MITOS Y VERDADES DE LOS BIOCOMBUSTIBLES
Utilizando la palabra biocombustibles se evoca a una nueva fuente de energía. Una energía pura, renovable, limpia e inagotable. Pero sus positivas cualidades no terminan allí. El prefijo bio (o agro) también alude a una tecnología y un progreso funcional y compatible con la protección del medio ambiente. ¿Se puede pedir algo más? ¿Existe alguna razón o argumento válido para dar por tierra con esta imagen tan favorable de la nueva fuente de energía?
Quizás lo único que queda por conocer es la verdadera razón por la cual la industria, los políticos, el Banco Mundial y otros hombres y mujeres de poder, insisten en la necesidad de desarrollar los biocombustibles (en Santa Fe, las plantas procesadoras aumentan cada d{ia considerablemente
El contexto en que surge el debate por los biocombustibles no es alentador para la humanidad: se denomina, sencillamente calentamiento global. Este fenómeno, también denominado efecto invernadero, tiene su origen en la actividad humana vinculada a la industrialización, principalmente por la quema de combustibles a base de petróleo, gas y carbón. Estas quemas producen un exceso de dióxido de carbono, que crean una capa traslúcida en la atmósfera que permite la entrada de la radiación solar pero no su salida. ¿Las consecuencias? Son miles: sequías, inundaciones, extinción de especies, etc. Y pese al Protocolo de Kyoto, el alarmante cambio climático parece no deternerse. Los denominados biocombustibles, pero también llamados agrocombustibles, surgen como una alternativa válida al uso de combustibles fósiles que, año tras año, contribuyen al aumento de los cambios climáticos. ¿Por qué los biocombistibles? Existen dos justificaciones frecuentes: por un lado, los biocombustibles podrían operar como una solución parcial a los problemas energéticos que atraviesa el mundo; por otro lado, pueden ser utilizados para combatir el calentamiento global y reducir los daños al medioambiente que produce el uso de combustibles fósiles. Sin embargo, detrás de estas justificaciones “desinteresadas” se esconden verdades acerca de los biocombustibles que para muchos no es conveniente revelar. Antes de revelar los secretos que oculta el desarrollo de esta fuente de energía alternativa, sería conveniente responder qué son los biocombustibles. Elizabeth Bravo, en su libro Encendiendo el debate sobre biocombustibles, define a éstos como “productos que se obtienen a partir de materia prima de origen agrícolas, procesadas para obtener energía”. Sebastían Jarupkin, presidente de Mainumbí (una cooperativa rosarina dedicada a la educación ambiental), sostiene que la acepción actual de la palabra es una moda que se utiliza para definir a los combustibles que se obtienen, fundamnentalmente, de la soja y el maíz. Mito número 1: “Los agro combustibles son limpios y ecológicos”. Las ventajas de los biocombustibles se anulan ante el impacto de su uso, desde la deforestación y los incendios, hasta el drenaje de zonas húmedas, la pérdida de carbono de los suelos y el fin de hábitos culturales. Sebastián Jarupkin señala que no podemos conformarnos con la “limpieza” del combustible; por el contrario, es necesario pensar a largo plazo: Mito número 2: “Los agro combustibles no implican la deforestación”. El aumento de la producción de biocombustibles implica que tierras que hoy se utilizan para proveer alimento o que simplemente son ecosistemas naturales, se conviertan en tierras de vocación agrícola. Mito número 3: “Los agro combustibles no causarán hambre”. Es evidente que la producción de alimentos competirá con la de combustibles en el acceso a la tierra y el agua. Estos no son los únicos mitos que existen, pero son los más ejemplificadores. En este contexto es necesario comprender que el debate no pasa por “biocombustibles sí o no” … El debate debería centrarse en otras premisas: para qué lo queremos, qué tipo de producciones necesitamos, que modelo de transporte se va a alimentar, para quienes … ¿Qué rol nos toca a los ciudadanos, a todos los habitantes del mundo frente a esta “nueva moda energética”? Para Sebastián Jarupkin, sólo nos queda apelar a la racionalidad: Los biocombustibles no son la solución para poner fin al calentamiento global. La única salida que nos queda es modificar el modelo de civilización en que vivimos y los patrones de consumo energético
Mitos sobre BIOcombustibles (1,732 Kb)

Comentarios
Quisiera saber más sobre estos datos, especialmente mitos y verdades. Por ejemplo cuánto de grano se necesita para lograra un litro d ebiocombustible. Cuánta tierra se necesita. Si es sustentable. Es decir si la tierra que existe alcanza para elaborar la cantidad necesaria. Cuál es el grano qué más rinde.
Me parece muy bueno lo que están publicando. Yo dirijo una revista sobre discapacidad y estoy muy interesado en el tema. De esto no se habla en ningun medio. Los felicito y les agradezco.
Publicado por: Leandro Sánchez | Enero 12, 2008 6:46 PM