Rosario, Pcia. de Santa Fe (Argentina), 01 Agosto de 2003
CONOCER - Las ciencias cognitivas

Escher Ojo.jpg

CONOCER, Francisco J. Varela,
junio 1996, Ed. GEDISA, Barcelona.

Las ciencias cognitivas: tendencias y perspectivas. Artografía de las ideas actuales.

La fase moderna de las ciencias cognitivas representan una mutación notable en la historia paralela de la mente y la naturaleza.
Aquí se resume (...malamente) el texto de Varela CONOCER

Se puede ver también un aporte del egresado de esta casa Juan Calvi en Del paradigma cibernético al conexionismo: algunos desplazamientos conceptuales en torno a la idea de inteligencia.

Los años formativos de las Ciencias y Tecnologías de la cognición abarcan el período 1940-1956... fueron el resultado de un intenso diálogo entre gentes de muy diversa formación: Jean Piaget (epistemología genética), Konrad Lorenz (epistemología evolutiva), Warren McCulloch (epistemología experimental) y un desarrollo localizado muy intenso en el MIT y Princeton John Neumann, Norbert Wiener, Alan Turing y Warren McCulloch ... estos esfuerzos quedaron al amparo del neologismo CIBERNETICA.

Esta fase cibernética de las Ciencias y Tecnologías de la cognición produjo una asombrosa gama de resultados:

-la difundida preferencia por el uso de la lógica matemática para entender el funcionamiento del sistema nervioso y del razonamiento humano;

-la instauración de la “meta” disciplina de la teoría de sistemas, que procura formular los principios generales que regirán todos los sistemas complejos; este abstracto enfoque comparativo ha dejado su impronta en muchas ramas de la ciencia, tales como la ingeniería (análisis de sistema, teoría de los controles), biología (fisiología regulatoria, ecología), ciencias sociales (terapia familiar, antropología estructural, administración de empresas, urbanismo), y economía (teoría de los juegos);

-la teoría de la información como una teoría estadística de la señal y de los canales de comunicaciones, que aún constituye la base de muchas tecnologías de la comunicación;

-los primeros ejemplos de robots parcialmente autónomos y sistemas autoorganizativos.

Esta investigación constituía el centro del debate acerca de sí la lógica bastaba para comprender el cerebro, pues pasaba por alto sus cualidades distribuidas y analógicas

En 1956, dos encuentros (Cambridge y Dartmouth), inaguraban la segunda fase de las Ciencias y Tecnologías de la cognición, nuevas voces como: Herbert Simon, Noan Chomsky y Marvin Minsky manifestaron ideas que definirían los ejes principales de la moderna ciencia cognitiva... el abandono de alguna de las líneas de investigación abiertas en la primera etapa y la consolidación de lo que prevalecería por lo menos hasta los años ’80 era que la inteligencia (incluida la inteligencia humana) se parece tanto a un ordenador, en sus características esenciales, que la cognición se puede definir como la computación de representaciones simbólicas.

Aquí la idea clave es la de representación... el argumento cognitivista es que la conducta inteligente supone la capacidad de representar el mundo de ciertas maneras. Esta noción de la representación es relativamente poco controvertida lo controvertido es el paso siguiente, en el cual el cognitivista afirma que el único modo de dar cuenta de la inteligencia y la intencionalidad consiste en formular la hipótesis de que la cognición consiste en actuar sobre la base de representaciones que adquieren realidad física con la forma de un código simbólico en el cerebro o en una máquina.

Los cognitivistas responden:
¿Qué es la cognición?
Procesamiento de información, manipulación de símbolos basada en reglas.

¿Cómo funciona?
A través de cualquier dispositivo que pueda representar y manipular elementos físicos discretos: los símbolos. El sistema interactúa sólo con la forma de los símbolos(sus atributos físicos), no sus significados.

¿Cómo saber que un sistema cognitivo funciona adecuadamente?
Cuando los símbolos representan apropiadamente un aspecto del mundo real, y el procesamiento de la información conduce a una feliz solución del problema planteado al sistema.

Este audaz programa se ha consolidado y resulta difícil cuestionar la idea de que El cerebro procesa información del mundo exterior... el vástago del cognitivismo es la inteligencia artificial (sobre todo la denominada Fuerte).

Ya en los primeros años de la cibernética se propusieron otras posibilidades ante el aplastante dominio de la lógica como enfoque predominante en las ciencias cognitivas, se afirmaba a menudo que en los cerebros reales no hay reglas ni un procesador lógico central, y que la información no está almacenada en lugares precisos. En cambio era evidente que el cerebro operaba a partir de interconexiones masivas, de forma distribuida, de modo que las conexiones entre conjuntos de neuronas cambian como resultado de la experiencia. En síntesis, estos conjuntos presentan una capacidad autoorganizativa que no es propia de la lógica.

La historia quiso que estos otros enfoques en el origen fueran literalmente borrados del escenario intelectual en beneficio de las ideas computacionales comentadas. Sólo a fines de la década de 1970 estas ideas revivieron explosivamente, al cabo de veinticinco años de predominio de la ortodoxia cognitivista. Por cierto uno de los factores que contribuyó a este renovado interés fue el redescubrimiento paralelo de las ideas autoorganizativas en física y en matemática no lineal, así como el fácil acceso a ordenadores rápidos.


LA EMERGENCIA: UNA ALTERNATIVA ANTE LA ORIENTACIÓN SIMBÓLICA

La nueva motivación para echar un segundo vistazo a la autoorganización se basaba en dos reconocidas lagunas del cognitivismo. La primera es que el procesamiento de información simbólica se basa en reglas secuenciales, aplicadas una por vez. Este “cuello de botella von Neumann” se convierte en una seria limitación cuando la tarea requiere gran cantidad de operaciones secuenciales. La continua búsqueda de algoritmos de procesamiento paralelo ha tenido poco éxito porque toda ortodoxia computacional parece ir precisamente contra esa corriente.

Una segunda limitación importante es que el procesamiento simbólico está localizado: la pérdida o disfunción de cualquier parte de los símbolos o reglas del sistema deriva en un grave daño. En cambio, una operación distribuida resulta muy deseable, para que al menos haya una relativa equipotencialidad e inmunidad ante las mutilaciones.

Los primeros intentos se proponían resolver los problemas más generales, tales como la traducción del lenguaje natural o el diseño de soluciones generales para los problemas. Se pensaba que estos intentos, que trataban de imitar a los expertos, abordaban los problemas difíciles e interesantes. A medida que los intentos se volvían más modestos y localizados, fue evidente que la inteligencia más profunda y fundamental es la del bebé que puede adquirir el lenguaje a partir de manifestaciones diarias y dispersas, y que puede distinguir objetos significativos a partir de lo que parece ser un mar de luces. Las arquitecturas cognitivistas se habían alejados en exceso de las inspiraciones biológicas. No se trata de reducir lo cognitivo a lo biológico, sino de que las tareas más comunes, aun las emprendidas por diminutos insectos (alguna vez pregúntenme por las fermonas de las hormigas), se realizan más deprisa que cuando se intenta una estrategia computacional como lo propone la ortodoxia. Análogamente, los neurobiológos dan por sentada la plasticidad del cerebro ante las lesiones, o la flexibilidad de la cognición biológica para adaptarse a nuevos ámbitos sin perder toda su competencia, pero ella no existe en el paradigma computacional en cuanto tal.

En esta orientación alternativa de las Ciencias y Tecnologías de la cognición no se parte de descripciones simbólicas abstractas, sino de huestes de componentes de tipo neuranal, no inteligentes, que, apropiadamente conectados, presentan interesantes propiedades globales.
(redes neuronales / emergencia / autoorganización)

La estrategia, como dijimos, consiste en construir un sistema cognitivo no a partir de símbolos y reglas, sino de componentes simples que se conectarían dinámicamente entre sí de maneras densas... dada la constitución de la red del sistema, hay una cooperación global que emerge espontáneamente cuando todas las “neuronas” participantes alcanzan un estado mutuamente satisfactorio.

Este tránsito de las reglas locales a la coherencia global es el corazón de lo que en los años cibernéticos se denominaba autoorganización. Hoy la gente prefiere hablar de propiedades emergentes o globales, dinámica de red, redes no lineales, sistemas complejos, teoría del caos, ciencia de la totalidad o aun de sinergia.


Los símbolos abandonan la escena.

Este nuevo enfoque –conexionismo, emergencia, autoorganización, asociación, dinámica de red- es joven y variado. La mayoría de los que se adherirían a él sostienen opiniones muy diversas acerca de las ciencias cognitivas y su futuro. Teniendo en cuenta esta advertencia, podemos presentar las respuestas que esta perspectiva da a las preguntas que antes planteábamos al cognitivismo:

¿Qué es la cognición?
La emergencia de estados globales en una red de componentes simples.

¿Cómo funciona?
A través de reglas locales que gobiernan las operaciones individuales y de reglas de cambio que gobiernan la conexión entre los elementos.

¿Cómo saber que un sistema cognitivo funciona adecuadamente?
Cuando vemos que las propiedades emergentes (y la estructura resultante) se corresponden con una aptitud cognitiva específica: una solución feliz para la tarea requerida.

En tal sistema, los ítems significativos no son símbolos sino complejos patrones de actividad entre las muchas unidades que constituyen la red.

LA ENACCIÓN: UNA ALTERNATIVA ANTE LA REPRESENTACIÓN.

Varela llama la atención en la carencia de sentido común que ha habido hasta aquí en la definición de cognición. Pone de manifiesto precisamente que la mayor capacidad de la cognición viviente consiste en gran medida en plantear las cuestiones relevantes que van surgiendo en cada momento de nuestra vida y que estas no son predefinidas sino ENACTUADAS: se las hace emerger desde un trasfondo (*).

El conocimiento se relaciona con el hecho de estar en un mundo que resulta inseparable de nuestro cuerpo, nuestro lenguaje y nuestra historia social.

Las ideas (que se dieron en paralelo en la física, la biología, la psiquiatría , la biología y las matemáticas No Lineales) de autoorganización junto al desarrollo de los ordenadores y los programas de computación de las últimas generaciones han permitido por una parte ponen de manifiesto la falencias de las estrategias conexionistas al restringir las clases de atractores posibles a partir de supuestos acerca de las propiedades del mundo, las cuales se incorporan como reglas adicionales y por otra parte el sentido común nos ha mostrado que no se puede aprehender adecuadamente la cognición como un conjunto de reglas y supuestos porque es una cuestión de acción e historia: se comprende por imitación, convirtiéndose en parte de una comprensión ya existente. Más aún, no podemos plantarnos fuera del mundo donde nos hallamos para analizar cómo su contenido concuerda con las representaciones: estamos siempre inmersos en él, arrojados en él.

Dejando de lado el concepto que Varela denomina débil de ‘representación’ (como aquel uso pragmático y constante que hacemos sin preocuparnos por sus supuestos) es menester reflexionar sobre las implicacias ontológicas y epistemológicas de tal idea. Este concepto ‘fuerte’ es el que posibilta la contrucción erronea de una teoría de la percepción, el lenguaje de la cognición. Para las escuelas representacionistas, toda entidad cognitiva ha caído en paracaídas en un mundo preexistente.

Varela marca una distancia entre el enfoque enactivo y cualquier forma de constructivismo o neokantismo biológico, denota la existencia de un camino intermedio entre quienes cuestionando a las representaciones no necesariamente quedan en la posición antitética, acsechada siempre por el espectro del solipsismo. (Para esto se ha de ver el texto completo de Conocer)

La noción básica es que las aptitudes cognitivas están inextricablemente enlazadas con una historia vivida, tal como una senda que no existe pero que se hace al andar. En consecuencia, la cognición deja de ser un dispositivo que resuelve problemas mediante representaciones para hacer emerger un mundo donde el único requisito es que la acción sea efectiva: ¿permite la continuidad del sistema involucrado?

¿Qué es la cognición?
Acción efectiva: historia del acontecimiento estructural que inactúa (hace emerger) un mundo.

¿Cómo funciona?
A través de una red de elementos interconectados capaces de cambios estructurales durante una historia ininterrumpida.

¿Cómo saber que un sistema cognitivo funciona adecuadamente?
Cuando se transforma en parte de un mundo de significación preexistente (como lo hacen los vástagos de toda especie), o configura uno nuevo (como ocurre en la historia de la evolución).

Las representaciones han dejado de cumplir papel alguno, la inteligencia ya no desempeña la propiedad de resolver problemas y ha pasado a entenderse como la capacidad de ingresar en un mundo compartido.

Algunos contrastes entre la visión representacionista y la enactiva de la cognición pueden esquematizarse de la siguiente manera:

De: Hacia:
tareas específicas>>>>>>>>>>>>>>>>>>creativo

resolución de problemas>>>>>>>>>>>>>>definición de problemas

abstracto, simbólico>>>>>>>>>>>>>>>>>ligado a la historia, al cuerpo

universal>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>contextual

centralizado>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>distribuido

secuencial, jerárquico>>>>>>>>>>>>>>>>paralelo

mundo predefinido>>>>>>>>>>>>>>>>>>mundo inactuado

representación>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>acción productivo

Desarrollo por diseño>>>>>>>>>>>>>>>>desarrollo por estrategias
evolutivas


(*) El neologismo ‘enacción’ traduce el neologismo inglés enaction, derivado de enact, ‘representar’ en el sentido de ‘desempeñar un papel’, ‘actuar’

No dejar de analizar en el texto el fantástico mapa polar de Varela, de la pág. 119 (el lector que llegó hasta aquí y lo quiera reconstruir como imagen se lo agradeceremos y lo pondremos en weblog)

Editado por Marcelo de la Torre el 01 de Agosto de 2003, a las 10:45 AM | TrackBack (0)
Comentarios

porfavor poner mas informacion sobre el tema que se trata en esta pagina..........okey

Publicado por: santiago en Enero 13, 2003 07:52 PM

Me encatno tu pgáina...bueinsima la miscleaina!!!!

Publicado por: loS en Septiembre 30, 2003 10:34 AM

Me ecnanto tu pgáina...epsecialemnte la Miscleania!!!
sauldos...

Publicado por: loS en Septiembre 30, 2003 10:38 AM

Maldición!! Odio que pase esto...
No soy yo!!! Es que se cuelga!!! lo juro!!!!

Publicado por: Sol en Septiembre 30, 2003 10:46 AM
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© Marcelo de la Torre & Fernando Irigaray (2003)

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Rosario, Pcia. de Santa Fe (Argentina), 01 Agosto de 2003
CONOCER - Las ciencias cognitivas

Escher Ojo.jpg

CONOCER, Francisco J. Varela,
junio 1996, Ed. GEDISA, Barcelona.

Las ciencias cognitivas: tendencias y perspectivas. Artografía de las ideas actuales.

La fase moderna de las ciencias cognitivas representan una mutación notable en la historia paralela de la mente y la naturaleza.
Aquí se resume (...malamente) el texto de Varela CONOCER

Se puede ver también un aporte del egresado de esta casa Juan Calvi en Del paradigma cibernético al conexionismo: algunos desplazamientos conceptuales en torno a la idea de inteligencia.

Los años formativos de las Ciencias y Tecnologías de la cognición abarcan el período 1940-1956... fueron el resultado de un intenso diálogo entre gentes de muy diversa formación: Jean Piaget (epistemología genética), Konrad Lorenz (epistemología evolutiva), Warren McCulloch (epistemología experimental) y un desarrollo localizado muy intenso en el MIT y Princeton John Neumann, Norbert Wiener, Alan Turing y Warren McCulloch ... estos esfuerzos quedaron al amparo del neologismo CIBERNETICA.

Esta fase cibernética de las Ciencias y Tecnologías de la cognición produjo una asombrosa gama de resultados:

-la difundida preferencia por el uso de la lógica matemática para entender el funcionamiento del sistema nervioso y del razonamiento humano;

-la instauración de la “meta” disciplina de la teoría de sistemas, que procura formular los principios generales que regirán todos los sistemas complejos; este abstracto enfoque comparativo ha dejado su impronta en muchas ramas de la ciencia, tales como la ingeniería (análisis de sistema, teoría de los controles), biología (fisiología regulatoria, ecología), ciencias sociales (terapia familiar, antropología estructural, administración de empresas, urbanismo), y economía (teoría de los juegos);

-la teoría de la información como una teoría estadística de la señal y de los canales de comunicaciones, que aún constituye la base de muchas tecnologías de la comunicación;

-los primeros ejemplos de robots parcialmente autónomos y sistemas autoorganizativos.

Esta investigación constituía el centro del debate acerca de sí la lógica bastaba para comprender el cerebro, pues pasaba por alto sus cualidades distribuidas y analógicas

En 1956, dos encuentros (Cambridge y Dartmouth), inaguraban la segunda fase de las Ciencias y Tecnologías de la cognición, nuevas voces como: Herbert Simon, Noan Chomsky y Marvin Minsky manifestaron ideas que definirían los ejes principales de la moderna ciencia cognitiva... el abandono de alguna de las líneas de investigación abiertas en la primera etapa y la consolidación de lo que prevalecería por lo menos hasta los años ’80 era que la inteligencia (incluida la inteligencia humana) se parece tanto a un ordenador, en sus características esenciales, que la cognición se puede definir como la computación de representaciones simbólicas.

Aquí la idea clave es la de representación... el argumento cognitivista es que la conducta inteligente supone la capacidad de representar el mundo de ciertas maneras. Esta noción de la representación es relativamente poco controvertida lo controvertido es el paso siguiente, en el cual el cognitivista afirma que el único modo de dar cuenta de la inteligencia y la intencionalidad consiste en formular la hipótesis de que la cognición consiste en actuar sobre la base de representaciones que adquieren realidad física con la forma de un código simbólico en el cerebro o en una máquina.

Los cognitivistas responden:
¿Qué es la cognición?
Procesamiento de información, manipulación de símbolos basada en reglas.

¿Cómo funciona?
A través de cualquier dispositivo que pueda representar y manipular elementos físicos discretos: los símbolos. El sistema interactúa sólo con la forma de los símbolos(sus atributos físicos), no sus significados.

¿Cómo saber que un sistema cognitivo funciona adecuadamente?
Cuando los símbolos representan apropiadamente un aspecto del mundo real, y el procesamiento de la información conduce a una feliz solución del problema planteado al sistema.

Este audaz programa se ha consolidado y resulta difícil cuestionar la idea de que El cerebro procesa información del mundo exterior... el vástago del cognitivismo es la inteligencia artificial (sobre todo la denominada Fuerte).

Ya en los primeros años de la cibernética se propusieron otras posibilidades ante el aplastante dominio de la lógica como enfoque predominante en las ciencias cognitivas, se afirmaba a menudo que en los cerebros reales no hay reglas ni un procesador lógico central, y que la información no está almacenada en lugares precisos. En cambio era evidente que el cerebro operaba a partir de interconexiones masivas, de forma distribuida, de modo que las conexiones entre conjuntos de neuronas cambian como resultado de la experiencia. En síntesis, estos conjuntos presentan una capacidad autoorganizativa que no es propia de la lógica.

La historia quiso que estos otros enfoques en el origen fueran literalmente borrados del escenario intelectual en beneficio de las ideas computacionales comentadas. Sólo a fines de la década de 1970 estas ideas revivieron explosivamente, al cabo de veinticinco años de predominio de la ortodoxia cognitivista. Por cierto uno de los factores que contribuyó a este renovado interés fue el redescubrimiento paralelo de las ideas autoorganizativas en física y en matemática no lineal, así como el fácil acceso a ordenadores rápidos.


LA EMERGENCIA: UNA ALTERNATIVA ANTE LA ORIENTACIÓN SIMBÓLICA

La nueva motivación para echar un segundo vistazo a la autoorganización se basaba en dos reconocidas lagunas del cognitivismo. La primera es que el procesamiento de información simbólica se basa en reglas secuenciales, aplicadas una por vez. Este “cuello de botella von Neumann” se convierte en una seria limitación cuando la tarea requiere gran cantidad de operaciones secuenciales. La continua búsqueda de algoritmos de procesamiento paralelo ha tenido poco éxito porque toda ortodoxia computacional parece ir precisamente contra esa corriente.

Una segunda limitación importante es que el procesamiento simbólico está localizado: la pérdida o disfunción de cualquier parte de los símbolos o reglas del sistema deriva en un grave daño. En cambio, una operación distribuida resulta muy deseable, para que al menos haya una relativa equipotencialidad e inmunidad ante las mutilaciones.

Los primeros intentos se proponían resolver los problemas más generales, tales como la traducción del lenguaje natural o el diseño de soluciones generales para los problemas. Se pensaba que estos intentos, que trataban de imitar a los expertos, abordaban los problemas difíciles e interesantes. A medida que los intentos se volvían más modestos y localizados, fue evidente que la inteligencia más profunda y fundamental es la del bebé que puede adquirir el lenguaje a partir de manifestaciones diarias y dispersas, y que puede distinguir objetos significativos a partir de lo que parece ser un mar de luces. Las arquitecturas cognitivistas se habían alejados en exceso de las inspiraciones biológicas. No se trata de reducir lo cognitivo a lo biológico, sino de que las tareas más comunes, aun las emprendidas por diminutos insectos (alguna vez pregúntenme por las fermonas de las hormigas), se realizan más deprisa que cuando se intenta una estrategia computacional como lo propone la ortodoxia. Análogamente, los neurobiológos dan por sentada la plasticidad del cerebro ante las lesiones, o la flexibilidad de la cognición biológica para adaptarse a nuevos ámbitos sin perder toda su competencia, pero ella no existe en el paradigma computacional en cuanto tal.

En esta orientación alternativa de las Ciencias y Tecnologías de la cognición no se parte de descripciones simbólicas abstractas, sino de huestes de componentes de tipo neuranal, no inteligentes, que, apropiadamente conectados, presentan interesantes propiedades globales.
(redes neuronales / emergencia / autoorganización)

La estrategia, como dijimos, consiste en construir un sistema cognitivo no a partir de símbolos y reglas, sino de componentes simples que se conectarían dinámicamente entre sí de maneras densas... dada la constitución de la red del sistema, hay una cooperación global que emerge espontáneamente cuando todas las “neuronas” participantes alcanzan un estado mutuamente satisfactorio.

Este tránsito de las reglas locales a la coherencia global es el corazón de lo que en los años cibernéticos se denominaba autoorganización. Hoy la gente prefiere hablar de propiedades emergentes o globales, dinámica de red, redes no lineales, sistemas complejos, teoría del caos, ciencia de la totalidad o aun de sinergia.


Los símbolos abandonan la escena.

Este nuevo enfoque –conexionismo, emergencia, autoorganización, asociación, dinámica de red- es joven y variado. La mayoría de los que se adherirían a él sostienen opiniones muy diversas acerca de las ciencias cognitivas y su futuro. Teniendo en cuenta esta advertencia, podemos presentar las respuestas que esta perspectiva da a las preguntas que antes planteábamos al cognitivismo:

¿Qué es la cognición?
La emergencia de estados globales en una red de componentes simples.

¿Cómo funciona?
A través de reglas locales que gobiernan las operaciones individuales y de reglas de cambio que gobiernan la conexión entre los elementos.

¿Cómo saber que un sistema cognitivo funciona adecuadamente?
Cuando vemos que las propiedades emergentes (y la estructura resultante) se corresponden con una aptitud cognitiva específica: una solución feliz para la tarea requerida.

En tal sistema, los ítems significativos no son símbolos sino complejos patrones de actividad entre las muchas unidades que constituyen la red.

LA ENACCIÓN: UNA ALTERNATIVA ANTE LA REPRESENTACIÓN.

Varela llama la atención en la carencia de sentido común que ha habido hasta aquí en la definición de cognición. Pone de manifiesto precisamente que la mayor capacidad de la cognición viviente consiste en gran medida en plantear las cuestiones relevantes que van surgiendo en cada momento de nuestra vida y que estas no son predefinidas sino ENACTUADAS: se las hace emerger desde un trasfondo (*).

El conocimiento se relaciona con el hecho de estar en un mundo que resulta inseparable de nuestro cuerpo, nuestro lenguaje y nuestra historia social.

Las ideas (que se dieron en paralelo en la física, la biología, la psiquiatría , la biología y las matemáticas No Lineales) de autoorganización junto al desarrollo de los ordenadores y los programas de computación de las últimas generaciones han permitido por una parte ponen de manifiesto la falencias de las estrategias conexionistas al restringir las clases de atractores posibles a partir de supuestos acerca de las propiedades del mundo, las cuales se incorporan como reglas adicionales y por otra parte el sentido común nos ha mostrado que no se puede aprehender adecuadamente la cognición como un conjunto de reglas y supuestos porque es una cuestión de acción e historia: se comprende por imitación, convirtiéndose en parte de una comprensión ya existente. Más aún, no podemos plantarnos fuera del mundo donde nos hallamos para analizar cómo su contenido concuerda con las representaciones: estamos siempre inmersos en él, arrojados en él.

Dejando de lado el concepto que Varela denomina débil de ‘representación’ (como aquel uso pragmático y constante que hacemos sin preocuparnos por sus supuestos) es menester reflexionar sobre las implicacias ontológicas y epistemológicas de tal idea. Este concepto ‘fuerte’ es el que posibilta la contrucción erronea de una teoría de la percepción, el lenguaje de la cognición. Para las escuelas representacionistas, toda entidad cognitiva ha caído en paracaídas en un mundo preexistente.

Varela marca una distancia entre el enfoque enactivo y cualquier forma de constructivismo o neokantismo biológico, denota la existencia de un camino intermedio entre quienes cuestionando a las representaciones no necesariamente quedan en la posición antitética, acsechada siempre por el espectro del solipsismo. (Para esto se ha de ver el texto completo de Conocer)

La noción básica es que las aptitudes cognitivas están inextricablemente enlazadas con una historia vivida, tal como una senda que no existe pero que se hace al andar. En consecuencia, la cognición deja de ser un dispositivo que resuelve problemas mediante representaciones para hacer emerger un mundo donde el único requisito es que la acción sea efectiva: ¿permite la continuidad del sistema involucrado?

¿Qué es la cognición?
Acción efectiva: historia del acontecimiento estructural que inactúa (hace emerger) un mundo.

¿Cómo funciona?
A través de una red de elementos interconectados capaces de cambios estructurales durante una historia ininterrumpida.

¿Cómo saber que un sistema cognitivo funciona adecuadamente?
Cuando se transforma en parte de un mundo de significación preexistente (como lo hacen los vástagos de toda especie), o configura uno nuevo (como ocurre en la historia de la evolución).

Las representaciones han dejado de cumplir papel alguno, la inteligencia ya no desempeña la propiedad de resolver problemas y ha pasado a entenderse como la capacidad de ingresar en un mundo compartido.

Algunos contrastes entre la visión representacionista y la enactiva de la cognición pueden esquematizarse de la siguiente manera:

De: Hacia:
tareas específicas>>>>>>>>>>>>>>>>>>creativo

resolución de problemas>>>>>>>>>>>>>>definición de problemas

abstracto, simbólico>>>>>>>>>>>>>>>>>ligado a la historia, al cuerpo

universal>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>contextual

centralizado>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>distribuido

secuencial, jerárquico>>>>>>>>>>>>>>>>paralelo

mundo predefinido>>>>>>>>>>>>>>>>>>mundo inactuado

representación>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>acción productivo

Desarrollo por diseño>>>>>>>>>>>>>>>>desarrollo por estrategias
evolutivas


(*) El neologismo ‘enacción’ traduce el neologismo inglés enaction, derivado de enact, ‘representar’ en el sentido de ‘desempeñar un papel’, ‘actuar’

No dejar de analizar en el texto el fantástico mapa polar de Varela, de la pág. 119 (el lector que llegó hasta aquí y lo quiera reconstruir como imagen se lo agradeceremos y lo pondremos en weblog)

Editado por Marcelo de la Torre el 01 de Agosto de 2003, a las 10:45 AM | TrackBack (0)
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porfavor poner mas informacion sobre el tema que se trata en esta pagina..........okey

Publicado por: santiago en Enero 13, 2003 07:52 PM

Me encatno tu pgáina...bueinsima la miscleaina!!!!

Publicado por: loS en Septiembre 30, 2003 10:34 AM

Me ecnanto tu pgáina...epsecialemnte la Miscleania!!!
sauldos...

Publicado por: loS en Septiembre 30, 2003 10:38 AM

Maldición!! Odio que pase esto...
No soy yo!!! Es que se cuelga!!! lo juro!!!!

Publicado por: Sol en Septiembre 30, 2003 10:46 AM
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