Crisis Energética: panorama oscuro para Argentina
Uno de los principales temas de debate desarrollado a lo lago de este año, fue el de la crisis energética. Los medios cargaron sus agendas de noticias, opiniones, análisis y estudios sobre este problema, que puso en jaque a la economía argentina. Pero… ¿Qué significan los problemas energéticos? ¿Qué o a quiénes afectan? ¿Cuáles son sus causas?
Sobre estos interrogantes se explaya Néstor Agüero, ex director del departamento de prensa de la empresa bonaerense EDEN S.A. (Empresa Distribuidora de Energía Norte), para quién la razón principal de esta crisis se debe a la falta de recursos en infraestructura y tecnología necesarios para cubrir la demanda de energía.
Tal como lo explica Agüero, Argentina está trabajando al límite de lo posible. Utilizando cotidianamente cerca del 90% de su capacidad de generación eléctrica, nuestro país no se permite crear reservas de energía para tiempos de crisis, y es así que ante el menor inconveniente, la capacidad se ve desbordada, y la crisis se materializa.
Pero no solo un infortunio hace rebalsar la capacidad de generación de energía. La economía de nuestro país se encuentra en pleno crecimiento, y ello requiere una mayor oferta de energía que acompañe este proceso. Agüero nos detalla las cifras de este crecimiento.
Éstas cifras, y el hecho de que la crisis de energía sea un tema central en los medios de comunicación nos muestra una realidad ineludible: la crisis existe, la falta de energía es verdadera.
Sin embargo, hay un hecho positivo en ello: el gobierno y la población se ha dado cuenta a tiempo de que esta dificultad existe, y puede, rápidamente, tomar conciencia y establecer ciertas medidas que mejoren la situación o, al menos, evitar que la crisis se agudice.
En relación a ello, el gobierno ya puso en práctica un programa escalonado, constituido por 3 medidas, que consisten en: priorizar el mercado interno a las exportaciones, sustituir el gas por combustibles líquidos, como el gas oil, y reducir la cuota de gas que se provee a las industrias.
Al oír estas medidas, la reacción entre los especialistas del tema es casi unánime: ¿Alcanza con restringir exportaciones, reducir la cuota industrial o reemplazar el producto?
Desde el sector energético consideran que, aunque estas medidas son necesarias en primera instancia, no son suficientes, y por ello ponen sus expectativas en la rendidora Yaciretá y, sobre todo, en las dos nuevas centrales térmicas que se encuentran en plena construcción, y que aumentarían el monto de producción energética alrededor del 10%.
