“Los cuerpos de carne y hueso no han desaparecido” proximo al posteo final

“Los cuerpos de carne y hueso no han desaparecido” dice Echeverría, y gracias a Dios que así es.
Cuando me plantearon realizar una reflexión de los autores Sfez, Lash y Echeverría, me di cuenta que jamás había reflexionado, de manera comprometida, una critica a la realidad tecnológica de este momento.
Siempre tome una postura radical y opuesta a los nuevos avances técnicos, no comprarme celular, no tener PC, no usar e-mail, seguir viendo videos y no DVDs, etc, lo que se llama un verdadero “Picapiedras” o como dice Sfez, un “Tecnófobo” echo y derecho.
Pero pensando detenidamente en el sistema capitalista globalizado, que rige a la mayor parte del mundo actualmente, el hombre sin tecnología no puede subsistir. Por que es el propio hombre quien a creado a la tecnología que lo reemplace y lo sustituya en sus actividades mas cotidiana, o mas dificultosa, por que como afirmaba Mc Luhan “todo medio o tecnología es extensión de nuestra mente, cuerpo o ser”.
Que persona no posee en su casa 2, 3 o mas artefactos eléctricos que lo complementan en su tarea cotidiana, el auto, la radio, la TV, el celular, etc, todo esto formando parte de un “sistema tecnológico” como dice Lash, en donde nos convertimos cada vez mas en interfaces Hombres-Maquinas, donde la relación orgánico-tecnológica reemplaza la vida cotidiana.
En esta sociedad ya no importa nuestras aptitudes naturales, ni tampoco tiene influencia nuestras capacidades sociales, todo esto pasa a depender exclusivamente del entorno tecnológico, nos transformamos así en “Tecnocuerpos”(como dice Echeverría). En este “tercer entorno” en el que habitamos, ya no importa solo el lenguaje para comunicarnos, ahora también debemos tener celular o teléfono o Internet para realizar esta función tan social y natural en el hombre.
Pero este avance no se produce solo o de manera automática, es el propio ser humano quien día a día se sumerge mas en la producción de nuevos productos que como por arte de magia solucionen nuestros problemas, nos hagan la vida fácil y sin esfuerzo. Somos nosotros los que nos dejamos seducir por el discurso que se construye a cerca de la idea de técnica, discurso sostenido sobre una ficción que suscita nuestras ansias fetichistas y entusiasman nuestras ideas de continuo desarrollo.
Sinceramente para mi que me considero un “tecnofobo” todo esto es demasiado, pensar en un mundo, como dice Echeverría, en donde las relaciones ínter subjetivas se encuentran mediadas por las actividades tecnológicas; un planeta donde las formas de vidas sociales son a distancia y solo se desarrollan dentro de la interfaz maquinal (afirmación que realiza Lash); vivir, como dice Sfez, en una sociedad donde lo político esta debilitado simbólicamente, ya no busca el bien común, y son las tecnologías las que revitalizan un sentimiento común de comunidad. En este entorno se plantea a la Web como un nuevo espacio de lo publico, como un nuevo ”Agora”, en donde la participación es desplazada del plano de la acción, para hacer hincapié en el orden de la aparición y la producción, como diría cualquier adolescente: “si tenes un fotolog, estas IN (adentro), sino sos OUT (afuera)”
Ciertamente, es en este punto que podría incluir la visión que David Casacuberta tiene de las nuevas tecnologías, el afirma en su texto “Creación Colectiva” que las nuevas herramientas tecnológicas por si misma no son una revolución, sino que la apropiación y acción que con ellas se realizan son lo revolucionario. Cuando el autor asevera que un artista comprometido con su función social y una transformación de la realidad (lo que el llama Artivista), deberá si o si echar mano a las TIC. Casacuberta expresa que la Internet es hoy quien permite que los mensajes escapen a los modos tradicionales de emisión y consigan así llegar a un mayor número de ciudadanos.
En mi caso, me cuesta adherir a la idea que estamos frente a un cambio de paradigma, frente a una forma distinta y novedosa de comprender la realidad. Muchos autores alegan que estas transformaciones de nuestra sociedad se están produciendo por un cambio en los modos de comunicación e interacción de los hombres, es lo que Muñi Sadre llama “Tecnoculturas”, y es lo que Casacuberta analiza cuando expresa su idea de “Cultura digital”como un espacio libre de “creación colectiva”, en donde se permite apropiarse y reciclar todo tipo de materiales culturales.
En definitiva mis preocupaciones van mas allá de la producción del arte digital, de los nuevos medios de información o de los nuevos medios de comunicación, mi preocupación es de cuanto somos concientes nosotros de estos cambios y de que manera esta modificando este fenómeno a la relación entre los hombres. No puedo dejar de pensar en que cada avance en informática genera mayor exclusión de un grupo de hombres que no tiene acceso a este “mundo global e informatizado” que el capitalismo nos propone, como dice Casacuberta “la brecha es una gran grieta, hecha de pobreza, incultura y falta de recursos tecnológicos que divide a aquellos ciudadanos que no son capaces de acceder a las nuevas tecnologías de la información y usarlas para aumentar su desarrollo”.
Francamente revisar estas cosas me da miedo, siento que estoy inmerso en un contexto tecnológico que me determina como una superestructura imposible de subvertir, pienso que haga lo que haga no puedo salir de esta espiral técnica que podemos llamar 3º entorno o interfaz maquinal, pero que nos apresa y detiene.
Quizas me encuentre equivocado, y solo estemos como dice Michel Foucault , “en un mundo de lo simultáneo, de la yuxtaposición , de lo disperso, en una red que reúne puntos y entrecruza su trama”. O tal vez en las sociedades altamente tecnificadas desarrollo tecnico y certeza vayan de la mano, pertenecer a un sistema, otorga a cada uno de sus integrantes la posibilidad de un grado de seguridad razonable sobre el que erigir su proyecto vital por lo cual las nuevas Tics sean espacios necesarios de participación activa y control del poder social desde el mismo sistema.
Solo espero que el propio ser humano tome conciencia de esto y utilice a las maquinas para su beneficio en lugar de convertirse en instrumento de la técnica.

