Lucha de intereses sin solución aparente.
Con la puja entre el oficialismo y el campo en creciente aumento, ni el gobierno ni los grupos agrarios dan el brazo a torcer. Mientras tanto la sociedad -cada vez más involucrada- empieza a inclinarse hacia uno u otro bando.
Los titulares de las cuatro principales entidades del campo dialogaron el jueves durante casi seis horas con Alberto Fernández y Martín Lousteau. Pero no llegaron a una solución y decidieron seguir las charlas el lunes. Más temprano, luego de 16 días consecutivos, habían anunciado la decisión de suspender la medida de fuerza contra el nuevo esquema de retenciones.

