Hace un año trabajaba para el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Algún día contaré cómo fue que terminé ahí y seguramente lo haré en la sección de Curiosidades o Humor del ILHN, o tal vez en ¿La buena vida? Lo cierto es que me desempeñaba como asistente en el Área de Información Publica que vendría a ser el área de comunicación y prensa del organismo, que de paso, es uno de los que más me gusta de la ONU por su trabajo territorial junto al UNDP, la UNESCO y la OIT. La idea era que colabore en la producción de los preparativos y en la realización del Día Internacional de los Refugiados, que se conmemora los 20 de junio, en todo lo relacionado a difusión, contacto con los medios y relevamiento de publicaciones. Para ello, como todo joven que recién comienza me vi tardes enteras frente a pilas de diarios de todo el país. De cara al bendito clipping, los revisaba cuidadosamente y realizaba una selección en función de determinadas categorías que construimos, además de, claro, recuperar todo lo publicado que mencionase al ACNUR. (En serio prometo revelar algunos recuerdos de mis días ahí, que fueron siempre raros, kafkianos, donde alguna vez me sentí satisfecho y otras infeliz, pero donde aprendí muchísimo y gracias al cielo no solo de comunicación. Próximamente en Curiosidades...)
Bueno, estábamos en que trabajaba todas las tardes con mis diarios, mi teléfono y mi computadora, hasta que a Bush se le ocurrió invadir Irak. Ahí todo cambió en el mundo y yo no fui la excepción. La ONU convulsionada, sobre todo después de la Muerte de Sergio Vieira Melo, la oficina donde yo estaba instalado también era un caos y la CNN todo el tiempo en mi televisor, la prensa argentina que nos acosaba por teléfono y me acuerdo particularmente de la producción del programa Caos que pretendía que le acerquemos un refugiado para que brinde sus testimonios: “si pude ser de Irak mejor”.
Así las cosas, el Área de Información Publica tuvo que reconfigurarse y yo pasé de un día para el otro de leer diarios mecánicamente, rogarle a periodistas que publiquen mi gacetilla y organizar muestras de fotografías a investigar la producción de los discursos de la prensa argentina referidos a la guerra y la ONU en ese contexto.
Pero claro, como todos pudimos ver / padecer la prensa argentina era algo así como un reproductor local de la CNN o de lo que nosotros desde Naciones Unidas les decíamos que tenían que decir, así que yo por un lado tenia algo resuelto mi trabajo, aunque solo por un lado. El problema que tenía era que conocía lo que decía la prensa, lo estudiaba, infería que diría al día siguiente y construía fácilmente categorías para clasificar los relatos producidos según cierto tipo de lectura de la invasión a partir de los hechos puntuales del día a día. Mi tara era que no sabía qué estaba ocurriendo realmente porque mi objeto de estudio era a su vez mi fuente de información, ya que como todos imaginarán yo no manejaba información interna. Así que lo que necesitaba era eso: información.
Ahí, de casualidad, (re)conocí los weblogs –cuando me di cuenta de lo que eran recordé que ya los conocía, al menos uno: el de la Cátedra de Procesamiento de Datos en el 2002-. En medio de toda la emergencia humanitaria, de la desinformación, de la locura, de la sangre y de la distorsión mediática di un día de pura casualidad con un weblog de alguien que estaba en Bagdad y que se le había ocurrido contar lo que veía y aquello que le pasaba cuando los misiles Patriot arrasaban con los civiles. También, como todo, tuvimos la contrapartida y se nos aparecieron los soldier bloggers. Los weblogs y los sitios personales comenzaron a calmar la sed de información de muchas personas y también a acaparar la atención aunque también fueron y son muy criticados cuestionándoles en primera medida la veracidad de los contenidos–critica agotada ya- y luego la falta de objetividad. Claro al principio, esa subjetividad que afloraba entre las novedades era al menos para mí una especie de costo que debía pagar para acceder a la información que no tenía y que ni iba a poder tener en otro lado. Pero luego nos percatamos que más que un costo lo que emergía comenzaba ser un benefició, liberando de pretensiones y promesas incumplibles la tarea de informar pero a su vez ofreciendo un panorama personal, subjetivo, ideológico. Podríamos decir que el cambio sustancial fue más la lectura que se hace de las practicas informativas que las practicas en sí.
Las prácticas por supuesto han sufrido transformaciones, precisamente a partir de esa lectura, se ha flexibilizado el lenguaje y las notiopiniones y opinoticias comenzaron a propagarse. Y claro los blogs se convirtieron en los espacios propicios para la tendencia.
Así que yo seguía en el ACNUR y pese a que mis informes sobre la producción de los discursos de la prensar nacional no citaban directamente a los weblogs, porque precisamente yo debía ver en qué andaban los medios oficiales, estos me fueron de gran utilidad como fuente de información súperactualizada que como complemento a las cadenas de radio y TV y a la pila de diarios de mis escritorio venía de perlas.
Paralelamente, a finales de julio del año, pasado comenzaba a darles una mano a Raúl y Alejandro con el ILHN, y al poco tiempo, mientras estaba con licencia por estudio en el ACNUR, decidía mudarme para vivir la vida en weblogs. Nacía el weblog de noticias educativas de educ.ar.
La bitácora de noticias
El weblog de noticias educativas de educ.ar era en sus comienzos bastante diferente a lo que es hoy. No solo por su estética, sino por el tipo de información y la actual integración dentro al sistema de weblogs.
Las categorías se mantienen pero la información cambió. Al principio endosábamos las notas que eran publicadas originalmente en otros sitios: titulo, pequeño copete (textual al de la nota original), fecha, medio, autor y link a la nota. Comenzamos con tres noticias diarias y la cantidad fue aumentando, pero a su vez nos íbamos diversificando en cuanto a de dónde eran esas noticias hasta que se corrigió eso y las noticias se acotaron a las estrictamente argentinas. Costó un poco pero nos adaptamos profundizando y ampliando nuestras fuentes de información.
Ahí estábamos entonces, con cuatro o cinco noticias diarias sobre la educación en la Argentina, conociendo la herramienta de publicación, y agenciándonos de fuentes confiables y actualizadas. Así las cosas, lo que quedó por hacer fue, ya que nos habíamos apropiado de la publicación de la mano del MT, constituirnos como productores o generadores de información, es decir, como fuentes. En ese sentido, la primera fase de ese proceso fue redactar nuestros propios títulos y copetes, introduciendo y linkeando a la noticia.
A todo esto, ya estaba en funcionamiento weblog de Educación y TIC (ver primera versión), que fue el primero, y en noviembre abríamos el weblog de Sociedad de la Información. En diciembre se hizo en educ.ar una reunión de los autores de Educación y TIC donde muchos nos vimos las caras por primera vez. En ese encuentro se presento entre otras cosas el sistema de weblog (integrando Educación y TIC, Noticias y Sociedad de la Información) sindicación mediante y el nuevo diseño de las weblogs de educ.ar, los actuales.
Así que ahí el weblog de noticias comenzó a ser lo que hoy es. Un weblog de novedades sobre educación producidas casi en su totalidad por nosotros con un promedio de ocho o nueve noticias diarias y a veces llegamos a la docena. Recientemente el weblog de noticias educativas contó en su haber con mil noticias y hoy pasamos las mil cuatrocientas.
Y el mundo sigue girando y no me quiero bajar, y del weblog de noticias se desprendió el boletín que sale todo los viernes resumiendo y destacando algunas noticias de la semana.


Comentarios (1)
...impresionante (sencillo)
El trabajo realizado, su multifacetismo... la confiabilidad que ha trasuntado en el tiempo lo han convertido a su trabajo en un lugar de consulta obligado.
Mis más sinceras felicitaciones
Publicado por Marcelo de la Torre | Agosto 13, 2004 12:17 PM
Publicado el Agosto 13, 2004 12:17