
León Rozitchner en estos días publicó en Pagina12 un corto texto ilustrativo de manera ejemplar acerca de la operacion mediática anti-piquetera, su pluma es tan didáctica y esclarecedera que hemos optado por publicar su filoso escrito:
Que los grandes asesinos hayan invertido la percepción de lo que nos pasa hasta hacer aparecer la violencia y la muerte del lado de los que la viven y la sufren es una proeza del ¨espíritu¨ y del ¨alma¨ de la antes culta Perla del Plata. Pasan del trazo grueso: ¨Hay que matarlos a todos (los piqueteros)¨, al trazo fino y delicado:¨Me parece una total falta de respeto (de los piqueteros) hacia la gente¨. Asesinos respetuosos los argentinos...
¿Se dio vuelta el mundo? Los criminales, los cómplices impunes de los crímenes del pasado, ponen nuevamente la muerte en los hambreados que luchan, sobre cuyas huellas asentaron su poderío: quieren que se imponga la ley y se reprima a sangre y fuego para gozar sin estridencias de los bienes del despojo. No quieren que los gritos cundan. Porque si hay gente que se muere de hambre, no quieren ni pensar que lo que gozan y dicen suyo es producto de haberlos despojado. Todos, e increíblemente hasta la pobre gente, se aliaron de pronto con la recua de los post genocidas: coinciden en que deben limitarse las quejas sonoras y audibles, los obstáculos por medio de los cuales la protesta puede expresarse. Quieren una protesta sin ruido, una acción sin presencia, una existencia sin huella: una protesta que no exista como protesta.

Quieren que los despojados y condenados a la lenta pena capital del hambre, la enfermedad y la muerte jueguen al oficio mudo: sin hablar y sin reír, como juegan los niños. Que no ejerzan una presencia que disturbe ese sueño sin pesadillas de los justos. Que pueda permitirles a las almas limpias la indiferencia y el soslayo: un bello espectáculo de mimos de una murga que representa el espectáculo de los pobres. La clase media, esa bella miseria humana expandida y multitudinaria de sueños tontos en miradas sin brillo que el vacío de la muerte ahueca, podría aplaudirlos. Y si osan sobresalir para ser notados, deben ser otra vez asesinados, para que aprendan que su destino es ser el sobrante de sus dignos ciudadanos ahítos.
En verdad, la representación de la realidad ha sido dada vuelta. La imagen lisa, televisiva, y la prensa, han destruido el pensamiento, la capacidad de ligar lo inmediato a las causas de su existencia. Sólo una sociedad llevada por el terror hasta el extremo de la estupidez y la chatura, despojada de afectos, de imaginación, de sensibilidad, empavorecida, puede haber despojado de significación a lo que ven y perciben acobardados por sus ojos diariamente, pero que la inteligencia no anima.

Todos los poderes que el terrorismo de Estado había implementado durante el genocidio se han unido para aparecer simultáneamente conformando una imagen invertida de sus complicidades. La prensa, la televisión y la radio vuelven a traernos la imagen de apoyos que hicieron posible el genocidio. Son los mismos que amenazan con lo mismo, y aceptarían que el exterminio directo volviera a repetirse, mientras se callan ante este genocidio lento donde se consume la vida de la mayoría de los argentinos. Trabajan con el imaginario del terror militar: miran con los ojos de los asesinos. Como son sus cómplices, critican a los piqueteros desde los voceros del Proceso genocida. Para uno de ellos ya ni siquiera hay dos demonios, hay uno solo: el de los piqueteros convertidos en guerrilleros.
Por León Rozitchner


Comentarios (3)
Yo quisiera que el Sr autor de la nota bajara un poco el ritmo de escritura y se diera cuenta que la mafia piquetera también es tan peligrosa como la mafia política. El universo de las subvenciones estatales no es tan claro como el agua: apurate porque sino te quedás sin plan! y no te olvides de ir a quemar gomas! sino, olvidate.
Ah, pero claro, aceptar eso sería incurrir en un fascismo tan pasado de moda. Cierto, mejor sigo alabando a aquellos que hacen cola para los planes Jefes y Jefas de Hogar fumando, tomando cocacolas, comiendo sus buenos sándwiches y mejor vestidos que yo. Mejor.
Publicado por Ana | Abril 10, 2005 9:56 PM
Publicado el Abril 10, 2005 21:56
Me parece muy interesante el punto de vista del autor acerca de la realidad. El análisis que lleva a cabo respecto de la llamada "Lucha social" que llevan a cabo los piqueteros es tan tendensioso como irreal. Un grupo de personas con la cara tapada que cortan una ruta o una calle no representan a la clase obrera, o a los desempleados o a los hambrientos. Ellos son un grupo de poder actual que lleva a cabo sus actividades, no sólo fuera de la ley (obstaculizar el paso por medios violentos no es legal, aunque asi lo sea manifestarse), sino también respondiendo a intereses propios, que nada tienen que ver con los intereses del pueblo argentino.
Me parece totalmente legítimo el derecho a la manifestación en contra de un gobierno de turno, pero la queja llevada a cabo a través de medios violentos, sólo puede generar más violencia y tensión entre sectores de la sociedad que deberían de pelear por lo mismo, un país mejor, más justo y solidario.
Para concluir dejo esta reflexión: Los sucesos históricos de diciembre de 2001 dejan en claro quien es el pueblo, aquellos que sin mediar violencia o desmanes se manifestaron en contra del presidente De la Rua, no los violentos que luego coparon las calles porteñas tiñéndolas se sangre y lágrimas.
Publicado por Rupert | Abril 20, 2005 3:26 AM
Publicado el Abril 20, 2005 03:26
Quizás algun día asumamos que los asesinos del pueblo tienen guantes blancos
Publicado por Lorena | Septiembre 10, 2005 7:53 PM
Publicado el Septiembre 10, 2005 19:53