Fragmentos del artículo de Gustavo Martínez Pandiani (decano de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad del Salvador) en El Litoral de Santa Fe.
"Quien sí advirtió la potencial nocividad social que conlleva la versión mediática del Gran Hermano fue el investigador estadounidense Paul Lazarsfeld. Hace ya más de cinco décadas, este sociólogo empirista habló del "efecto narcotizante" que pueden producir los medios masivos cuando saturan a las audiencias con contenidos intrascendentes. Según su lúcida mirada, esta saturación informativa no hace otra cosa que adormecer a los ciudadanos, alejándolos de las problemáticas sociales de importancia y convirtiéndolos en meros espectadores de un mundo ocioso y trivial."
"¿Qué lleva a miles de argentinos a dedicar algunas horas de sus ocupadas vidas a seguir, en vivo y en directo los avatares televisivos de la "ex novia de Sergio Denis"? ¿Por qué la pequeña pantalla le dedica tantos minutos de aire a esta ignota señorita y sus irrelevantes relatos? ¿Qué patología colectiva explica el interés masivo por una serie de diálogos insignificantes que tiene lugar en un ámbito tan artificial como la casa de Gran Hermano? La respuesta a estos interrogantes es compleja y debe buscarse en las cercanías de una cuestión clave de la sociología moderna: el control social."

