Derechos de autor en Internet
Internet permite un acceso generalizado a la información, lo cual trae un conjunto de efectos positivos que incluyen la eliminación de las distancias geográficas y la democratización del acceso a obras de diverso tipo. Pero a la vez que hace esto, la red informática está alterando el normal reconocimiento de los derechos de autoría.
Los ámbitos donde con mayor intensidad se advierte esta tensión son los de la música y las películas, ya que desde hace más de un lustro existen tecnologías informáticas que permiten el intercambio y la copia de obras digitales. Uno de los casos más famosos fue el altercado judicial que tuvo el baterista de la banda Metallica, Lars Ulrich, contra el programa de intercambio de archivos Napster. El músico declaró en julio de 2000 ante el Congreso estadounidense acusando abiertamente a Napster de robo.
En aquella oportunidad se dijo que Napster ponía en peligro a la industria musical, ya que los artistas no recibían dinero a cambio de su trabajo. Ulrich afirmó que Metallica no se oponía a la tecnología, pero aseguró que los derechos de autor debían garantizarse. Napster, en cambio, argumentó que sólo propiciaba el intercambio y no violaba ningún derecho y afirmó que el intento de la industria musical constituye una lucha semejante a la que en su momento mantuvieron los estudios cinematográficos contra la tecnología del video.
En Argentina no hay una legislación que establezca delitos informáticos. Los argentinos bajan de la web alrededor de 412 millones de canciones por año. Es equivale a 31 millones de discos que, de ser vendidos, darían ganancias por 600 millones de pesos.
Cinco de cada diez CD son falsificados y los dueños del mercado negro facturan cerca de 100 millones de pesos por año. Los lugares de mayor venta más de las copias ilegales son los puestos de la calle, las ferias barriales y hasta se realizan ventas por el sistema de delivery en Internet.
En nuestro país, el 90 % de los cds más "pirateados" son de cantantes en español y sólo el 10 % corresponden a intérpretes en anglo. El 69 % de los discos de cantantes en español son comprados en el mercado ilegal y el 31 % corresponden a productos originales. En cambio, para los productos anglosajones el 78 % son adquiridos en CDs originales.
Según un estudio realizado, por la consultora Bimsa para Apdif (Asociación para la protección de los Derechos de Propiedad Intelectual) de México, el tamaño del mercado musical se estima en 86 millones 665 mil 547 de discos apócrifos contra 48 millones 243 mil 461 originales, lo que significa que el 64 por ciento lo tiene captado la "piratería". La industria discográfica mexicana estima que existen cerca de 53 mil puestos de venta de música pirata en todo México. De los 678 millones de discos CDRs que ingresan por año a México, provenientes principalmente de China, Hong Kong y Taiwán, sólo 100 millones se los consume legalmente y los 578 millones restantes se destinan a la reproducción ilegal de audios, software y videos.
Lars Ulrich criticando a Napster en un sketch humoristico de los MTV Music Awards
