UNIDAD DOS
CASSANY, Daniel, “Filtro afectivo” en “Describir el escribir”. Adaptación de la cátedra.
Filtro afectivo
Stephen Krashen formula la hipótesis del filtro afectivo: un conjunto de circunstancias, angustia, falta de interés, de motivación, que, en determinados casos, bloquean la adquisición satisfactoria del código.
El filtro afectivo es como una pantalla o tamiz que impide, en determinadas condiciones, que se pueda alcanzar la comprensión. Está formado por diversos factores, positivos y negativos.
El valor final del filtro es alto o bajo según sea positiva o negativa la suma de los factores.
Efectivamente, el filtro afectivo está formado por diversos factores motivacionales y afectivos.
El estudiante que está motivado por aprender la lengua tiene un filtro afectivo bajo y puede adquirir el código satisfactoriamente. La ausencia de motivación, en cambio, es una negativa porque acciona el filtro afectivo.
Con respecto a los estados emotivos, varios experimentos prueban que hay una estrecha relación entre el grado de angustia del individuo y el éxito en la adquisición del código. En general, los estados de angustia, la inestabilidad emocional o los conflictos interiores no favorecen en absoluto la adquisición. Por el contrario, los individuos poco angustiados y tranquilos son los que alcanzan más eficientemente el código.
Otro factor emotivo es la empatía o habilidad de saber ponerse en la piel de otra persona para comprenderla. El individuo empático se identifica más fácilmente con el escritor al que quiere aprender.
El último de los factores es la actitud respecto a la clase y al profesor. El estudiante que se encuentra bien en clase y que está satisfecho de su profesor tiene los filtros más básicos y puede aprovechar mejor las enseñanzas. Muy probablemente será aceptado por el maestro y por el resto de la clase. Por otra parte, estas actitudes positivas hacia la clase pueden ser manifestaciones de otros factores emocionales o motivacionales: confianza en uno mismo o deseo de integración.
Por otro lado, el filtro nunca bloquea absolutamente la entrada de información. Generalmente, actúa como un tamiz que filtra la información de manera que sólo aquellos elementos del código que gustan al sujeto o que éste necesita se organizan comprensivamente. Según el tipo de filtración, la adquisición dura más o menos tiempo, sigue un orden u otro, se consigue parcial o totalmente.
UNIDAD DOS
AEBLI, Hans, “ La lectura y la esfera del trabajo”, de “12 Formas básicas de enseñar”, Narcea, Madrid, 1988. pág. 100.
“En el trabajo
En la vida del hombre adulto occidental, el trabajo ocupa en la actualidad y según la profesión de 35 a 60 horas por semana, y el ocio quizá un número igual de horas (si se excluyen las obligaciones extraprofesionales). En el trabajo profesional la lectura posee distinto papel según la índole y el puesto de la persona.
Va desde la lectura de meras instrucciones de uso (que, sin embargo, y como sabemos a partir de informes de problemas relativos a productos técnicos modernos en los países desarrollados, son de la mayor importancia), pasando por el manejo de material escrito múltiple (cartas de negocios, informes, protocolos) hasta la utilización y el estudio de material de información especializado (descripción de medicamentos, instrumentos, aparatos, máquinas), libros especializados y manuales y libros de textos, que proporcionan información sobre técnicas y concepciones teóricas fundamentales (programación de ordenadores, dirección de personal, etc.). El éxito y el progreso en la profesión requieren la capacidad de saber manejar estos textos. El que puede hacerlo, progresa, el que falla, o no progresa o se hunde, no sólo individual, sino también colectivamente (hay ramos enteros de la economía que fracasan en la competencia internacional.
Es, pues, evidente que toda escuela moderna debe plantearse si transmite a la nueva generación las necesarias técnicas de aprendizaje a partir de textos. Expresado positivamente: los profesores tienen que saber – y haber experimentado en sí mismos – lo que significa, lo que supone para un profesional enfrentarse con textos que necesita para su trabajo, cuando ha de comprenderlos por sus propios medios, cuando ha de ponerlos en relación con la situación concreta en la que se encuentra y con las misiones prácticas que debe resolver y cuando intenta extraer de lo que ha leído informaciones que guíen y perfeccionen su actividad. Llegamos a tener una cierta noción de estos procesos cuando, por ejemplo, leemos a los alumnos las instrucciones para construir un modelo de avión sin motor y les vemos aplicarlas en la práctica de actividades de construcción o cuando vemos cómo un alumno con las necesarias aptitudes aprende a jugar al ajedrez siguiendo las instrucciones de un manual. La finalidad de esta lectura significa por tanto sacar de unos textos informaciones que guían actividades, que proporcionan saberes fundamentales para actuar y que posibilitan el aprendizaje teórico y práctico”.