La prostitucion seguirá siendo un gran negocio
Recorriendo las calles de la ciudad es fácil encontrarse con mujeres que trabajan ejerciendo la prostitucion, exponiéndose a los peligros de la soledad nocturna, del tiempo y de los imprevistos que ofrece el oficio
El fantasma del caso Sandra Cabrera aun hace eco en las cabezas de todas, pero sin embargo ofrecen su cuerpo a cambio de dinero, algunas veces por comodidad o placer, y en su gran mayoría por necesidad. Los departamentos privados son una opción que si bien no se invento recientemente, si ganó mayor popularidad y estatus hace algunos años. La aparición de los travestis les quitó una parte considerable de la clientela, pero aun así sigue manteniendo la hegemonía del placer.
Rememorando sus inicios muchas coinciden que la situación de pareja o la ausencia de esta y los escasos recursos fueron datos claves, así como también muchas coinciden en compartir una prematura maternidad.
Los peligros y miedos son muchos y variados, las enfermedades de transmisión sexual un lugar común en muchas, los abusos monetarios y morales, sus dobles vidas muchas veces, tratando de que sus familiares y amigos no se enteren de su ocupación. La sociedad mantiene un prejuicio muy grande hacia las trabajadoras sexuales, las discrimina, las denigra, arrastrándolas hacia un sub. grupo al cual ven como transgresoras de la moral; pero esta sociedad quizás se olvida o mejor dicho no quiere reconocer que la existencia de este tipo de trabajos se hace posible gracias que esta presente una demanda del mismo que ella misma produce. La falta de legalidad no es un impedimento para que no existan lugares de conocimiento público donde se brinden los servicios. La Internet fue un factor importante a la hora de difundir y publicitar esta actividad, de hecho además de paginas especificas de departamentos privados, existen foros dedicados a estos servicios, donde los usuarios cuentan sus experiencias y recomiendan chicas o lugares.
| Abusos en la clandestinidad |
Los casos de meretrices encontradas sin vidas son muchos y se incrementan con el tiempo, y pocas veces se encuentran a los culpables. La legalización de este trabajo dista mucho de convertirse en una realidad; ¿porque quienes deberían legislarla son sus principales protagonistas y se les termina el negocio? ¿Porque los encargados de la moralidad reciben su tajada? Seguramente los factores son muchos, pero las únicas perjudicadas siguen siendo las mujeres que noche a noche venden sus cuerpos para llevarles una vida mas digna a sus hijos.

