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¿LA PARCA ES LA MUERTE?

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Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las

criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino,

lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal.

"La Muerte ignora clases y castas, solo conoce lo que el hombre es en sí mismo, en lo más intimo de su corazón"

La Muerte es la incógnita que invade nuestro pensamiento, aquello que ni nuestra mente, ni nuestra ciencia puede resolver; la Muerte, ese misterio de nuestra vida oculto entre las sombras de lo desconocido, esa barrera que a pesar de nuestros intentos sigue atormentando nuestro futuro. Aquella tantas veces causantes de nuestros desvelos y preocupaciones, de tantas largas tardes de desconcierto, de tanta angustia; angustia que tantas veces llevaron al hombre a dejar de valorar aquellos pequeños momentos y a decidir a acabar con esa tristeza que llevaba adentro, a quitarse la vida.

¿ QUE ES LA MUERTE?

Según el diccionario: Cesasion de vida, Separacion del cuerpo y el Alma.
Cesasion de vida.. que ya ni existe.. eres nada mas que un cuerpo sin vida.. y el Alma.. donde ira.. si nos regimos por las leyes fisicas.. nada se pierde... todo se transforma... pero ¿en que? unos de los grandes enigmas... sera por eso mi obsesion por la dichosa muerte, saber que es en realidad... que se experimenta... existira esa tan famosa luz de la cual tanto se dice, o solamente nuestro cuerpo sera polvo y nuestra alma un ente de energia divagando quien sabe por donde.

Cuando perdemos de vista el conjunto de la vida, la muerte representa un vacío, pero no es más que un factor. Si miramos al microscopio un trozo de paño, también veremos que se parece a una red de amplias mallas, y temblaremos de frío al advertir aquellos grandes agujeros.
Lo cierto es que la muerte no es la verdad última. Nos parece negra del mismo modo que el cielo nos parece azul; pero la muerte no ennegrece la existencia, del mismo modo que el azul celeste no macula las alas de las aves.


UNA MIRADA PSICOLOGICA chamado.gif

En las sociedades occidentales, la muerte se ha conciderado tradicionalmente como la separación del alma y del cuerpo. En esta creencia, la esencia del ser humano es independiente de las propiedades fisicas. Debido a que el alma carece de manifestación corpórea, su partida no puede ser vista, o lo que es lo mismo, ser determinada objetivamente.
Las personas cercanas a la muerte viven circunstancias y experiencias internas, que hacen que ésta pase por diferentes estados: rechazo y aislamiento ("¿no, yo no?"), ira, rabia, envidia y resentimiento ("¿por qué yo?"), ofrecimientos ("si yo soy bueno, ¿podré entonces vivir?"), depresión ("¿qué sentido tiene?") y resignación. Estas faces se producen en un orden impredecible y se pueden intermezclar con sentimientos de esperanza, angustia y terror. La característica principal es la fluctuación, pasa del deseo de aislamiento a la necesidad de compañía, del desinterés a la preocupación por todo lo que ocurre a su alrrededor, de la desesperación y depresión a la plácida aceptación de la Muerte, de la despreocupación casi absoluta por el futuro a obsecionarse con el desenlace que le ha sido comunicado o que intuye.
Se ha observado que todos los individuos cuando están a punto de morir, tienen cierta necesidad de encontrar paz interior, que desplace el intento de mantener cualquier tipo de lucha; la vida ya es solo pasado y solo queda asumir la muerte.
Los hombres al hablar de la muerte en general o de la muerte de personas que nos son extrañas, la declaran como algo natural, la comparamos poéticamente con la caída de las hojas en otoño; con gran convicción asentimos a los argumentos a favor de la gran necesidad absoluta de la muerte, pero se nos muestra inmediatamente como una amenaza como una desgacia, hasta como una escandaloza injusticia, cuando afecta a una persona allegada o a nosotros mismos. En esos casos la muerte deja de ser algo natural para convertirse en una fatalidad.
El miedo a la muerte, cuando se hace angustioso paraliza la acción, hace al hombre un inadaptado a la vida, le quita a veces la alegria de vivir.
La mayoría de los hombres se desdoblan imaginariamente, se ven morir y muertos, como si fuesen exteriores a sí mismos, como si estubiecen a la vez muertos y sin embargo vivos. Imaginan el dolor de sus parientes, la alegría de sus enemigos y suelen horrorizarse ante los hechos.
Cuando un hombre tiene miedo a que alguien muera, suele deberse a que lo amamos y le deseamos ese bien natural supremo que es la vida, aunque a veces el miedo a la propia muerte es otra de las causas.
Se puede decir entonces, que la causa principal del miedo a la muerte es el instinto de vida.
Muchas veces la muerte de los demas nos recuerda a l propia y asi como pasamos gran parte de nuestro tiempo comparandola con los placeres de la vida o afirmamos que es largo el tiempo que nos queda. Sin embargo, a pesar de nuestro continuo temor y el de todos los seres humanos muchas veces ni nos asombramos cuando miles de personas mueren de hambre o son acesinadas en sus casas. Cada ser esta preocupado por su propia existencia y no por la de sus hermanos. En si el miedo a la muerte radica principalmente en el miedo a no permanecer entre los que disfrutan de las bellesas de la vida.


LA MUERTE PARA EL CRISTIANO

Para el cristiano, la vida no es un extraño paréntesis entre la nada y la nada. Y la muerte no es un hachazo inexorable que malogre el vivir. Para el cristiano, vita mutatur, non tollitur: la vida no se pierde, se transforma. No hay un sentimiento trágico de la muerte, por lo mismo que no hay un sentimiento trágico de la vida.

D22949aves_cielo.jpg¿Qué es lo que da temple a un cristiano? ¿Qué es lo que enrecia su encarnadura para soportar las tallas, las muescas y los trallazos del vivir? ¿Qué es lo que, a fin de cuentas, le distingue de los demás hombres? Sin ninguna duda: la esperanza.

Un cristiano es un hombre fiado a su esperanza. Todos los auténticos bienes -los bienes sin código de barras ni fecha de caducidad- los tiene al otro lado de la vida. Y hacia allá se encamina. En definitiva, pues, un cristiano es un hombre que acude a una cita. Y su vivir es un «vivir preparándose» para esa estación terminal.

Pero importa decir que la esperanza del cristiano no es una nostalgia de paraísos perdidos. Es una certidumbre de cielos apalabrados que, de no ser reales, dejarían a Dios por embustero. Y contra esa certeza -más firme que una muralla de diamante- se estrellan los acobardamientos, las angustias, los miedos.

Epicuro intenta burlar ese miedo a la muerte con un capcioso juego de palabras: «Mientras yo existo, no existe la muerte; y cuando existe la muerte, no existo yo.»

Kant, para vencer el terror de imaginarse «metido en el tenebroso sepulcro» se reclina en la idea de que el cadáver ya no es «él». A partir de ahí, carece de sentido cualquier pensamiento referido a alguien que «ya no es».

Y Sartre prefiere fijarse en la fealdad de los cementerios, o en la vida del muerto como un álbum de recuerdos para los vivos: «Estar muerto es ser presa de los vivos.» Y también: «Una vida muerta es una vida de la que se hace custodio el Otro.»

Frente a Epicuro, o Kant, o Sartre, el más ignorante y pobre y desvalido de los cristianos puede pisar fuerte, con la gallardía de quien tiene una respuesta imbatible para el gran enigma, para el gran «agujero negro» sin retorno. Una respuesta para el gran misterio de la muerte. Ésta: la muerte no es algo que ocurre, es alguien que llega.

Todos, cada cual a su tiempo, seremos o habremos sido ese «alguien que llega». Alguien que llega a la cita. Alguien que, por fin, llega a ponerse bajo la custodia del Otro... del Dios totalmente Otro... Del Dios que avala su «promesa de una futura inmortalidad». Del Dios que garantiza la «esperanza de una feliz resurrección». De ahí, el más audaz y magnífico de los desafíos cristianos: atreverse no sólo a creer en la inmortalidad de las almas, sino a esperar en la resurrección de los cuerpos. Con facilidad se olvida que la opera magna del cristianismo no es un crucificado vencido, sino un resucitado vencedor.

¿DÓNDE VAMOS DESPUES DE LA MUERTE?: DESCOMPOSICIÓN DEL CUERPO HUMANO

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El proceso de descomposición del cuerpo humano es un proceso natural que no necesita de ningún aporte externo: se debe a la acción de las propias bacterias y encimas que están en nuestro organismo.
Cuando alguien muere y el corazón deja de bombear sangre, las células de nuestro cuerpo dejan de recibir el oxígeno vital para su funcionamiento, de modo que cesan su actividad, pero el ritmo al cual las células 'van muriendo' depende básicamente de dos factores: el tipo de célula en sí, y por otro lado, las condiciones medioambientales.

Con respecto al tipo de célula, las neuronas, por ejemplo (las células de nuestro cerebro) mueren en unos 3 a 7 minutos, mientras que las células de la piel tardan más, pudiendo aguantar hasta 24 horas aún activas, e incluso pueden ser extraídas del cuerpo muerto y crecer normalmente en un cultivo de laboratorio. Pero, contrariamente a otra de las muchas leyendas urbanas que todos hemos oído alguna vez, ello no tiene nada que ver con el hecho aparente de que las uñas y el pelo de los cadáveres crezcan: se trata de un hecho aparente debido no a que se cree más material, sino a que va desapareciendo piel de modo que se empieza a hacer visible parte de los pelos y las uñas que estaban bajo esa piel que ahora desaparece.

En lo que respecta a la influencia de las condiciones medioambientales en la descomposición del cuerpo, estas determinan principalmente cuán rápidamente ocurrirá el proceso. Por ejemplo, para cuando un cuerpo es enterrado en el funeral o incinerado, el proceso de descomposición ya ha dado inicio, pero su rapidez va a venir determinado por las condiciones medioambientales. Por ejemplo, un cuerpo se descompone casi dos veces más rápido en el aire que cuando el cuerpo está en el agua, y la descomposición en contacto con el aire es a su vez unas 4 veces más rápida que cuando el cuerpo está bajo tierra, estando mejor preservados los cuerpos cuanto más profundamente bajo tierra sean enterrados, con tal de que el terreno no reciba agua.

Pero, ¿qué es lo que provoca en sí la descomposición?
Por un lado, como hemos visto, las células cesan su actividad al no recibir oxígeno y por otro lado actúan microorganismos y encimas que se hallan presentes de forma natural en nuestro organismo. Nuestros intestinos, por ejemplo, están plagados por de bacterias (la conocida 'flora intestinal') que ascienden a millones, Estas bacterias no mueren con el organismo sino más bien al contrario: empiezan a actuar sobre las células del cuerpo fallecido, en este caso, del intestino. Un tipo muy específico de bacterias, la clostridia y los llamados coliformes, empiezan además a invadir células del resto de órganos.

Al mismo tiempo, las encimas presentes en nuestro cuerpo (proteínas con acciones específicas que controlan nuestro metabolismo), actúan sobre las células descomponiéndolas. El páncreas, por ejemplo, está repleto de encimas digestivas las cuales empiezan a actuar, de modo que el páncreas se 'come' a sí mismo.
La propia descomposición de las células además libera compuestos químicos que contribuyen así mismo a la descomposición.

Las células en descomposición por la acción ya sea de las encimas, ya sea de las bacterias, desprenden como hemos dicho sustancias que actúan también en el proceso, como por ejemplo, metano y sulfuro de hidrógeno. Algunas de estas sustancias y gases son verdoso-azuladas, de modo que confieren este color al cadáver, además de hincharle. El proceso empieza en el abdomen, cerca del intestino. La lengua puede salir de la boca, y fluido de los pulmones es expulsado también por la boca y los orificios nasales. Esta imagen poco agradable se agrava con el olor debido a los gases liberados en la descomposición: el sulfuro de hidrógeno antes mencionado, con un olor característico al de un huevo en mal estado, el metano. Se llega a este estadio de la descomposición tras los 4 a 6 días después de la muerte, en países con temperaturas moderadas-altas, alcanzándose mucho más rápidamente en los trópicos y ocurriendo más lentamente en países con clima frío o seco.

Si un cuerpo muerto descansa en la superficie desuelo, diversos animales e insectos contribuyen al proceso de descomposición. Por ejemplo, los gusanos que suelen aparecer cerca de los cadáveres son atraídos por estos gases desprendidos por el cuerpo en descomposición y actúan sobre él, jugando un papel clave en la tarea Un cuerpo se descompone casi dos veces más rápido en el aire que cuando el cuerpo está en el agua, y la descomposición en contacto con el aire es a su vez unas 4 veces más rápida que cuando el cuerpo está bajo tierra.

de procesar la materia en descomposición para reciclarla en el ecosistema. Así pues, desmitifiquemos otra leyenda urbana: los gusanos no salen del cuerpo, sino que habitan de forma natural en el medio y son atraídos por los productos de la descomposición del cadáver.

Otros insectos u organismo que contribuyen a la descomposición del cadáver, siendo también atraídos por los productos del proceso incluyen a los moscardones, pero sin duda los más activos son los gusanos: son tantos los que pueden llegar a acudir, que el cadáver queda cubierto de ellos en unas 24 horas.

Si no hubiera organismo alguno en el medio, el pelo, las uñas y la dentadura se separarían del cuerpo en unas semanas y hacia el mes posterior a la muerte, los tejidos se liquidificarían (recordemos que el cuerpo humano es agua en unos 2/3) de modo que las cavidades principales del cuerpo cederían y se abrirían.

Como hemos visto, el medio también influye en la descomposición del cuerpo. Y también puede hacerlo retardando el proceso de descomposición: un medio más estéril en bacterias, gusanos, etc...con muy bajas temperaturas, puede contribuir a conservar el cadáver. En concreto las bajas temperaturas pueden marta a las bacterias que se hallan de forma natural en el organismo, de modo que el cadáver puede conservarse en cierto estado, como tenemos ejemplo en el caso del cuerpo con varios siglos de antigüedad enterrado en la nieve de los Alpes que se descubrió no hace mucho tiempo.

Por otro lado, la descomposición puede retrasarse en un entorno más resguardado del medio, como los ataúdes, pudiendo el cadáver permanecer reconocible durante meses. En estas condiciones, los tendones y los ligamentos son más resistentes a la descomposición mientras que el útero y la próstata, por ejemplo podrían perdurar durante varios meses. Sin embargo, pasado un año aproximadamente, todo lo que queda del proceso son el esqueleto y la dentadura con alguna traza de tejido aún agarrada a ellos. Por su parte, los huesos tardan de 40 a 50 años en deshidratarse y hacerse quebradizos. En medios con Ph neutro o acidez neutra, los huesos pueden durar incluso cientos de años mientras que en medios ácidos, el ácido los va disolviendo.


APOPTOSIS

Normalmente existe un equilibrio entre la división celular y la apoptosis, funcionando como un mecanismo esencial del mantenimiento del recambio celular en los tejidos de los organismos. En este sentido se ha dicho a propósito de la apoptosis que mientras que la muerte del organismo humano es una tragedia, la muerte permanente de la mitad de sus células es esencial para su existencia. images.jpg


Mientras que durante la vida embrionaria la división celular es mayor que la apoptosis, hay otros momentos del desarrollo en los que predomina la apoptosis; de ese forma es posible que desaparezcan ciertos vestigios de tejidos que de otro modo persistirían en forma de alteraciones congénitas.

La apoptosis (o "muerte celular programada") es un proceso biológico ordenado y "silencioso", que no produce ningún tipo de reacción en los tejidos, pero que resulta necesario para evitar la sobreproducción celular. Así, por ejemplo, se encuentra estimulado cuando hay células envejecidas o mutaciones neoplásicas. El proceso afecta sólo a determinadas células, no necesariamente contiguas.

Las características morfológicas que ocurren en una célula en apoptosis consisten en la segmentación del núcleo, la condensación de la cromatina, la pérdida de organelas (menos mitocondrias), y formación de burbujas en la membrana que finalmente dará lugar a la desintegración celular y a la formación de los cuerpos apoptóticos los cuales a su vez serán fagocitados por los macrófagos. El contenido celular no sale al exterior, evitándose la inflamación y daño tisular. En células de cultivo este proceso puede durar en torno a 30 a 60 minutos.

En la necrosis, en cambio, se observan numerosas células vecinas en similares circunstancias, en estadios diferentes de desintegración, y sus causas son siempre patológicas (agentes tóxicos, traumáticos, etc.). Su principal diferencia con la necrosis es que se trata de una muerte celular accidental, con liberación del contenido celular de la célula necrótica al tejido y la consiguiente inflamación y daño tisular.

Hay una estrecha relación entre la apoptosis y el ciclo celular. En concreto, la apoptosis puede iniciarse en el tercio final de la fase G1 de la mitosis para evitar que una célula dañada pase a la fase de síntesis, y en la fase G2 para evitar que algunas células aun inmaduras entren en mitosis; de hecho en esta fase G2 existen elementos de detección de inmadurez celular que inducen la apoptosis cuando la célula no está capacitada para entrar en mitosis. El resultado final es que durante el ciclo celular se determina cuándo la célula debe entrar en el proceso de autodestrucción o continuar el ciclo y dividirse, lo que en la práctica supone un equilibrio entre mitosis y apoptosis, regulando la población celular de cada tejido.

Pueden diferenciarse varias fases en la apoptosis:

-*- efectora, adopción sin retorno del compromiso hacia la muerte. Se caracteriza por el aumento en el contenido de Ca++ intracelular, que origina la activación de ciertos grupos enzimáticos (endonucleasas y proteasas -caspasas), junto con cambios en el citoesqueleto celular produciendo cambios en el tamaño y forma celular.


-*- degradativa, se degradan los ácidos nucleicos y hay más cambios en la membrana celular. Los cuerpos apoptóticos son fagocitados por macrófagos impidiendo la salida del contenido celular al exterior y evitando inflamación. En esta fase se activan las endonucleasas que se encargan de fragmentar el DNA; además se producen cambios marcados en el citoesqueleto, y se condensa la cromatina.


-*- limpieza, los macrófagos eliminan todas las células apoptóticas, sin que eso afecte al tejido circundante, atraídos por ligandos específicos para ellos presentes en la superficie de las células apoptóticas.

LA APOPTOSIS EN LOS PROCESOS PATOLÓGICOS
EL SUICIDIO EN LOS ADOLESCENTES
LA MUERTE EN LA HISTORIA

Comentarios

muy interesante

muy interesante

yo creo q l muerte no es la parca, la parca es lo q te lleva a la muerte por eso no puede ser lo mismo.
Quito kpo de Moron

yo creo que la muerte es la separacion del cuerpo que regresa a la tierra del alma que es inmortal

me interesa el tema, mucho

La muerte es un proceso natural que tiene el mismo significado para un animal razonable como para un animal que no razona:...

Al menos se ke la muerte tiene ganas de verme
todo el tiempo y no me dejara esperando
cuando le pida ke me pase a buscar ...

informacion muy importante, gracias a esta pagina puedo realizar mi proyectopara graduarme

Es determinante el saber la evolución de nuestro cuerpo en el momento de que éste no presenta vida; es decir; es importante el conocer el incio de la decomposición y su proceso. Lo que nos muestra el autor es útil guardando la sencibilidad del tema y el aprendizaje. Gracias

Muy interesante su articulo....me gustaria si se pueden publicar fotografias...aserca del proceso de descompocicion en un ataud...de 4 dias, 15 dias, 30 dias ,3 meses..etc...

la muerte es el castigo que Dios le dejo a nuestro primer padre, Adan, si no hubiera pecado simplemente, no existiria la muerte programada, y ver que antes, si buscan en genesis, la gente vivia hasta 900 años, lamentablemente, falta poco para el juicio final y pocos seran los que tengamos el privilegio de vivir para siempre.

bue!...para mi la muerte y la parca no es lo mismo..ya que se dice y yo pienso que la parca es el mensajero de la muerte...la `parca es lo mejor que hay..!!!:P.

yo creo que la muerte es algo imcomprensible para la mente humana y que si supiesemos con certeza lo que hay despues de ella(si es que hay algo claro)quiza la vida perderia todosu significado.

Yo creo que esto de la muerto ees puro mito de hecho yo soy como hilander el hultimo inmortal sin o se asusten soy yo y algunops de mi familia, les dejo mis saludos pero el tema me sabe a shitt.

alejo

Interesante el articulo, me libero unas dudas.... no soy tan inmortal como mi antecesor en el comentario.. pero x ahi q regreso reencarnado en algun animal feroz :-)

Muy bueno el articulo y como dijo Joaquin:
" la muerte que es celosa y es mujer se encapricho con el y lo llevo a dormir siempre con ella"



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