Hace un tiempo que ha tomado relevancia un instrumento musical digital impresionante como el Reactable. Sobre todo desde que Bjork lo utilizó en sus conciertos.
El ReacTogon va en la misma dirección de objetualización de la interfaz pero tiene alguna perticularidades. Entre las cuales se destaca el estar basado en una disposición singular de las notas de la escala cromática.
Esta disposición es tal que partiendo de cualquiera de los hexágonos que representan cada nota se obtienen intervalos de 4ta, 5ta, 3ra mayor/menor y semitono. De modo que cada acorde tiene una figura que lo caracteriza.
Claro que lo interesante de este instrumento es que se presta a comenzar a hacer música con el cuerpo sin conocer nada de teoría. Las interfaces (los instrumentos musicales digitales), decía Piscitelli hace unos meses, tienen que ser lo suficientemente fáciles en el acceso como para poder sacarles el jugo en forma inmediata, pero lo suficientemente complejas como para poder seguir experimentando con ellas después del primer acercamiento, y poder reinventarlas a perpetuidad. Acceso instantáneo y potencial de desarrollo eso es lo que propone este instrumento.

