Ecoclubes para la calidad de vida
En esta sociedad en la cual a veces nos preguntamos de dónde venimos, y hacia dónde vamos; en la cual nos sentimos un poco fuera porque no hay lugar en el que podamos sentir vínculo de pertenencia para luchar por las cosas de todos los días, esas que nos cambiarían la calidad de vida... en esta misma república hay gente que ha logrado trabajar por el bien de todos sus habitantes, y lo hace con mucho esfuerzo y mayor energía, para esta población que quizás ni se entera lo que está pasando... y así fue como llegué a preguntarme qué son los Ecoclubes, cómo nacieron y para qué sirven.
“Los Ecoclubes son organizaciones no gubernamentales, democráticas, constituidas básicamente por niños y jóvenes, que articulan acciones con otras instituciones de la comunidad, con el objetivo de mejorar la calidad de vida”, así se definió en 1998 tras varios años de intentar resumir cuál era su política. Estas organizaciones nacieron en Argentina en 1992, gracias a varios grupos de alumnos, “Grupos Movilizadores”, de escuelas medias que se proponían sensibilizar a la población para que entregaran seleccionados sus residuos y lo hacían por medio del “Plan de Utilización Productiva de Residuos Sólidos Domiciliarios”. Luego, a mediados de 1995, comienza a gestarse esta organización que hoy conocemos, se definieron pautas comunes de funcionamiento y establecieron mecanismos de intercambio de experiencias: así es como realmente surgieron con el nombre de ECOCLUBES.

Hablamos con Mariana Alegre, “presidente de la Fundación Ecoclubes, que le da un marco legal y jurídico a la organización, que trabaja los proyectos y el financiamiento” y que también es la “secretaria de actas de la junta nacional 2004 1005” y allí está a cargo del relevamiento institucional. Y nos comentó un poco como trabaja ella y su grupo en la ciudad de Rosario. Ella nos contó que “en rosario funciona la sede nacional y el grupo esta compuesto por jóvenes voluntarios, universitarios; trabajamos apoyando a la junta del distrito en Santa Fe sur y junto a los Centros Crecer, y desde los mismos trabajamos en conjunto con los docentes y jóvenes que forman grupo a partir de estos centros para niños”. Mariana le agradece a Ecoclubes un montón de oportunidades que se le han presentado, como “conocer lugares de Argentina realmente hermosos, y además la posibilidad de conocer gente de todo el país y del mundo que han venido a Argentina a observar la estrategia de Ecoclubes”; destaca la posibilidad de compartir y aprender mucho de los demás.
Sobre los puntos que tiene a favor y en contra esta organización dijo que a favor tiene el hecho de que son los jóvenes los protagonistas del cambio que tanto se ansía en nuestro país, y que ese cambio no se queda en las palabras ya que con esta fundación pueden llevarlo a los hechos; orgullosa señala que “Ecoclubes es además una escuela de educación no formal, una escuela de vida”. Pero, como todo en la vida, admite que “podría decir que hay muchas piedras en el camino pero han sido para mejorar y seguir adelante, creo que debemos comprometernos y esta es la mejor manera, haciendo”.
En Argentina existían 140 Juntas Locales organizadas, hasta el último relevamiento en Septiembre de 2003, donde militan ya más de 3200 jóvenes, en 12 juntas distritales constituidas: Santa Fe Sur, Santa Fe Norte, Buenos Aires Sur, Buenos Aires Norte, Capital y Conurbano, Jujuy, Neuquén, Ríos Negro, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos y Santiago del Estero. 4 distritos con Ecoclubes: Mendoza, Misiones, Chubut y Formosa. Y ya hoy existen Ecoclubes desparramados por toda Latinoamérica.

Por ejemplo organizan talleres de Ecología para capacitar los integrantes infantiles en temas ambientales y realizar con ellos actividades prácticas en la comunidad. Abordan temáticas como la capa de Ozono, la radiación ultravioleta, la salud, adicciones como el tabaquismo, la plaga del dengue, el manejo integral de los residuos urbanos, el arbolado en la ciudad, el manejo sustentable del recurso aguay también del uso adecuado de los agroquímicos y también todo lo referido al ecoturismo.
Para todos ellos, los que día a día luchan por estas cuestiones que nos involucran a todos, “formar un Ecoclub significa, para quienes asumen ese desafío, transformar las circunstancias locales adversas en disparadores de un proceso de cambio de conductas que permitan mejorar la calidad de vida de las personas”. Realizan actividades con diferentes metas pero todas apuntadas a cumplir la misión que como institución se plantearon.
Para ir finalizando, agreguemos que para su financiamiento cada Ecoclub elabora su presupuesto anual, que debe ser aprobado por la Junta Local y así constituye una práctica concreta de planificación favoreciendo además a la transparencia en el manejo de los fondos. Muy creativos a la hora de incitar a su comunidad para que los apoyen en las propuestas que deciden implementar y para movilizar los recursos humanos y materiales que necesitan.
Fuentes:
-Mariana Alegre
-www.ecoclubes.org.ar
-www.ecoclubes.org
-www.fundación.ecoclubes.org
