"La organización de lo vivo"
Humberto Maturana, es un chileno que se dedico al estudio de la biologia del conocimiento, este trabajo resume su idea sobre los seres vivos y la autopoiesis.
Humberto Maturana nació en Chile en 1928. En su país natal estudió medicina y en Inglaterra y Estados Unidos, se dedico al estudio de la Biología.
Como biólogo su interés estaba orientado a la comprensión de la organización de ser vivo. El plantea la “Teoría biológica del conocimiento”, asegura que no es la razón la que constituye el conocimiento sino que son las emociones lo que delimitan el modo en que conocemos, prioriza las emociones a la razón. Cualquier explicación por fuera del orden de lo biológico puede resultarnos engañosa.
Su gran aprendiz y compañero fue su compatriota Francisco Varela, también medico y biólogo, con quien publica en conjunto de notables ensayos y luego su obra más importante: “El Árbol del Conocimiento” en 1984.
Juntos plantean la hipótesis de que los sistemas vivos pueden ser caracterizados como máquinas autopoiéticas es decir que están en: "...continua producción de sí mismos, a través de la continua producción y recambio de sus componentes, lo que caracteriza a los seres vivos y lo que se pierde en el fenómeno de la muerte."
Seres vivos, su organizacion y su estructura
Humberto Maturana parte de la base de que todo conocimiento es un hacer por el que conoce, es decir, que todo conocer depende de la estructura del que conoce. El que el conoce sea el hacer del que conoce, esta enraizado en la manera misma de su ser vivo, en su organización.
Sostiene que no se puede entender las bases biológicas del conocer solo a través del examen del sistema nervioso, sino que es necesario entender estos procesos y su conexión en el ser vivo en su totalidad.
Par comprender mejor la organización del ser vivo, hay que tener en cuenta su materialidad que harán posible, luego de diversas transformaciones, la aparición de los seres vivos.
Pero para entender mejor esto Maturana se pregunta: ¿Cómo se yo cuando un ser es vivo?. ¿Cuales son mis criterios a la hora de considerarlos de tal manera, a la hora de considerar que son seres vivos?
A lo largo de la historia de la biología, se han propuesto muchos criterios para reconocer cuando un ser es vivo:
- por su composición química
- por la capacidad de movimiento
- por la reproducción
- por la combinación de alguno de estos criterios.
Pero Maturana y Varela proponen una respuesta radicalmente distinta a esta tradicional enumeración de propiedades. Parte de la base que el solo hecho de que nos hagamos la pregunta de cómo se reconoce un ser vivo indica que tenemos una idea, aún implícita, de cual es su organización. Ahora bien veamos que entienden estos autores por organización:
“La organización de algo son aquellas relaciones que tienen que existir o tienen que darse pare que ese algo sea, son las relaciones que deben darse entre los componentes de algo para que se lo reconozca como miembro de una clase específica”(1), al mismo tiempo hay que destacar lo que para estos autores significa la estructura: “se entiende por estructura de algo a los componentes y relaciones que concretamente constituyen una unidad particular realizando su organización”(2).
Maturana y Varela dan un claro ejemplo de esto que se mencionaba con anterioridad, con un sistema no viviente: la silla. Para que yo juzgue a este objeto como silla, es necesario que yo reconozca que ciertas relaciones se dan entre partes que yo llamo patas, respaldo, asiento, de una manera tal que el sentarse sea posible.
Esta situación en la que conocemos implícita o explícitamente la organización de un objeto al señalarlo, es universal, es algo que hacemos constantemente como un acto cognoscitivo básico que consiste en generar clases de cualquier tipo. El hecho que la silla cambie de materiales (madera, plástico, etc) no significa que cambia su organización sino lo que cambia es el concepto de clase.
¿Que pasa con los seres vivos?
Pero cuando hablamos de seres vivos las cosas cambian: los llamamos seres vivos y por lo tanto suponemos que hay algo en común entre ellos, pero no los pondríamos dentro de la misma clase que designamos con el nombre vivo.
Maturana considera que los seres vivos se caracterizan porque, literalmente, se producen continuamente a si mismos y esta organización los define como clase.
Lo que caracteriza al ser vivo es su organización, y distintos seres vivos se distinguen porque tienen estructuras distintas, pero son iguales en cuanto a organización.
Afirma el autor que los seres vivos son unidades autónomas, no son los únicos autónomos, pero sin lugar a duda la autonomía es una de las cosas mas inmediatas propias de un ser vivo.
La autopoiesis
Para estos autores el mecanismo que hace de los seres vivos sistemas autónomos es la Autopoiesis.
Poiesis es un término griego que significa producción. Autopoiesis por lo tanto significa autoproducción.
Esta palabra, autopoiesis, apareció por primera vez en 1974, en un articulo publicado por Maturana, Varela y Uribe. En este artículo los seres vivos eran vistos como sistemas vivientes que se producen a si mismos de modo indefinido; podemos decir entonces que un sistema autopoietico es a la vez productor y producto.
Desde el punto de vista de Maturana este termino expresa lo que el llamó el “Centro de dinámica constitutiva de los seres vivientes”.Para vivir esta dinámica de forma autónoma, los sistemas vivientes necesitan obtener recursos del entorno en el que viven. Por lo que se puede entender que son simultáneamente sistemas autónomos y sistemas dependientes.
Hay que tener en cuenta que la estructura de un sistema viviente cambia todo el tiempo, lo que nos demuestra que esta adaptándose continuamente a los constantes cambios del ambiente. Un ejemplo expuesto en “El árbol del conocimiento” trata de explicar de que estamos hablando: el pie humano siempre esta adaptándose al zapato y así como el zapato siempre se esta adaptando al pie humano.
La autopoiesis en las sociedades humanas
Los sistemas autopoieticos son simultáneamente productores y productos por lo que podríamos denominarlos sistemas circulares, es decir, funcionan en término de productividad circular.
Maturana se plantea si este sistema autopoietico podría ser aplicado a sociedades humanas. Sabemos que un sistema autopoietico se autoproduce usando recursos del entorno.
Para continuar con ese proceso, un organismo humano, por ejemplo, descarta sus células muertas. Estas son continuamente reemplazadas por otras nuevas y así, el proceso continúa, mientras el organismo, el ser humano, vive.
Pero el autor plantea que si mantenemos esta “teoría” en un contexto o en un nivel biológico, una sociedad podría ser considerada autopoietica mientras que satisfaga la autopoiesis de cada individuo que la constituye, esto sería efectivo solo si los hombres fueran seres naturales y su autopoiesis solo operaria de modo natural. Pero las cosas no son así. El hecho de que los hombres son también seres culturales los conduce a operar su autopoiesis de una manera diferente y patológica que es hasta autoagresiva.
La cultura condiciona a los individuos que actúan de la misma forma, condicionando a la cultura, en una circularidad que no puede ser entendida por el pensamiento lineal.
Esta sería para Maturana la principal razón por la nuestras sociedades son consideradas sistemas vivos patológicos, es decir sistemas que actúan autoagrediendose, un claro ejemplo de esto es la actitud que se tiene con los jóvenes de una sociedad. Por lo general se los excluye de la sociedad enviándolos a guerras, al exilio o a la exclusión total por diferentes causas. Las sociedades los separan dejando un sistema desarmado y desestructurado.
BIBLIOGRAFIA
- "El arból del conocimiento", Humberto Maturana y Francisco Varela, Editorial Universitaria.(1)-(2)
Comentarios
te cres vivo estan pag es malisimaaaaaaa
el unico vivo de esta pagian soy yoo ejejejej
Publicado por: anonimo | Diciembre 20, 2007 11:23 PM
OJO!!
H.Maturana NUNCA dijo ni dirá que los sistemas sociales son o pueden ser considerados autopoiéticos.
Todo lo que figura bajo el título "La autopoiesis y las sociedades humanas" no tiene nada que ver con el pensamiento de Maturana y Varela.
Sería bueno que verificaras la fuente y la citaras.
Saludos
Publicado por: Adriana | Julio 20, 2005 5:38 PM
bien el posteo... te hago la misma sugerencia que a Magui: cuando cites deberías poner también el número de la página en donde está lo que estás citando... Saludos!!!
Publicado por: Aníbal Rossi | Julio 15, 2005 4:56 PM