Este primer intento...
Ante semejante imágen que no tiene justificativo alguno, debería alegar alguna defensa, explicando que tengo una gran voz, sólo comparable a la de Sarah Brightman, o que mi talento literario es la envidia de Isabel Allende.
Pero, por supuesto, nada de eso es cierto, de modo que sólo les cuento que me llamo Graciela, o Gachi, que es mejor. Soy locutora, podría delirar acerca de la comunicación, que es el tema que nos convoca, pero a los fines de este trabajo y porque el aire huele a lluvia, prefiero repasar la lista de los innumerables bienes que poseo. Tengo una sobrina, Lourdes, una perra que sobrevive a diversas catástrofes desde hace 16 años... tengo una guitarra, una fraternidad... el recuerdo del mar y de cierto lugar encerrado entre lomas en el que estuve.
A todos, mi saludo, y el deseo de que esta carrera sea lo que soñaron.

