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Interactividad - participación en la prensa digital

Acerca de Comunicación y digitalización. Nuevos paradigmas sociales frente a ciertas prácticas de la interactividad en los medios online

Así es. En estos tiempos y en algunos recientes la palabra clave para ser “interactividad”. El problema es para qué es clave. Para qué queremos que lo sea o para qué pretende serlo. Uno de los caballitos de batalla de la prensa digital ha sido las posibilidades de interacción y de participación que el nuevo medio abre. Sin embargo, siendo mejores compinches de la historia, por lo menos con la de los medios, la interactividad y la participación viene siendo una propuesta recurrente en algunos de los grandes medios tradicionales. Las cartas de lectores de los diarios de la prensa escrita podrían ser el embrión de del fenómeno. La radio también propuso y propone lo mismo, al igual que la televisión nos invitan a llamar por teléfono y participar de una seria de actividades, concursos, o para dejar opiniones o hasta denuncias, también podemos hacerlo por mail o incluso desde nuestro teléfono celular.

Con simples señalamientos podemos encontrar aperturas a la interactividad, que por supuesto tienen distinto origen y distinto fin según el medio del que hablemos y según la coyuntura política y cultural en la que este inmerso.

Al parecer la “interactividad” es bien vista en sí misma, sin mayores análisis. Alejándonos del periodismo, por ejemplo, muchos políticos tienen su blog para que las personas dejen sus opiniones. Algunos de ellos creen testarudamente que la “interactividad” por si sola es buena, abierta y sincera. Y que claro, todo ese paquete de bondades los terminará por beneficiar en las elecciones.

Volviendo al periodismo la interactividad muchas veces no lo es, o resulta ser una simulación de la verdadera interactividad. Es verdad, cientos de medios suelen estar llenos de enlaces, de zonas activas, de elementos mal llamados interactivos para multiplicar los accesos, confunden la interactividad con la hiperactividad, y la participación con el merodeo virtual.

A priori podría pensarse que lo interactivo y lo participativo son características semejantes, lógicas internas e inclusivas de los medios que necesariamente van de la mano, pero un análisis moderadamente lucido de la cuestión no puede revelarnos otra cosa que una diferencia abismal entra ambos conceptos y una implicancia reciproca no necesaria.

El periodismo participativo se encuentra conceptual, teórica y prácticamente mas ligado a la construcción colaborativa y/o descentralizada de la información. Uno de los casos más evidentes de periodismo participativo, o si no nos gusta el termino “periodismo”, de elaboración colaborativa de contenidos es el caso de los colectivos de información alternativa de Indymedia. Otro caso descomunal es el de Ohmy News: Al principio de la aventura informacional era un cuarteto de periodistas quienes editaban los artículos de unos 700 colaboradores externos al sitio de noticias, lo que hoy sería un boom en la Argentina que ni por asomo se acerca a la cifra. Pero pasaron cuatro años de aquel 22 de febrero y el proyecto que ya prometía cumplió.

Actualmente Ohmy News tiene 35 editores y periodistas que publican cada día entre 150 y 200 notas, lo que equivale al 70 por ciento del contenido del periódico, de 33 mil reporteros-ciudadanos que están registrados. Los lectores diarios fluctúan alrededor del millón, numero envidiable para muchísimos diarios nacionales de cada vez menos ejemplares.

Los 33 mil reporteros-ciudadanos de Ohmy News deben publicar sus artículos con su firma real, pues son ellos los responsables de lo que escriben. Los derechos de los contenidos son compartidos entre el medio y el autor, quien además es libre para publicar sus notas en otros medios. La mayoría de los colaboradores no gana una moneda por su contribución, solo unos pocos, los más leídos logran agenciarse de unos 15 o 17 dólares por contribución. Entonces la pregunta obvia ¿Por qué esas personas invierten tiempo y trabajo en informar sin obtener una retribución? "Escriben artículos para cambiar el mundo, no para ganar plata. Ellos producen y leen. Es una forma de cambiar las cosas y en eso reside nuestro poder", contestó Oh Yeon Ho.

Esos miles de colaboradores son una masa heterogénea compuesta de estudiantes, docentes, buenos vecinos y lo que se nos ocurra, porque como explicó el director del sitio, se ha producido un giro en la cultura informacional de los ciudadanos provocado por la irrupción de una Internet cada vez más naturalizada, donde el proceso de generar, consumir y distribuir información instauró una nueva lógica periodística.

Muy clarito, el medio sigue siendo el mensaje, la posibilidad de publicar en línea y de construir nuestros propios medios de comunicación transforma nuestra manera de pensar y de operar, de relacionarnos con la información e incluso con los medios precedentes a los actuales. Qué ocurre con la figura y el rol del periodista es lo menos interesante. Aquí la oportunidad está dada al ciudadano, simplemente con el derecho a informar y además, no menos trascendente, con la oportunidad global de descentralizar las fuentes y desbaratar el monopolio comunicacional de las grandes empresas periodísticas.

Los periodistas seguirán siendo lo que son o se adaptaran, quien verdaderamente se transforma, evoluciona, y se reapropia de una libertad embargada es el ciudadano. Ni hablemos de este fenómeno coreano Ohmy News. Claramente es la excepción a la regla, que impresiona por la descentralización y la cantidad de lectores.

Lo prometedor está del otro lado, allí donde muchísimas personas montan su propio medio, su propio weblog, o incluso sin hablar de Internet una radio barrial comunitaria, y se hacen cargo de contar lo que ocurre en una pequeña parcela de realidad sin aspirar a los miles y miles de lectores ni mucho menos a la supuesta y pretenciosa objetividad periodística.

Claro está, la movida de "todos somos un medio" (me gusta más que "todos podemos ser periodistas") recién comienza y el caso de Ohmy News es particularismo pero las oportunidades no ya del nuevo periodismo sino de la nueva ciudadanía con relación a la sociedad del conocimiento es lo trascendente ahora y probablemente sea irreversible. De casualidad o no la ciudadanía comienza a percatarse de que necesita información para ella y para informar y sobre todas las cosas para transformarla en conocimiento, un saber útil y meramente funcional a la vida cotidiana. No parece tanto pero es un paso enorme que nos permite zafar de la parálisis massmediática y librarnos de las promesas de la contrainformación, que hasta ahora ha sido un contrapeso cultural fenomenal pero que sin duda deberá actualizarse.

La idea de "todos somos un medio" es una reapropiación de la palabra y del derecho a contar nuestras historias, nuestros problemas y nuestros sueños. En la Argentina la cosa aflora de apoco y generalmente por motivos políticos. Vemos buenísimos proyectos de comunicación en pleno funcionamiento en el interior del país y en el gran Buenos Aires como en alguna que otra asamblea barrial de la capital. Tienen sus radios o sus boletines o su propio periódico donde lo que ocurre en la localidad es lo que importa. Las nuevas tecnologías en este proceso donde comienza a emerger naturalmente la subjetividad pueden hacer un aporte crucial de independencia y articulación de la participación descentralizada en esquemas superiores de información locales, individuales, regionales y políticos.

El tema de la participación en este caso que tan apretadamente aquí describimos resulta evidente, y las pretensiones de interactividad no son tan fuertes. El periodismo digital puede servirse de experiencias como estas de una manera muchas más rica y viable de concretar. Porque la participación, la colaboración se ve reflejada en aportes informativos más posibles y a la vez más rigurosos que ciertas simulaciones de interactividad que a veces se desarrollan en algunos medios y que ningún efecto tienen sobre los contenidos periodísticos o informativos. En esos casos, podría hablarse con elementos teóricos más contundentes y con casos concretos de entretenimiento y de simulación que de información.

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Esta p�gina contiene una sola entrada del blog publicada en Noviembre 2, 2004 12:54 AM.

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