliche, de un almacén, de modo que he sido muy distinto. A Borges yo le imputaba no haber tenido calle. A mí me ha sobrado potrero...”
“...Mi vocación literaria parece una venganza de siglos. Una revancha de mis antepasados remotos y cercanos, como si me hubieran ordenado que los vengara, los compensara del analfabetismo ancestral que venía circulando en nuestra sangre desde tiempos tribales...”
“...En mi existencia yo no he capitalizado más que mis sueños y desvelos, por lo que considero una ilusión convertida en desencanto...”


La función emotiva se trasluce a partir del uso de la primera persona que permite al emisor trasparentar sus sentimientos y opinión sobre sí mismo.

Función referencial

El siguiente texto constituye los tres primeros párrafos de una noticia aparecida en el diario La Nación(19/08/00:1).


“El juez federal Jorge Urso procesó al ex ministro de Defensa Antonio Erman González y al ex canciller Guido Di Tella por distintos delitos vinculados con la venta de armas a Ecuador y a Croacia.
Entre 1991 y 1995, el entonces presidente Carlos Menem firmó varios decretos que consignaban que el país les vendía grandes cargamentos de material bélico a Panamá, Bolivia y Venezuela, cuando, en realidad, según se supo después, las armas terminaron en Ecuador y en Croacia.
Hace varios meses, Urso procesó al ex titular del Ejército teniente general ® Martín Balza...”


La tercera persona y el uso de sustantivos como palabras claves del texto son los requisitos que nos hacen descubrir que la función referencial es la principal en este texto.

Función conativa

Cristina WARGON, escribió el siguiente texto con indicaciones para que sigan las mujeres durante las épocas en que se llevan a cabo los campeonatos de fútbol. El mismo fue seleccionado, de la revista “A puro Cuento”, por Oliver Galak.


Consejo para damas disidentes


Y aquí van algunas recomendaciones para mujeres:
· No intente distraer a su marido con un camisón negro. Sólo servirá para derribar su autoestima sin “erguir” nada.
· No se muera. Su cadáver puede quedar en el living, sin cristiana sepultura, hasta que termine el circo.
· No cometa actos de protesta para llamar la atención, como encerrarse en el placard o dormir en el freezer. Sólo conseguirá una lumbalgia atroz o sabañones.
· No aproveche el tiempo para acomodar armaros. Se sentirá una mártir, amén de estúpida.
· No lea literatura erótica. ¿Pa´qué?
· Sí, prepárese todas las comidas que a usted le gustan y que hace mil años que no come porque no le gustan a su marido. En esos días a él le dará lo mismo mascar latas vacías.
· Sí, tíñase el pelo de fucsia y póngase minifalda aunque le sobren años o panza. Es imposible que alguien le haga un comentario hostil. No ven nada.
· Sí, prepárese esa máscara de tiza, huevos duros, grasa de chancho y caca, que siempre le recomendó su abuelita. Si en treinta días de usarla no le hace efecto, tal vez no sirva.
· Sí, tómese vacaciones domésticas. Deje que el caos invada dulcemente su hogar... Y hasta cuelgue a secar sus calzones en el picaporte de la puerta de calle... del lado de afuera.
· Sí, procure tomar un amante. Aunque le será difícil: la mercadería que queda disponible es casi nula y de funcionamiento dudoso. Si lo consigue, se dará el gusto de hacer el amor en la mesa del living...mientras no le tape el televisor a su marido.


Las pautas establecidas por Jakobson para esta función se cumplen ampliamente: la autora se dirige directamente a su receptor en segunda persona del indicativo, lo cual provoca una fuerte preeminencia del verbo, por ese recurso trata de sugerir algunas actitudes y persuadir sobre la manera de comportarse en esta situación puntual.


Función fática


El siguiente es un diálogo posible entre dos alumnos que se encuentran en la puerta de la Facultad:

- ¡Hola, Juan! ¿Todo bien, loco?
- Bien, Julio. ¿Y vos? ¿Tenés clase, ahora?
- Si, ¿Y vos?
- No , ya me voy. Bueno, chau, suerte.
- Chau, nos vemos...

De la misma manera podemos reproducir un diálogo cotidiano que se produce en la calle, en un pasillo de cualquier trabajo, por teléfono. Por medio de esa conversación se trata, sólo, de abrir el canal de comunicación y de mantenerlo en esa situación aunque más no sea por algunos segundos.


Función metalingüística


El siguiente es un fragmento del artículo ”Nuevas perspectivas de la lingüística y la gramática para la enseñanza de la lengua” de Enrique Bernárdez. Fue publicado por la Revista Textos de Didáctica de la Lengua y la Literatura(Nº 2:11).


“...El coche está averiado. Esta oración puede tener muchos “significados”: puede ser una simple constatación ( es su significado de código), pero también puede indicar, según el contexto, que no tenemos intención de llevar a su casa al pesado del primo Diodoro, en respuesta a su pregunta “¿Me llevas a casa?”. No hay relación aparente entre pregunta y respuesta, pero en un contexto dado este valor de la oración es perfectamente comprensible. La oración también puede anunciar un gasto inesperado, si por ejemplo se está hablando del mal estado de las finanzas domésticas, o indicar la desilusión por la rapidez con la que se ha averiado un coche recién comprado; o, al contrario, justificar el mal estado del viejo con la intención de hacer aceptable la inversión en uno nuevo. La interpretación de código es la más frecuente, pero podemos plantearnos si no se deberá simplemente a que es utilizable en un mayor número y variedad de contextos...”


El ejemplo por excelencia de función metalingüística lo podemos encontrar en un diccionario: la lengua habla de sí misma. En este caso, la reflexión sobre un hecho de lengua lo ubica en la misma perspectiva.


Función poética

En publicidad:

· La llama, que llama.


· ¿Todo bien?,
¿tu casa bien?
¿ tus cosas bien?

Editado por Cátedra Redacción I a las 09:47 PM | Palabras: [ 1059 ]
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© Fernando Irigaray, Marcelo de la Torre, Jorge Yunes,
Diego Rolle y Carlos Rossano (2002-2005)

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