
Pensar/nos evitando caer en un trascendental presenta un desafío para nada menor a nuestras subjetividades atravesadas, constituidas, por agenciamientos sobrecodificados anclados estos en los estáticos dominios del “Ser”, de lo que “ES”. La torsión que implica correrse de los principios a la hora de reflexionar en cualquier ámbito nos sitúa en el movimiento, en lo procesual, en el flujo.
Es entonces con la intención de problematizar ciertos puntos ligados a la subjetividad y a la relación entre sujeto/objeto, que propongo algunos ítems de la lectura deleuziana de Hume en conexión con un fragmento de “Alicia en el país de las maravillas” como disparador para pensar juntos.

