Aprender más allá de las diferencias.

Los retos que bebe enfrentar un docente son muchos. Aprender para luego enseñar, saber escuchar las inquietudes de los alumnos, comprender las dificultades de los estudiantes. Estas y muchas otras cosas más son parte de la labor docente.
La Escuela de Enseñanza Media Nº 338 "Constancio Vigil" es un gran ejemplo de los retos que deben enfrentar día a día los docentes. Este establecimiento apuesta a integrar un grupo de alumnos sordos con compañeros oyentes.
Esta historia comenzó a principio de año cuando la Directora Ferrareto Nora aceptó la propuesta de integración. Y quien mejor que ella para contarlo.
¿Cómo es que surge la idea de integrar a un grupo de chicos oyentes, chicos sordos?

La idea surgió el año pasado a través de una docente de la Escuela Primaria Nº 615 "República del Perú". A dicho establecimiento llego un grupo de cinco chicos sordos para terminar de cursar su 7º año de EGB. Estos alumnos provenían de la Escuela Especial Nº 2013 "Ana Mac Cotter" la cual establecía que podían asistir a una escuela común a terminar su 7º año EGB.
Una de las docentes que les dio clases a este grupo, quien es la preceptora del turno de la tarde Mabel Amada, nos comenta que había un grupo de chicos sordos los cuales estaban dispuestos y bien capacitados para terminar el ciclo de la EGB (8º y 9º año) “¿Qué tal si ellos vinieran acá?”, esa fue la propuesta.

La respuesta fue afirmativa. La E.E.M. Nº 338 "Constancio Vigil" abrió sus puertas para estos cinco chicos. Hasta ahí fantástico, salvo que faltaba un detalle mayor. Nosotros lo que no teníamos era una docente del lenguaje de señas, o alguien que se hiciera cargo de los chicos para traducir las distintas disciplinas.
Ellos asisten a todas las materias, no están exceptuados de ninguna. Por lo tanto necesitábamos un cargo de profesora de lenguaje de señas que esté de lunes a viernes con ellos. En primera instancia, vinieron dos de las mamas de los cinco alumnos que saben el lenguaje de señas. Venían todas las tardes, se turnaban hasta que se logro crear un cargo que se hiciera responsable de dicha labor.
Como el cargo demoraba, incorporamos también a alumnas del Profesorado de Sordos. También ellas venían a colaborar hasta que obtuvimos el cargo.
¿Entonces el Ministerio tuvo que organizar un nuevo cargo?
Así es, tuvo que organizar un nuevo cargo. Este puesto no pertenece a la escuela Vigil, sino que proviene de la Escuela 2013. La Escuela especial nos provee de una profesora de lenguaje de señas. La tenemos de lunes a viernes haciendo la traducción necesaria.
La escuela 2013 no tiene reglamentado el tercer ciclo de la EGB, porque sus normas son “bastante antiguas”. Lo que nosotros necesitamos ahora con esta experiencia es que de alguna manera el Tercer ciclo que es obligatorio, los chicos logren completarlo. Nosotros estamos luchando por la EGB completa y por eso los chicos están acá.
Nos estamos preparando para la atención a esa diversidad, que es la sordera o la hipoacústica. No sabemos si podríamos atender a otras necesidades especiales, a veces hay lesiones cerebrales por ejemplo que nosotros no estamos preparados. Estamos si preparados para atender al sordo, que es lo máximo; y después vendrán los chicos hipoacúsicos.
¿Cómo fue la integración de los chicos al grupo?
El grupo lo integro enseguida. Es un grupo de 20 alumnos, pequeño para poderlos atender. Andan muy bien, realmente los papas están muy contentos.
¿Cómo continúa este proyecto?
El año que viene estos chicos se van a graduar del 9º año. Se espera también que lleguen otros chicos nuevos con las mismas falencias, ya estamos preparados para recibir más gente con sordera.
De todas maneras yo quiero que estos cinco chicos terminen el Polimodal, ese es el gran proyecto que tenemos ahora.
