«Antropología del cuerpo y modernidad»

Libro de David Le Breton
Ed.: Nueva Visión es el texto a partir del cual trabajaremos, pueden ver el Indice de «Antropología del cuerpo y modernidad», habrá que leer al menos dos Capítulos uno de elección propia y otro determinado por la cátedra.
Conformando un grupo de trabajo de No Más de CUATRO (4) compañeros/as tendrán que producir una publicación en línea, previa indagación, consultas, emtrevistas, conversaciones y debate.
El trabajo a publicar amen de una elaboración propia referida a las lecturas que se efectúen, deberá tener aspectos formales de una publicación on-line, a saber:
1) estar ilustrado con imágenes específicas.
2) poseer enlaces/hipervínculos (a sitios donde se pueda ampliar lo referido)
3) beneficiarse su redacción con estílos tipográficos diversos.
A la hora de efectuar la publicación les recomendamos «explores» los siguientes tutoriales apunta tu navegador de internet a:
http://www.dialogica.com.ar/manuales/
y…
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A propósito del libro...
David Le Breton sostiene que las representaciones sociales fijan al cuerpo con un enfoque determinado en el seno del simbolismo general de una sociedad:
¿qué es lo que hace del cuerpo un tema privilegiado de prácticas, discursos e imaginarios en las Sociedades Modernas?
El autor tomando el cuerpo como hilo conductor, nos proporciona una perspectiva antropológica de la modernidad en su conjunto y de la medicina en particular.
Antropología del cuerpo, antropología del presente, este libro establece relaciones comparativas entre las características que se le ha otorgado al cuerpo en diferentes culturas y tiempos, comparación e historia para apreciar desde un ángulo insólito, entendimiento social y cultural que se encuentra en el corazón de la medicina moderna y en los ritos sociales, así como en la preocupación actual por la salud, la apariencia y el bienestar corporal.

El cuerpo, más allá de una realidad en sí mismo, es una construcción sociocultural: «nada es más inaprensible que el cuerpo, que nunca puede ser reducido a un dato indiscutible», como dice David Le Breton (1995: 14), visto que las representaciones del cuerpo y los saberes acerca de él son tributarios de un estado social, de una visión de mundo y, dentro de ésta última, de una definición de persona (ibídem 13).
Para David Le Breton
"el hombre occidental tiene, en la actualidad, el sentimiento de que el cuerpo es, de alguna manera, algo diferente de él, de que lo posee como a un objeto muy especial (...) la identidad de sustancia entre el hombre y su arraigo corporal se rompe, de manera abstracta, por esta singular relación de propiedad: poseer un cuerpo. La fórmula moderna del cuerpo lo convierte en un resto: cuando el hombre está separado del cosmos, separado de los otros y separado de sí mismo" (1995: 97).
En ese mismo sentido, en el marco de la vida cotidiana moderna el cuerpo además de constituirse en un resto, de cosificarse, también se desintegra, pues inscripto en la trama infinita y rutinaria de los procedimientos cotidianos el cuerpo se fragmenta y funcionaliza en tanto cuerpo-mano, cuerpo-ojo, cuerpo-boca, cuerpo-sexo, cuerpo-órgano, etc. Perdiéndose –de este modo– la dimensión de la integralidad y la unidad de la experiencia corporal.
De ahí que el cuerpo –en general– se encuentre ausente de la conciencia del ser humano en el marco de la vida cotidiana. Este borramiento y olvido del cuerpo, este proceso de invisibilización y disgregación del soporte físico en el marco cotidiana, genera una dualidad, una disociación frente a la experiencia corporal, pues en estas condiciones la conciencia del arraigo corporal sólo la otorgan los períodos de tensión del individuo: "un dolor fuerte, el cansancio, la enfermedad, un miembro fracturado, (...) la separación del ser amado" (Le Breton; 1995: 94). Así mientras la experiencia del placer tiende a ser vivida con familiaridad, naturalidad y a incluir la presencia, por el contrario, la experiencia del dolor, del cansancio, se vive siempre con una sensación de extrañeza, de desasosiego existencial, pues descentra al sujeto, arrojándolo fuera de sí, expulsándolo de los desplazamientos prescritos por la liturgia de lo cotidiano.
Nota: El Índice del Libro
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© Fernando Irigaray, Marcelo de la Torre, Jorge Yunes,
Diego Rolle y Carlos Rossano (2002-2005)
