Diferencias de derechos
En el marco del III Seminario Internacional “Exclusión social y derechos humanos”, organizado por la Defensoría del Pueblo de Santa Fe junto a la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina (ADPRA), destacados especialistas, entre ellos Carlos Bermudez y Eduardo Mondino, analizaron la relación, vigencia e importancia de los derechos humanos. Derecho a un medio ambiente saludable, la igualdad de género, el acceso a la cultura, a la alimentación, a una vivienda digna. El derecho a la dignidad y la inclusión social.
“Queda claro que la fraternidad es el reverso de la exclusión, los hermanos no se desechan sino que fortalecen su relación afectiva para mitigar la indiferencia respecto a lo que al otro le suceda” Así comenzó el discurso de apertura a cargo de Carlos Bermudez, Defensor del Pueblo de la Nación y presidente de ADPRA. Aquí destaca Bermudez el concepto de exclusión:
El término de exclusión tiene un significado mucho más amplio que el de la mera pobreza. El hecho de padecer una privación económica supone la no participación en la sociedad, la exclusión es una falta de partición tanto en lo económico, en lo político, en lo cultural y en lo social. La exclusión no afecta a aquello que no se ve, en América Latina el poder ve sólo lo que le conviene, es ciego de todo lo demás. Los poderes políticos contemplan con eficacia la globalización del dinero pero no pueden hacer mucho por la globalización de los derechos humanos.
BubbleShare: Share photos - Powered by BubbleShare
“La indiferencia frente a los miles y miles de seres que sufren a diario configura una vergüenza intolerable. A los derechos humanos los viola el Estado, no los puede violar un individual” En estas palabras de Eduardo Galeano, que cita Bermudez, se ilustra el papel del Gobierno, que es fundamental para no solo respetar los derechos de los hombres sino también crear las herramientas para que se sean respetados por todos los ciudadanos que conviven.
Es necesario destacar el avance que se ha logrado en los últimos años en materia de derechos civiles y políticos. Desde el alejamiento de los regímenes de dictaduras militares, en donde se produjo la más terrible violación sistemática de los derechos humanos, de a poco se va logrando cerrar o amenguar el dolor de las heridas pasadas con largos procesos judiciales. Por otra parte, el afianzamiento del ejercicio democrático forma parte del avance del fortalecimiento de los derechos.
Pero como se avanzó este sentido, también existe un enorme déficit en lo que son los derechos económicos, sociales y culturales. Estos derechos son los que hacen a la dignidad de las personas y la realidad de la democracia que se debe ir consolidando. La inclusión social se basa en derechos económicos, sociales y culturales. La igualdad entre éstos y los derechos políticos y civiles es casi imposible de lograr, pero es fundamental que se consoliden para construir una democracia fuerte. Es muy difícil consolidar un sistema de representación cuando un gran sector de la población tiene necesidades básicas insatisfechas. Frente a esto se presenta el gran desafío del sistema de representación, ¿Hasta dónde el sistema de representación contiene a todos?
Es en este desafío donde se ve el desfasaje entre los derechos humanos y la exclusión social. Un Estado que ampara todos los derechos y una realidad o ejercicio que presenta claras diferencias y falencias. Con respecto a esto último Eduardo Mondino, también dentro del marco del III Seminario Internacional “Derechos humanos y exclusión social”, afirma claramente:
Por lo tanto, ¿Cómo logramos reducir esta brecha entre los diferentes derechos?
Estamos en una sociedad moderna o pos-moderna que ha comprado el consumismo como una cuestión mayor, jerarquizante e incluyente, ha relegado la idea de inclusión social para acercarse más a la fantasía de la pertenencia y del descarte. Descarta al que no produce, al que no estudia, al que imposibilitado en sus fuerzas físicas no puede crear, al abuelo por ser viejo, al chico que porque no tiene educación está en la calle, al que no puede comprarse el último fetiche de la moda. El principal elemento que produce exclusión es el mismo método de inclusión y la primera acción a seguir es entender que no existen personas descartables.

