La sociedad red plantea nuevas concepciones de poder vinculadas a los nuevos dispositivos tecnológicos que nos atraviesan. A la vez, genera nuevos espacios de disputa de intereses sectoriales, de vínculos sociales y de conocimientos. En el ámbito de lo político, el “acceso” a diferentes esferas informáticas pareciera trastocar los revolucionarios conceptos de “participación”, “compromiso” y “militancia” que supieron poner en jaque a las anteriores formas de dominación.

La despolitización que sufrimos por los diferentes fenómenos atomizadores y desintegradores de proyectos colectivos (1976-2001), propulsados por la sabiduría neoliberal, nos dejan en un estado de precariedad estratégica ante el despliegue tecnológico, que sabemos, no son neutrales.
Las nuevas Tecnologías de la Información y el Conocimiento (TIC) se encuentran íntimamente relacionadas con un conjunto importante de transformaciones en diversos ámbitos de la sociedad, como la economía, la cultura, las formas de interacción social, la política, la educación y otros aspectos. Las nuevas disposiciones tecnológicas moldean, producen y reproducen las subjetividades. Estamos ante un proceso de cabal importancia en lo que refiere a la humanidad que dichas transformaciones empiezan a conformar. Paula Sibilia es una investigadora muy clara al respecto.
Tambien sabemos que de la misma manera en que las clases hegemónicas podrían hacer uso de las diferentes tecnologías, (imaginemos los servicios de inteligencia de Estados Unidos) también se instalan y desarrollan las resistencias al stablishment que hacen uso de los mismos dispositivos tecnológicos. Tal es el caso del EZLN que utiliza Internet para difundir la situación de las comunidades indígenas de Chiapas en conflicto con el gobierno mexicano, logrando gran apoyo internacional. Más allá de este ejemplo, que demuestra la utilidad emancipatoria de la red, lo que interesa es pensar qué sucede en la conformación de las subjetividades de las generaciones que nacerán en este momento y que no vivieron otros estados anteriores.
Podríamos agregar que el Sub comandante Marcos es un sujeto “contribuyente” que se desarrolla en la transición hacia la nueva disposición social de sujetos “asistidos”. Es a la vez “Emigrante” de la sociedad “política- militante” e inmigrante de la sociedad “pasiva-consumista”. Además de que vivió y se formó junto a una generación que no existirá para cuando los que nacen hoy lleguen a ocupar los lugares de poder. Esto denota la brecha histórico-política que los separa. Quizás la utilización de Internet para esos fines sea para la razón técnica-digital los últimos residuos de las sociedades sindicalizadas por la actividad política y sea muy fácil controlar esas “disfunciones”, relativizándolas, reduciéndolas a noticias que alimentan la “libertad” y la “democratizacion” de la sociedad que trae consigo la tecnología.
No sería difícil mantener el statu-cuo cuando la voz denunciante que se expresa a través de la red se difunde como “evidencia” de la libertad del sistema, libertad que esa voz denunciante pone en discusión. Mas aun cuando esa voz “rebelde” es desagregada de las fuerzas políticas e históricas que la tendrían que sustentar, a demas hibrida en relacion a su realidad situada, cuando es cooptado por el mercado de la información, con fuertes corporaciones mediáticas-económicas que imponen esquemas hegemónicos.
La nueva disposición del entramado social proporciona la significación de lo “participativo” sublimando la participación bajo el aspecto del “acceso” a las diferentes esferas informáticas. Llamo “esferas informáticas” a los espacios delimitados por categorías socio-ideológicas (razón de ser que lo originan y limitan: relaciones, entretenimiento, política, cultura, etc) que a la vez puede considerárselas “redes informáticas” que vinculan “perfiles formateados” de personas tendiente a generar relaciones sociales.
A diferencia de Martin Barbero podemos evidnciar que creer que la red informática es una red social es un error puesto que para ser parte de ella solo hay que “acceder”, ya sea para pertenecer o bien para su utilización. El acceder es una elección (virtual) tomada desde el deseo socio-intelectual y vigorizada por el perfil informativo, no desde el sentirse “parte significante” en tanto sujeto portador de un experiencia “real” que lo vincula con esa esfera determinada.
Desde la antropología y en el mismo sentido que Paula Sibilia, Alcira Argumedo sostiene que la socialización de un sujeto se realiza en marcos históricamente dados, que son esencialmente sociales y culturales. Estas identidades socioculturales constituyen el “plasma” a partir del cual se va desplegando el proceso de crecimiento individual y se diseñan las características de la personalidad.
“A través de las dos relaciones primarias (la familia y la cooperación productiva) el hombre adquiere fundamentalmente una conciencia de pertenencia, una identidad sociocultural. Esa conciencia no lo liga al hombre sino a determinados hombres; no adquiere el lenguaje sino un lenguaje, un habla. Formas culturales y particulares de relación y visiones del mundo” (Los Silencios y las Voces en América Latina 1993).
Cada signo lingüístico es ubicuo ya que en él laten sentidos distintos y contrarios, según quien, como y cuando se apropien de el. “Participar” para el sujeto que está formando parte de alguna red informática no significa lo mismo que el participar del sujeto que forma parte de alguna red social. La participación real implica el “intervenir”, formar parte y tomar posición que proporcionan una cooperación “efectiva” en un proceso concreto. Esta evidente diferencia no es interesante por su fácil comprobación, sino porque denota una nueva voluntad que tiende a vacíar los conceptos y los renueva con nuevas concepciones que nos ayudan a pensar la sociedad red.
Por lo tanto, la experiencia del Sub Comandante Marcos no es genuina de la nueva sociedad red, es una acción del sujeto participativo de la sociedad industrial conviviendo con el desarrollo de la red informática, aprovechando sus fisuras, interpretando desde su inventario de concepciones pertenecientes a otra lógica social.
La idea de “participación” en la web puede anclarnos en una sola vertiente de la increíble tecnología digital paralizándonos. La potencialidad de Internet se centra en el área educativo-formativo, que habilita a la formación de los sujetos sociales eficientes que tendrán que batallar en todas las esferas sociales, políticas, económicas, culturales, etc. Es decir que su principal rol es educativo-operativo.
Entender a las nuevas tecnologías aceptando el pacto con los divulgadores de la “tercera” modernización seria consentir la idea del “Banquete tecnológico” (Casalla) o de la “sincronía universal” y rechazar nuestra realidad, caeríamos ante la nueva face de la “colonización pedagógica”, y por lo tanto aceptando el nuevo “rostro” de la obediencia. El tema se ha puesto de moda en las hordas intelectuales. Aquellos que tratan de reaccionarios a quienes pensamos distintos, caen en una gran zoncera (ver Manual de Zonceras) , que si estaría vivo Jauretche, y lo diría él, seria “palabra santa”.
La zoncera consta en ver las “bondades” de este proyecto tecnológico, su carácter “inevitable”, se relaciona la incorporación de estos elementos informáticos identificándolo con el “progreso del hombre”, entonces hay que ponerse a tono con la “modernización”, pero empezando al revés, por los software parasitarios, por las redes hibridas, empezando por comprar “espejitos de colores”.
Hay necesidades nacionales de cambios reales. Paralelo a plantear tal diagnóstico en un proyecto político (como al que pareciera estamos asistiendo), estaremos en condiciones de integrar las tecnologías de forma efectiva sistematizando y regulando su uso y democratización, que sabemos no son naturales a las mismas. La red informática forma, informa y comunica de forma conveniente cuando asistimos como pueblo a un proyecto nacional abalado e interiorizado por su juventud.
Las sociedades del conocimiento que se esgrimen desde lo teórico nada tienen que ver con nuestra realidad situada, y deberíamos preguntarnos ¿A que clase de conocimiento asistimos?. El periodo (y poderío) post-industrial es la etapa actual por la que atraviesan los países centrales. Con estos tenemos una relación de “dependencia” y “subdesarrollo” las cuales tenemos que superar de forma integradora logrando que el impacto de las nuevas tecnologías no sea tan profundo que agudice los lazos de dependencia en que hoy nos encontramos con ellos. Bacon decía, luego Foucault, que “conocimiento es poder”. Lo que debemos pensar es que el poder no se regala ni se facilita y tenemos bastas experiencias históricas en ese sentido. ¿Por que nuestros “amos” habrían de integrarnos al gran banquete tecnológico?
Prefiero pensar que algo quieren de nosotros y alistarme en las presunciones de Deleuzze de desconfiar de la “raza impúdica de nuestros amos” y en este contexto inclinarme por la iniciativa de buscar las nuevas herramientas políticas innovadoras que sean capaces de estremecer los circuitos integrados de este nuevo régimen de poder, abriendo los horizontes a nuevas posibilidades. El discípulo de Foucault ya nos advirtió: estamos ante las sociedades de control. Como retoma Sibilia del filósofo, estamos ante un nuevo desafío, corresponde a los jóvenes descubrir “para que se los usa” y Resistir.
Archivo fotografico:
www.techlatina.com/.../s320/MalaPosturaPC.jpg
solofilosofia.blogspot.com

Muy bueno.. me deja pensando.
Buena nota.
Te recomiendo leer esta nota http://portal.educ.ar/debates/educacionytic/nuevos-alfabetismos/generacion-m-los-chicos-que-crecieron-con-los-nuevos-medios.php
Es un panorama diferente pero que puede complementar tu trabajo.
Muy buen articulo Champ.
Como poníamos con loredana en Redaccion III (cuando era adscripto)Publicable ¡¡
Saludos
La verdad que si te hizo pensar a vos es demasiaado!
Un abrazo!
"La nueva disposición del entramado social proporciona la significación de lo “participativo” sublimando la participación bajo el aspecto del “acceso” a las diferentes esferas informáticas"...Me pareció genial, ta pasaste.
S. Bauman
La foto es geniaaaaaaaaaaaaal!!
Muy buena la nota. Y la foto es genial!
Me gustó mucho el trabajo, muchas cosas interesantes y agragaria otras.