El Trencito de la discordia
Muchos dijeron que si, otros tantos que no, en su mayoría aún no saben con exactitud de que se trata. Por temor o convicción, algunos jamás lo usarán, y otros con el tiempo lo aceptarán y disfrutarán de él. El Tren Bala, bautizado Cobra en nuestro país por la Presidenta Cristina Fernádez de Kirchner, ya es un hecho y, a no ser que prosperen las últimas denuncias en su contra por la oposición, su primera parte (Buenos Aires-Rosario) será inaugurada en poco mas de dos años.
El último 16 de enero se consagraba como ganadora en la licitación del Tren de Alta Velocidad, el consorcio Veloxia, integrado por la firma francesa Alstom, la española Isolux y las locales Iecsa y EMAPA, únicos oferentes quienes acordaron encargarse de la electrificación integral, obra civil, estaciones, infraestructura de vías, señalamiento y comunicaciones y provisión de material rodante.
El 26 de marzo de este año, el ahora ex Ministro de Economía, Martín Losteau, convalidaba la propuesta por parte del grupo francés y hace pocas semanas se firmaron los contratos para empezar las obras.
El costo, una ganga, 2400 millones de euros (3740 millones de dólares al firmar los papeles) que serán financiados por el banco francés Natixis.
"Lo que hoy se firmó es el pliego de construcción, que incluye un contrato por mantenimiento de la infraestructura por cinco años y del material rodante por 10 años", dijo el ejecutivo de la empresa Brun-Brunet.
El Tren Bala posicionará a la Argentina como “punta de lanza de toda América” con “un producto de alta excelencia”, defendía de esta manera la Presidenta al proyecto que ya está en marcha. "Es una obra de un salto a la modernidad, una cuestión absolutamente estratégica", continuó Fernández de Kirchner contestando de esta manera todas las contras que días anteriores y post anuncio lanzaron desde la oposición.
LA OPOSICIÓN
Desde la Coalaición Cívica hicieron saber que no están para nada de acuerdo con el futuro TAVE.
"Es un acto de corrupción política y una humillación para miles de argentinos que viajan como ganado en los trenes locales", afirmó la ex diputada y líder de la Coalición Elisa Carrio en una conferencia brindada en el Instituto Hannah Arendt.
Las mayores quejas por parte del partido que encabeza la chaqueña estuvieron en el costo final del emprendimiento y su financiación. "Se cambió el banco que financiaba el proyecto con más intereses y sin realizar una nueva licitación. También se licitó a un costo de 1300 millones de dólares y va a terminar costando 4000 millones", dijo el diputado Adrián Pérez.
Pero no todo quedó ahí sino que Carrio siguió mostrando su descontento y el de muchos argentinos, "Ahora sabemos a qué fue Cristina a Francia: a entregarle a Sarkozy el acto de corrupción que se necesitaba para habilitar la licitación", afirmandoque de llegar al gobierno, "anularía ese contrato. Me daría vergüenza explicarle a la gente que se invierta tanto dinero en un tren que no usarán ni las clases bajas ni las clases medias del país".
También, la UCR y Proyecto Sur, encabezado por Pino Solanas, salieron al cruce por el futuro Tren Bala. Los primero presentaron denuncias contra el emprendimiento mientras que por el lado del cineasta argentino se ofrecieron otros proyectos mas urgentes para el sistema de transportes argentinos.
El Diputado Nacional por el ARI, Eduardo Macaluse, fue otro de los tantos que demostró su descontento con el Tren Bala además de dar claras muestras de cómo está hoy día el sistema ferroviario en Buenos Aires.

