Ud. está en: MediaLab Rosario > Trabajo Final >

MALVINAS, UNA HERIDA AUSTRAL

"La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del derecho internacional constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino."

CONSTITUCIÓN ARGENTINA, Primer disposición transitoria



desembarco de las tropas argentinas.jpg Durante más de tres meses se llevó a cabo una cruenta batalla entre Argentina e Inglaterra en el extremo sur del continente americano. Las dos naciones se disputaban el mismo bocado: las Islas Malvinas, las Georgias y las Sandwich del Sur. Y solamente aquella que saliera victoriosa de la lucha, podría ser la que declarará su soberanía sobre éstas alejadas tierras que pocos conocían hasta ese entonces.

La Guerra de Malvinas fue el último impulso (o recurso quizá) que tuvo el gobierno militar, presidido por el Gral. Leopoldo Fortunato Galtieri, para intentar aferrarse al poder -o del poco que quedaba en ese entonces- que había sido arrebatado hacía 6 años atrás y que veía escurrirse entre sus dedos, aquellos que estaban más acostumbrados al cuerpo de una botella que familiarizados a la toma de buenas decisiones.

Decisiones que involucraron a muchachos con poca o casi ninguna experiencia militar -hasta algunos con muy poca de la vida-, que según algunos testimonios, contaban con bajísimos recursos proporcionados por el ejercito para afrontar el clima despiadado que puede llegar a carcomer los huesos. Se encontraron de repente con un fusil en la mano y lejos de sus hogares. Y todo gracias al azar: en algunos casos, la mala fortuna hizo que fueran sorteados por la lotería para hacer la colimba (en esa época obligatoria) y fueron mandados a los gélidos territorios del sur.

Incidente en las Islas Georgias.
El 18 de marzo con motivo del desembarco de un grupo de operarios a cargo del empresario argentino Davinoff contratados para el desguace de instalaciones en deshuso en Puerto Leight se enarbola una bandera argentina. Este gesto reivindicatorio de soberanía provoca un incidente con el personal británico, una posterior protesta formal de Gran Bretaña que en definitiva impone un plazo perentorio para su evacuación bajo amenaza de ser expulsados.

La situación lleva una semana mas tarde el desembarco en Leight de una dotación militar proveniente del ARA Bahía Paraiso, inicialmente surto en las islas Orcadas. Una vez ya consumada la ocupación militar de las islas Malvinas, se ocupa Grytviken con refuerzos transportados por la corbeta Guerrico produciendose una breve pero cruento combate con una dotación de 22 Royal Marines desembarcados del buque Endurance. Las bajas argentinas ascienden finalmente a tres muertos y cuatro heridos lograndose finalmente la rendición del grupo británico el que sufre un solo herido.


Pero la pelea por esa parte del Atlántico no comenzó en esos días. La cosa venía de hace rato. En 1833 las Malvinas, fueron ocupadas por el comandante John James Onslow, al mando de la corbeta Clio, quien en nombre de Inglaterra desaló al capitán argentino Jose M. Pinedo, a cargo de la gobernacion, y a sus hombres bajo la amenaza del uso de la fuerza en forma incruenta. Desde entonces las gestiones diplomaticas en diferentes ambitos han resultado infructuosas para lograr la restitucion del territorio a Argentina.

prisioneros_de_guerra.jpg
Finalmente, casi un siglo y medio después,el 2 de abril de 1982 comenzó por parte de Argentina lo que se llamó “La Operación Rosario”. Secretamente planificada meses antes por el régimen anticonstitucional, lejos de poner fin al centenario pleito de soberanía que el país sudamericano y Gran Bretaña mantenían (¿y mantienen?) sobre el archipiélago y las Georgias y Sandwich, los llevó a una guerra con graves pérdidas en vidas y material para ambos bandos.

La respuesta británica no se hizo esperar: la por entonces primer ministra inglesa, Margaret Tatcher -quien luego fue conocida como La Dama de Hierro en consecuencia a las decisiones que tomó durante el litigio con Argentina- decidió que no iba a dejar a pasar por alto la osadía que había concretado el ejército de Galtieri cuando desembarcó en las “Falklands”.

Aliados y enemigos.
Como estaba previsto, los países que no entraban en el conflicto directamente, pero que tenían intereses de uno u otro lado, decidieron apoyar los bandos disputantes durante el transcurso de la guerra.
Estados Unidos (quien al principio se mantuvo neutral), Chile (la dictadura pinochetista había tenido "algunos" encontronazos con la de Argentina allá por 1978) y la mayoría de los países europeos, proveían de combustible, información, entre otras cosas al gobierno anglosajón.

Algunos países latinoamericanos -entre ellos Cuba- y algunos aliados europeos como Rusia, estaban del lado argentino. Pero fue poca la ayuda o no alcanzó del todo para lograr alcanzar el cometido.
Esta predisposición de apoyo de los países de un lado o del otro, entreveraba diversos intereses, que bien los marcaban las dos principales potencias que apoyaban a cada bando y que se disputaban el mundo de aquella época. No hay que olvidarse que en esa época estaba en su pleno auge la Guerra Fría.

cascos esparcidos en el campo de batalla.jpgAcciones aeronavales.
Iniciados los combates que se prolongan durante 45 días, la flota británica sufre la pérdida del destructor HMS SHEFFIELD, tres fragatas y dos buques de transporte, a manos de la aviación argentina la cual al finalizar el conflicto habrá perdido 47 aeronaves. El hundimiento del crucero ARA Gral. BELGRANO al sur de Malvinas, por parte del submarino nuclear británico Conqueror al comienzo de las hostilidades engrosa en 323 las bajas que al finalizar la guerra representarán en conjunto para ambos bandos la pérdida de cerca de 900 hombres.


Desembarco británico en San Carlos
Durante las primeras horas del 21 de mayo los comandos del SBS (Special Boat Service) y los paracaidistas británicos del Para 2 son desembarcados encabezando la invasión a las islas, la concentración naval detectada en el estrecho provoca el audaz ataque de la aviación de la Fuerza Aérea Argentina desde el continente la que durante el día hunde la fragata Ardent, averia la fragata Argonaut y abate tres Harriers al precio de seis bajas propias. En tierra firme los británicos diezman las posiciones de avanzada en Fanning Head del regimiento 25 provocando el repliegue escalonado desde Puerto San Carlos logrando ocupar poco mas tarde Goose Green y Darwin desde donde organizarán su avance hacia Puerto Argentino.

El rumbo de las acciones.
El 10 de junio, queda abortada la última posibilidad del Comando Militar en Malvinas de ejecutar un contraataque de envergadura por la retaguardia enemiga en San Carlos. Planificado con efectivos propios disponibles en la isla y el refuerzo de una brigada aerotransportada desde Comodoro Rivadavia el plan es finalmente deshechado ante la falta de seguridades de contar con una adecuada cobertura aérea. La armas de los soldados argentinos rendidos.bmpsuerte esta echada. Las graves pérdidas ocasionadas por la Fuerza Aérea, horas antes, a las fuerzas de desembarco enemigas en Bahía Agradable, donde son alcanzadas la fragata Plymouth y los transportes de tropas Sir Galahad y Sir Tristán, no detiene el ímpetu de los británicos que poco mas tarde comienzan a realizar ataques furtivos desde helicópteros disparando misiles sobre el perímetro urbano de Puerto Argentino mientras en Monte Longdon en la línea de contacto de la mermada infantería argentina combate cuerpo a cuerpo con la británica.

Caída de Puerto Argentino.
El día 12 el gobernador militar Mario Benjamín Menéndez impone de la crítica situación al comando en Comodoro Rivadavia para ser retransmitido a la Junta Militar. El 14 de junio quebradas las últimas líneas defensivas de la infantería que debe replegarse en medio de un desorden generalizado se produce la rendición de las fuerzas argentinas en Malvinas la que es formalizada por Gral. Menéndez ante el Gral. británico Jeremy Moore.

Desenlace y repercusiones políticas.

Como resultado de la guerra, en el frente diplomático las relaciones de la Argentina con los EE.UU. sufrirán inicialmente un importante deterioro como consecuencia del decisivo apoyo logístico brindado a Gran Bretaña. En lo interno la derrota provoca la caída del gobierno del Gral.Galtieri y marca el inicio del fin de los regímenes militares que gobiernan Argentina desde 1976.


ENLACE ENTREVISTA A LUIS RODOLFO CORONEL, EX COMBATIENTE ROSARINO.

Comentarios

creo que es terrible lo que paso mis condolencias a los familiares de los muertos en accion

Publicar un comentario

Atención: Para poder enviar un comentario, deberás ingresar el código que aparece en la imagen y luego oprimir el botón Publicar.



Archivos

Enlaces seleccionados

Technorati

Technorati search

» Blogs que enlazan aquí

Sindicación:
RSS 2.0 - xml
Atom
RSD
Powered by
Movable Type 3.34

Creative Commons License
Este weblog está licenciado bajo una Licencia Creative Commons.

logo88x25.gif

Optimizado para:
Get Firefox!