El del viernes 24 de noviembre fue un encuentro trascendente, si a estas alturas de la lectura de Lash se nos permite la expresión: alcanzamos la meta: completamos la lectura de las 380 páginas de la Crítica de la Información.
Diego Javier Squarini y Facundo Matías Layús retomaron los aportes de Mc Luhan y Donna Harraway recorridos por Lash en el capítulo 13 sobre el“Poder no lineal” con un cierre a cargo de Ignacio Russo.
Luego, de la mano de Ana Belén Puntonet, Diego Sebastián Farías Gómez, Martín Miguel Berardo e Iván Heraldo Crespo, recorrimos la recta final.
“La crítica de la información (…) debe incluir una teoría del poder. Si en la crítica de la ideología las relaciones de poder tuvieron una base en la propiedad real, en la crítica de la información el poder la tiene en la propiedad intelectual” introduce Lash.Entre los conceptos de Mc Luhan que Lash rescata para ir “contra la linealidad”, se propone un involucramiento profundo necesario para el reconocimiento de patrones, dejando de lado la lectura lineal moderna en la era en la que el ícono funciona como una instantánea del inconsciente colectivo. Un buen ejemplo es la estrella cinematográfica.
“De manera similar, el “mosaico” tiene que ver “no con la secuencia sino con la simultaneidad” señala Lash. Los mosaicos, como ensamblaje decorativo, no son obras de pintores geniales sino de artesanos, “simples artesanos” acotó con cuidado Squarini. La cultura popular se acerca más a la artesanía que al arte. La artesanía no tiene autor, es pura expresión. Y en la era electrónica la artesanía reaperece en nociones como la de High Craft (high tech más artesanía), donde lo artesanal adquiere además nuevas dimensiones.
Para Mc Luhan los medios mismos son mosaicos, en los que la primera información que se busca es la que ya se conoce, operando como un dispositivo de reconocimiento, más que como "dispositivos pedagógicos para producir ciudadanos” dice Lash.
Harraway, a su turno, define a la ciencia actual como semiótico material. La ciencia suma al poder de la mano de la tecnología. Esta tecnociencia, que anula al discurso como rey, tiene sus figuras propias: la semilla, el chip, el gen, el feto, la base de datos, el ecosistema, o como nos enseñara un famoso niño publicitario, lo más importante… el chip. Son figuras, destacó Layus, que fusionan lo natural y lo artificial.
He aquí entonces la propuesta de Harraway: los “testigos humildes”, “agujeros de gusanos” a través de los cuales entramos en el régimen cada vez más prevaleciente de la tecnociencia y el poder de la información. Los testigos humildes representan un modo experimental, y ponen en cuestión el modo de legitimación de los saberes. ¿Quien dice que esto es así? ¿Desde dónde se emite el juicio? El testigo humilde de hoy, además, en la línea de lo que propone Latour, no es solo un humano, sino que también puede ser una cosa, es un modo tecnológico de vida, y como ayer y como siempre, es un actor que está imbricado en cuestiones de poder y de ética. “Los periodistas deberían verse hoy como los testigos humildes de este época” disparó el profesor de la Torre dejando la invitación hecha a quien quiera sumarse.
Las luchas tecnocientíficas ponen en escena también la pregunta acerca de los modos de delimitación del dominio público y privado de la mano de las patentes, el copyright, las marcas registradas. “¿Por qué la idea de patentar un organismo nos hace ruido y nos nos sucede lo mismo con las plantas? ¿Es que ya entregamos al reino vegetal? ¿Por qué la actitud es diferente con los organismos?” preguntó la cátedra. “Por la herida narcicista” acotó Carmen Triga. Otra idea para retomar y seguir navegando.
Comunicación, código y crisis de la representación
Y así alcanzamos las conclusiones. Puntonet y Farías Gomez acompañaron el recorrido por las dos generaciones de teorías de la información que identifica Lash. La primera, informacional, teorizada por Alain Touraine y Daniel Bell, la segunda comunicacional, analizada por Paul Virilio y Manuel Castells. La primera, vinculada al software, la segunda a una nueva economía, una economía de las comunicaciones, economía que vuelve central el código, código que los/as recientes arribados/as a las tecnologías digitales relacionamos rápidamente con la sensación de superpoder que otorga la manipulación del código, al operar en la parte trasera, el enigmático back end, manipulando sentencias que modifican las interfaces. Así lo señalaron los expositores, haciendo referencia a su experiencia en el Medialab.
Pero seguimos siendo modernos, algunos al menos. En ese sentido, de la Torre destacó la ventaja de los patrones analíticos de la educación escolar, que se encuentra, sin embargo y como mínimo, en cuestión. “Hoy el código es permanentemente hibridación de otros códigos, incrustaciones de códigos, en donde la posibilidad de análisis al estilo moderno está vedada”.
Berardo fue el encargado de abordar, al modo de un trabalenguas, la territorialización, desterrritorialización y reterritorialización. En la nueva economía de flujos, Gilles Delueze y Felix Guattari presentan, señala Lash, no una teoría de la acumulación de los flujos, sino de su circulación. “Los flujos conquistan la hegemonía en la “desterritorialización” que genera estructuras e instituciones. Pero nunca hay una mera indiferencia de los flujos. Los flujos desterritorializados acaban por “solidificarse” en un grupo de nuevas territorializaciones, algunas de las cuales se convierten en infraestructura para los propios flujos.” (pág. 342)
Para la ciencia social, en el orden de la información, la relación social es desplazada por la comunicación. La sociología crítica es reemplazada por la mediología, “una ciencia que estudia los medios, se actualiza con los medios, una teoría alternativa” definió Berardo a lo que Rossi marcó un contrapunto y agregó: “no es el estudio de los medios sino que es una teoría de un nuevo tipo de medios. Suponer que hay una actualización de la teoría supone que hay una constante, que es el mundo. No es una cuestión de significado último del mundo sino que hay categorías y operaciones que ya no funcan. Por eso aparece un nuevo tipo de teoría, no necesariamente actualizada”.
“Pero hay una cronología o una evolución” insistieron. Se señaló en la clase que el concepto de evolución va pegado a una idea de progreso, “un progreso que se enunció y no se concretó. En los términos planteados por Durkheim y Marx las cosas se han empantanado. Probablemente el que más claro lo vio fue Weber” sumó de la Torre.
El dualismo que nos lleva a pensar en lo bueno o malo de las tecnologías, el dilema erróneo de origen nos acechaba y la posibilidad de pensarnos por fuera, aparecía como tentación. “El mail acerca... o aleja a la gente? Con las tecnologías digitales escribimos más... o menos? Eso sí, escribimos menos cartas, y la relación es más distante, puede que más intensa, no es lo mismo... No, se escribe más y más seguido... pero con errores de ortografías" sumó una voz más alejada. Las conclusiones de Lash nos llevan para otros pagos. La tecnología crea ambientes en los que nos sumergimos y la crítica se ejerce con el agua al cuello, o no se ejerce.
El profesor de la Torre nuevamente aclaró, y meridianamente: “La sociología intenta explicar a la sociedad por el lado de la reproducción del lazo social o de la transformación de ese lazo social reproductor. Hoy, en el flujo, la sociología no puede dar cuenta de ese lazo social, donde ya no hay reproducción, sino que hay producción todo el tiempo”.
"El análisis que Marx hizo del desenvolvimiento contradictorio del capitalismo industrial ha perdido vigencia porque éste ha mutado, no obstante, existe otro Marx, que no es el teórico del capitalismo industrial sino más bien el primer analista de la «modernidad»… que a la asombrosa edad de treinta años elaboró el análisis de una modernidad donde «todo lo sólido se desvanece en el aire»… Este análisis se encontrará en el volumen II del hoy denostado Das Kapital: “El proceso de la circulación de Capital”.S. Lash y J. Urry Economía de signos y espacios. Sobre el capitalismo de la posorganización.
(Amorrortu editores, Bs.As. 1998 1º Ed. 1994)
“La circulación de la información -los flujos financieros lo son- es la única manera de que en algún peaje deje ganancia, cuanto más veloz... más paga!!! de la mano del copyright, la patente, las marcas y los derechos de propiedad intelectual. Hoy la política concentra su actuación en dirimir conflictos de intereses de peaje de ese tipo, los problema del orden social son de orden accesorio. Hoy no hay una crisis de acumulación sino de reproducción... Lahs afirma: "El meollo de la cuestión es una expansión de las relaciones productivas"” continuó de la Torre.
Lash distingue como experiencia al arte conceptual, que opera a través de ideas. En él el espectador no interpreta, sino que hace, opera, junta los pedazos. La crítica trabaja sobre la base de la operacionalidad y no hay juicio posible. Se pasa del significado a la operacionalidad.
En el encuentro del viernes, al intentar develar y comprender el pasaje del significado a la operación, recurrimos a la idea de organismo, que supone una organización para identificar lo patológico de lo que no lo es, para entonces poder reproducir solo lo “no patológico”. Rossi destacó la idea de “cuerpo sin órganos” de Deleuze para desarticular la idea de organismo, donde la organización también es un producto. “La reproducción es quedarse en el territorio, con lo dado. Es mejor ver la producción, el proceso. Deja de tener importancia la cuestión de la oposición y hay que ver cómo funciona y encontrar los lugares donde se fuga ese orden” explicó y advirtió, también desde Deleuze: “el peligro implícito es creer que entablar fuga es en sí bueno”. Ni bueno ni malo, siempre hay peligros aunque tambien siempre existe la posibilidad de creación. La fuga tiene dos caras: el éxito y el derrumbe. Cuando nos montamos sobre una líne de fuga es preciso llevar con nosotros un arma, por que bien puede uno fugarse y no saber qué hacer con lo que se encuentra. Dice Deleuze:
"Lo que llamo cuerpo sin órganos es, en una lógica del deseo, una especie de límite en el cual recalar o al cual debemos aproximarnos. Sí, lo mejor que podemos hacer es aproximarnos al cuerpo sin órganos, por que si hiciésemos algo más que aproximarnos o tender hacia él, quizá se vuelque sobre sí mismo y nos muestre su rostro de muerte. Es necesaria mucha prudencia para hacerse un cuerpo sin órganos, mucha prudencia para no reventar, mucha paciencia en todos lo casos. Por una razón muy fuerte: para aproximarnos hay que hacer saltr cosas"Gilles Deleuze "Derrames. Entre el capitalismo y la esquizofrenia"
(Editorial Cactus. Pág. 200)
“El tema es la constitución del yo, constitución por dialéctica o por falta. La idea del cuerpo sin órganos pone por sobre todas las cosas la producción. Con lo que hay, no con lo que falta” desarrolló Aníbal. “Ansiar la coyuntura en que se encuentra y avizorar qué se puede hacer”. Con estas palabras afirmamos… Rossi, poeta.
De la Torre aportó desde Hardt y Negri, quienes señalan que un nuevo orden no se deriva de la lucha o las contradicciones dentro del que aún rige sino como excedente de lo social, los factores conducentes a un nuevo orden no son la lucha o las contradicciones dentro de un orden dado, sino el escape o la salida del orden anterior...
Subió la apuesta y fue por más. “La formación de periodistas profesionales digitales va a cambiar el periodismo cómplice de las injusticias. Porque la cuestión no está en lo que se «reproduce» sino en lo que se «produce». Los flujos tienen que ver con la imposibilidad de producción de significados”. El ejemplo aclaratorio llegó de la mano de quienes más crudamente padecieron la granizada e intentaban instalarse en lugares “no autorizados” poniendo a la ciudad en situación de alarma (abarcando en la descripción tanto a los automovilistas subiendose a cualquier lado como a los okupas de nuevos territorios para fundar su barrio). La pregunta es entonces, ¿Donde está el orden que dice aquí no pueden estar? ¿En la reproducción o en la producción de aquéllos que hizo la sociedad, y que la sociedad se niega a ver?
“Ya no hay afuera” leyó Crespo y concluyó la clase con la frase que Lash elige para cerrar su libro. “La crítica de la información está en la información misma”, aplausos y hasta el próximo viernes.
Marcelo de la Torre / Anibal Rossi / Florencia Roveri / Dalina Gorelik

Es posible que en el transitar por la cultura de la representación formemos surcos en nuestra mente que nos lleven siempre a los mismos lugares y lo más probable es que ese determinismo se lo debamos a la aparición del alfabeto, pero como dice un reconocido filósofo contemporáneo, "El pelado Cordera de Bersuit Vergarabat" en una de sus canciones quizás, las palabras se gastaron y comienza una nueva logia.Los miedos pilares de la sociedad del riesgo se derrumban ante la era de la información, hay algo carente, ausente sin importancia de significado en mi sistema operativo... Es la muerte constitutiva del ser. No hay más afueras. Chan chan. Se terminó el tango
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