PUCHO: ¿HÁBITO O ADICCIÓN?
Decirle chau al cigarrillo no será fácil, los consejos para dejarlo son muchos, pero éstos son los beneficios:
• disminuyen las posibilidades de un ataque cardíaco o cerebral.
• disminuyen las chances para un cáncer de pulmón, enfisema y otras enfermedades pulmonares.
• disminuyen las gripes y los resfríos.
• vas a poder subir escaleras y caminar sin cansarte.
• no vas a tener mas esa tos productiva
• vas a tener menos arrugas
• vas a poder oler mejor
Eso, sin mencionar el ahorro que provoca no incursionar en el gasto del consumo, y el ejemplo, si te interesa el altruismo, que provoca tu actitud (y esto es transmisible)
Consejos de SEDRONAR Presidencia de la Nación y del Programa Nacional de Control del Tabaco que además ofrece su 0800 para consultas
En su experiencia en el trabajo en rehabilitación de adicciones y como Director Terapéutico de Programa Andrés Rosario, el psicólogo Julio García nos aclara el panorama:
¿Fumar es hábito o adicción?
Es una elección libre que en pocos meses, en la gran mayoría de los casos, se transforma en adicción.
¿Existe la dependencia a la nicotina?
El fumador, efectivamente, desarrolla una dependencia física a la nicotina y necesita consumirla regularmente.
¿Porqué el cigarrillo es considerado "droga legal"?
El cigarrillo, junto con el alcohol y los medicamentos son drogas legales porque son aceptadas socialmente.
¿Cuál es el riesgo para el fumador pasivo?
Es fumador pasivo quien se encuentra ubicado en un espacio contaminado, que al cabo de una hora, puede llegar a inhalar una cantidad de humo equivalente al consumo de entre 1 y 3 cigarrillos. Pueden padecer también irritación en ojos, nariz y garganta, tos, dolor de cabeza, y existe también, mayor probabilidad de contraer cáncer, si se mantiene presencia constante en estos ambientes contaminados.
¿Sirven los productos que se promocionan corrientemente para dejar de fumar?
Michos no, algunos sí, y no los puede prescribir una propaganda televisiva. Todo depende del grado de adicción. Algún fármaco, siempre recetado, o un parche que impida al paciente caer en una abstinencia brusca. Depende también de la cantidad de años que se haya fumado y del daño provocado por el cigarrillo. Si los pulmones están seriamente afectados, un tratamiento médico debería controlar este aspecto. Si el caso no es tan extremo, la propia voluntad y, el deseo son los móviles más importantes.
Finalmente, ¿es posible dejar de fumar?
Por supuesto, con voluntad, una apropiada contención familiar, o del entorno en el que el fumador se mueva, y tal vez, un buen acompañamiento médico, pero sí, seguro que se puede.
Graciela Lescano - Jésica Gullotto

