¿Qué es el GPS?

A metros de la cima de una montaña, Juan se fractura una pierna y no puede regresar a San Martín d los Andes: llama por su celular e informa al equipo de rescate su ubicación exacta. A las dos de la madrugada, Pedro descubre que los pasajeros que lleva en su taxi pretender asaltarlo: presiona un botón y dispara la alarma en la central de su compañía de seguros que lo ubica de inmediato. Apenas dos ejemplos de la utilidad del sistema GPS, una sigla que suena fuerte en el país y que tiene aplicaciones más frívolas, como encontrar el cajero automático más cercano sin bajar del auto.
El Global Positioning System (GPS) es el ayudante de navegación por excelencia para aviones, bancos y autos: permite conocer la ubicación del consultante y el camino más corto o para llegar a destino, datos que presenta en le formato Latitud, Longitud y Altitud. Se basa en 24 satélites que orbitan en la Tierra a veinte mil kilómetros. Cada uno de los vueltas diarias al planeta, con una trayectoria y velocidad predeterminadas para que en todo momento desde cualquier punto se divisen cuatro.
Los receptores portátiles pequeños, aparatos similares a un celular, que en la Argentina cuestan entre 600 y 1.200 pesos capturan las señales de radio que emiten esos satélites y registran la distancia que los separa de ellos, lo que les permite determinar su propia ubicación sin importar el lugar del planeta, la hora o el clima.
El sistema, propiedad del gobierno de Estados Unidos, se liberó al uso civil en la década del ’80 y adquirió ribetes de boom tecnológico cuando se incorporó como un accesorio más de los autos. En la Argentina, por ejemplo, Renault ya tiene un modelo con GPS incorporado: trae en su consola una Palm con el software necesario y los mapas para que el conductor pueda consultar la ruta de tránsito o configurar su recorrido entre dos puntos. La cartografía, desarrollada por Movi Map, se vende en CD a 20 pesos e incluye las calles de la ciudad, del Gran Buenos Aires, Córdoba y Rosario, demás de los principales caminos del país y puntos de asistencia cómo estaciones de servicios, hospitales y farmacias.
Muchas compañías de seguros y recuperación de autos incorporaron también el sistema para localizar con rapidez y exactitud cualquier vehículo. Los conductores pueden pedir asistencia mediante botones incorporados en los tableros. Las centrales, que reciben su reporte automático de cada automóvil con posición geográfica, fecha hora, pueden responder de inmediato. Algunas compañías extendieron el servicio a sus clientes mediante una combinación de software y computadoras de mano, otorgando un navegador interno con GPS, que usa mapas desarrollados para los usuarios argentinos. Y en Internet se encuentran instrucciones para que un usuario arme su propio sistema. Lo único que el GPS no puede informar, todavía, es que calles están cortadas por manifestantes o piqueteros.
