LUDUEÑA CRECE GRACIAS A SU GENTE
Algo debían hacer. No podían quedarse de brazos cruzados esperando ayuda sino hacerse escuchar. La situación no se toleraba más. Por eso, un grupo de vecinos del barrio Ludueña se armó de coraje y dijo basta. Basta a la inseguridad reinante, que hasta se cobró una víctima fatal. Y se movilizaron con la premisa de mejorar la realidad. A paso firme, lo están logrando.
Los habitantes del barrio organizaron reuniones, dividieron las tareas, pensaron posibles soluciones, golpearon las puertas de los funcionarios de la ciudad y la provincia, y resignaron horas de descanso y disfrute con la familia en pos de conseguir una vida más digna.
Los vecinos transitan por el camino de la acción. Poseen voluntad, enjundia y capacidad. Cobró vital importancia la comunicación de los problemas que someten al barrio ya que son contadas las ocasiones que los dirigentes se acercan. Lograron ser escuchados cada semana o 15 días en el Área de Seguridad Comunitaria de la Gobernación. Consiguieron la apertura de Urquiza y Cuba, más patrullajes y obtuvieron la promesa de concretar un par de obras más. Lo que elevó la autoestima de todos y entregó fuerzas para continuar.
Aunque en algunas personas sigue imponiéndose el “no te metas” y el egoísmo que dicta que se participa sólo después de ser una víctima y no antes. Otros no se inmiscuyen por temor a represalias, otros porque trabajan muchas horas para poder sobrevivir, otros por indiferencia. Por eso, este grupo pide más compromiso y colaboración de sus conciudadanos.
Sin dudas, es una acción a imitar. Por más que las tratativas requieran su tiempo, por más que los procesos se aceleren sólo cuando las elecciones están a la vuelta de la esquina, por más que deban soportar la desidia y los “no” como respuesta con un claro signo desalentador, tarde o temprano los frutos aparecen. En Ludueña, piensan continuar la lucha. Rehúsan bajar los brazos. Pueden. Tienen con qué.
Producción: Lionel Coria - Germán Platz

