Al servicio de la educación
En la era de la especialización, el periodismo científico no se queda atrás; está creciendo notablemente y como consecuencia necesita respuestas para enfrentar la inmensa cantidad de interrogantes que se le presentan.
BubbleShare: Share photos - halloween photos
¿Las vacilaciones y confrontaciones éticas de la ciencia se trasladan a la labor periodística? ¿Cuáles son los lineamientos ó… cuáles deberían ser? ¿Cuál es el rol del profesional comunicador?
Los avances tecnológicos son, sin dudas, estimulantes de la ebullición de la expansión y difusión de la ciencia entre la población. Ahora bien, en esta efervescencia y teniendo como eje la capacidad del periodismo de divulgar información, ¿cuál es la misión?
BubbleShare: Share photos - halloween photos
Raúl Gagliardi, director del Instituto Rosario de Investigaciones en Ciencias de la Educación (IRICE)
expresó que debe ser utilizado como medio de educación y no de dramatización y luego explicó: “Muchas veces, el periodismo científico toma tonos muy dramáticos o fantásticos y refuerza la idea de la gente de que la ciencia no es para ellos.”
Según Carlos Ureta, profesor del primer curso de Periodismo científico del MERCOSUR, “hay una aparición de demanda de los canales temáticos y una redefinición de canales públicos que están marcando un territorio de producción de contenidos que antes no existía”.
No obstante el crecimiento de la demanda, el estilo de los medios de transmisión parecieran ser discutibles. Gagliardi, al nombrar algunos canales vinculados con la información científica criticó: “Por un lado transmiten ideas muy pequeñas y por el otro siempre dejan afuera al espectador o al lector” seguidamente afirmó: “Yo creo que hay que hacer exactamente lo contrario”
¿Cuál es el rol, entonces? ¿Cómo? No hay recetas exactas, y menos en este momento de hervor del periodismo científico. Para la Prof. Susana Gallardo, también docente del 1º curso de Periodismo Científico del MERCOSUR expresó que el periodista debe reformular el discurso científico especializado en un lenguaje abstracto, debe redactar un texto que sea comprensible al público y vincularlo con los intereses cercanos de la gente.
Esa vinculación es lo que Raúl Gagliardi llama “lo contrario”. El rol del periodismo científico debería ser doble, tal como él expresó: “Difundir los resultados de la ciencia para que la gente los conozca y al mismo tiempo dar la oportunidad de participación, sea en la utilización, sea en la producción o sea en las decisiones concernientes a esos resultados”
La discusión sobre el estilo está presente en ese doble rol, evidentemente, se presenta una contraposición entre el sensacionalismo y la verdadera transmisión de la información de la ciencia. Para el director de IRICE, “si no se ejerciera ese doble rol el periodismo científico quedaría para un sector muy pequeño de la sociedad, posicionándose en el sensacionalismo y no cumpliendo su verdadera función que es la transferencia de conocimientos científicos.
Sin dudas, la tarea no es sencilla. La ciencia y sus protagonistas manejan un lenguaje absolutamente especializado, por ello el periodista debe estar preparado y tener conocimientos sobre la temática, ya que es necesario que pueda tamizar la información acopiada.
El periodista, en la selección de la información y en el proceso de toma de decisiones deberá enfrentarse con contradicciones provenientes de las diversas posturas que emanan de la ciencia. Por eso, y teniendo en cuenta la capacidad “educativa” que implica la divulgación de conocimientos científicos ¿sobre que axiomas debe colocarse?
Según Gagliardi el periodismo éticamente debe posicionarse sobre la neutralidad, es decir no profundizar en ninguno de los campos, ni colocarse en el ideal conservacionista ni tampoco presentar la ciencia como una actividad que justifica todo.
En síntesis, transmitir los avances científicos, hacerlo sin caer en la farándula y propiciar el acercamiento de la ciencia a la sociedad serían algunas de las claves para ejercer el periodismo científico. No obstante, tener sólo ello en cuenta no es suficiente ya que fundamentalmente el periodista científico debe tener conocimiento absoluto de las implicancias o posturas éticas propias de la ciencia que pudieran influir y a la vez transmitirse, ya que sobre sí carga con una importantísima capacidad y responsabilidad: “transmitir conocimientos es también tener la posibilidad educativa”.
