El campo ratificó el paro y la negociación se atasca en un callejón sin salida
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Luego de que fracasaran las negociaciones con el Gobierno para modificar el régimen de retenciones móviles, el campo volvió a parar. Tras ocho días sin contacto ni acercamientos con autoridades nacionales, decretaron la continuidad por cinco días más. En este contexto, el vicepresidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Pablo Orsolini, advirtió que hasta que la presidenta Cristina Fernández no diga “dónde, cuándo y con qué agenda se va a dialogar” el sector no va a levantar la huelga.
El jueves en la asunción de Néstor Kirchner como titular del Partido Justicialista, su esposa fue la que tomó la palabra. Si bien no se refirió abiertamente al conflicto agropecuario optó por un tono conciliador y deslizó una invitación encubierta para reanudar las conversaciones. No obstante, por los pocos frutos que rindió la tregua los representantes de las entidades mantienen serias reservas. “No podemos decirles a los chacareros que están en la ruta que se vuelvan a sus casas, nos incineran a los dirigentes”, aseguró la mano derecha de Eduardo Buzzi.
Pablo Orsolini - Vicepresidente de FAA 1
Con las bases tan caldeadas y el antecedente de varios encuentros truncos con el Gobierno, la posibilidad de un acuerdo por las retenciones parece cada vez más compleja. Mientras tanto, lo que sí va tomando forma es la mega convocatoria del agro al Monumento Nacional a la Bandera el próximo 25 de Mayo.
Para los ruralistas, Rosario y el monumento al emblema patrio son dos de los sitios más representativos del federalismo que tanto reclama el sector. Orsolini auguró que este acto sea el comienzo de un proceso paulatino que alguna vez termine con el unitarismo de la Casa Rosada.
Pablo Orsolini - Vicepresidente de FAA 2
Con este panorama y la reciente intervención en el conflicto del gobernador santafesino Hermes Binner y del cordobés, Juan Schiaretti, las presiones van en aumento. Legisladores y autoridades justicialistas se ponen de parte del campo y un inminente desabastecimiento ya comienza a molestar a los consumidores. El tire tire y afloje lleva más de dos meses y pronto alguno tendrá que dar el brazo a torcer.

