« Un poco de autobombo | Inicio | V Congreso de la REDCOM »

Refundar la esperanza desde la dignidad, el trabajo y la solidaridad

reunidos-chico.jpg

A fines de febrero terminamos de dar forma al documento “Reflexiones sobre la situación política actual” (que se encuentra publicado en este sitio). En el mismo historizamos los últimos 20 años, expresamos con nitidez nuestras convicciones, definimos nuestra propuesta frente a las elecciones del 27/4, señalamos un programa para los tiempos próximos y epilogamos con una exhortación a recuperar el compromiso, la dignidad y el coraje para impulsar las transformaciones que allí proponemos...

Pusimos el acento en esclarecer qué se votaba y la importancia del comicio. Hicimos público nuestro apoyo al Dr. Kirchner. Señalamos que la dispersión del voto progresista era funcional al retorno del neoliberalismo. Llamábamos a derrotar a Menem y López Murphy.

Todo esto lo dijimos en febrero/03, no tres días antes de las elecciones o dos horas después del escrutinio. No somos de los que escribimos después que se producen los resultados. Porque nos animamos a pensar y sabemos que es imprescindible un trabajo de pensamiento para analizar y buscar respuestas a los interrogantes políticos. Desde allí nos autorizábamos para continuar nuestra reflexión y formular propuestas.

A fines de febrero terminamos de dar forma al documento “Reflexiones sobre la situación política actual” (que se encuentra publicado en este sitio). En el mismo historizamos los últimos 20 años, expresamos con nitidez nuestras convicciones, definimos nuestra propuesta frente a las elecciones del 27/4, señalamos un programa para los tiempos próximos y epilogamos con una exhortación a recuperar el compromiso, la dignidad y el coraje para impulsar las transformaciones que allí proponemos.

Una semana después ubicamos en la red el weblog “Reunidos”. Lo concebimos como un espacio de intercambio y debate no partidario y plural, fundado en la autonomía, la ética y la libertad. Desde allí proponíamos unirnos, pero no con cualquiera, no aceptamos como iguales a los corruptos, a los oportunistas y a los antidemocráticos. Iniciamos “Reunidos” con el documento “Reflexiones sobre la situación política actual” y nos declaramos dispuestos a debatirlo todo.

El 24 de marzo te enviamos una comunicación con nuestro repudio público a la invasión de EEUU a Irak. Lo definimos sin ambigüedades: Todos sin excepción estamos amenazados. Todos sin defección debemos expresarnos por la defensa irrestricta de la vida, la civilización y de la cultura.

Aunábamos este llamado a la responsabilidad en la defensa de la civilización y contra la barbarie con el señalamiento de una política de la memoria que respondiera al aniversario del Golpe no desde el adormecedor ritual del recuerdo sino con una memoria activa y comprometida con el futuro del país.

A casi dos meses de nuestro primer contacto pasaron muchas cosas:

1- El desembarco de EEUU en Irak

Se produjo la guerra tal cual preveíamos y los acontecimientos refuerzan nuestro análisis, del que entregamos apenas un esbozo en el documento inicial, respecto a los profundos cambios a los que estamos asistiendo en el contexto internacional. Decíamos: luego del 11/9/01 EEUU ha elegido la opción militar. Se instala en el mundo la disyuntiva fuerte entre civilización o barbarie. Política o guerra. Estamos asistiendo a la primer etapa de un plan estratégico mucho más vasto cuyo despliegue amenaza el planeta. Es necesario advertirlo e incorporarlo a todo análisis serio de la realidad nacional y tenerlo muy en cuenta al momento de pensar la etapa política actual.

Reafirmamos nuestras apreciaciones sobre política internacional: el lugar hegemónico de los EEUU en el plano militar, los otros polos de poder mundial (CEE, China, Japón) y el lugar estratégico de una alianza con Brasil que nos permita como país mirar al mundo desde el Sur y refundar nuestra identidad nacional y latinoamericana. Todas estas cuestiones forman parte de un intento de esclarecimiento sobre desde dónde y cómo se organizan las posiciones políticas frente al Imperio. Desde un pensar situado que intente articular las respuestas nacionales con los movimientos antiglobalizadores y de resistencias de los pueblos. Es un debate necesario para organizar las respuestas e ir delineando un programa para estas luchas que aglutine las energías, subordine las diferencias secundarias y permita canalizar los esfuerzos en defensa de la civilización.


2- Las elecciones presidenciales del 27/4

2.1. Nuestra opción y nuestras acciones antes de las elecciones

Pusimos el acento en esclarecer qué se votaba y la importancia del comicio. Hicimos público nuestro apoyo al Dr. Kirchner. Señalamos que la dispersión del voto progresista era funcional al retorno del neoliberalismo. Llamábamos a derrotar a Menem y López Murphy.

Todo esto lo dijimos en febrero/03, no tres días antes de las elecciones o dos horas después del escrutinio. No somos de los que escribimos después que se producen los resultados. Porque nos animamos a pensar y sabemos que es imprescindible un trabajo de pensamiento para analizar y buscar respuestas a los interrogantes políticos. Desde allí nos autorizábamos para continuar nuestra reflexión y formular propuestas.

Diferenciábamos que una cosa era votar, optar con inteligencia y madurez política, y otra la construcción política. Construir poder social y político con pluralidad, sin subordinación partidaria ni olvido de los reclamos, las condenas sociales a la politiquería y a las responsabilidades de las dirigencias políticas con años de desaciertos.


2.2. Los resultados del comicio

• La primera consideración nítida es que el 27/4 los argentinos matamos políticamente a Menem. Su presagio de ganar en la primera vuelta y el mito de la invencibilidad que supo construir se desplomaron.

• El porcentaje de votantes se acercó al 80%. Los “votos bronca” (en blanco y nulos ) fueron 2,5%. Habían sido del 22% en el 2001 con 27% de ausentes. Esto revela una comprensión de la importancia de la elección. Permanece la distancia con los dirigentes políticos. Se priorizó consagrar un gobierno con la legitimidad de origen que proporciona el voto.

• Los cinco primeros candidatos sumados obtuvieron el 91% del total. La dispersión del voto expresa una división política que es producto de la fractura del PJ y de los radicales, y está en consonancia con la fragmentación de los sectores sociales luego del estallido del 19 y del 20/12/01.

• En relación con lo anterior se observa también una fuerte disparidad entre provincias y aún entre distintas ciudades y localidades de una misma provincia.

• Kirchner es el gran ganador. El 22% obtenido lo catapultará a la presidencia. Cuentan sus méritos y la credibilidad que logró concitar en escasos meses. Pero ha sumado también una importante cantidad de voluntades que le han prestado su apoyo para enfrentar con éxito a Menem y L. Murphy. Deberá legitimar con sus actos el crédito que le confirieron estos miles y miles de argentinos.

• Duhalde es otro gran triunfador. Garantizó un comicio impecable, demostró el éxito de su estrategia de acorralar a Menem y obligarlo a dirimir una elección general en lugar de una interna. El conurbano bonaerense donde se afinca el aparato duhaldista fue decisivo en el resultado obtenido. Esto incidirá a futuro.

• La fractura en el PJ no tiene retorno, al menos en lo inmediato. No habrá posibilidades de unificar las fracciones ni tampoco instalar un liderazgo fuerte y único como el de Menem. La previsible derrota final del riojano desarticulará el espacio que aglutina a nivel dirigencial pero persistirá una base social donde Kirchner no ha hecho anclaje. R.Saá tuvo importante llegada y produjo adhesiones que no son sólo explicables por su sonrisa gardeliana. Algunas de sus afirmaciones, dispersas e inconexas tocan fibras nacionalistas y federales vigentes. En el interior se siente la prepotencia porteña. Cuyo, Córdoba y La Pampa pueden constituir un territorio que amplíe su influencia en la política nacional, dentro o fuera del PJ.

• Emerge un liderazgo de centro-derecha nuevo, L. Murphy, ligado más orgánicamente al establisment. Aglutina al sector radical-conservador de vieja data (Línea Nacional de Balbín, Trócoli, De la Rúa, etc.), a sectores liberales (ex UCD y Cavallistas) y tiene bases en partidos conservadores tradicionales de provincias (Mendoza, Salta, Santa Fe, Corrientes, etc.). Esta será la principal fuerza de oposición. Aguardará el fracaso de la nueva gestión presidencial y se propondrá para sucederla. Conformará y consolidará su estructura partidaria. Quienes lo acompañan han sido el componente civil de todos los golpes militares en la Argentina del siglo XX. No deja de ser interesante la articulación de una fuerza nacional de derecha que se exprese en los marcos constitucionales.

• Se afirma un espacio de centro-izquierda, el ARI, que hereda no el aparato pero sí los votantes alfonsinistas, el PI y restos no peronistas del FREPASO. Es una fuerza que depende absolutamente del personalismo excluyente de Carrió, cuya enjundiosa irrupción en la vida política argentina es una de las novedades de los últimos años. Ha construído un discurso lúcido, de definiciones éticas tajantes que desnuda la corrupción , los lobbies, la perversión de la justicia y los vicios clientelísticos. Ese diagnóstico correcto le proporciona fuerte adhesión en capas medias urbanas.

Tiene por delante un desafío mayúsculo, la estructuración de su fuerza. El narcisismo avasallante de Lilita, su itinerario zigzagueante y el perfil de obsecuencia y sumisión de quienes la acompañan, entre otras falencias, no hará fácil la tarea.

• La debacle de la UCR. El partido radical aparece vacío y sin posibilidades de reconstituírse por ausencia de liderazgo, por persistencia en sus prácticas tradicionales y por falta de renovación interna. El éxodo de sus votantes y a continuación, (preveemos) de muchos de sus dirigentes con cargos institucionales, lo sitúa ante un profundo dilema de difícil resolución a corto plazo.

• El exiguo caudal de votos del Partido Socialista es el resultado esperado de un error mayúsculo. El actual PS carece de un liderazgo partidario, no expresa propuestas diferenciadas y su inserción social es estrecha salvo en algunas contadas ciudades. Califican de “voto útil” el que el electorado progresista le otorgó a Carrió. Con este diagnóstico no hacen otra cosa que confesar públicamente su error y llamativamente utilizan el mismo argumento con que Lilita justifica su ausencia del ballotage. Cuesta digerir las derrotas, pero las justificaciones simplistas tampoco ayudan. Difícilmente vuelvan a presentarse a una elección presidencial para obtener otro resultado tan intrascendente.

• La llamada “izquierda” sigue enormemente desorientada. La persistencia de prácticas partidarias stalinistas, la propensión patológica a las divisiones perpetuas, los errores repetidos de diagnóstico, el aparatismo y el dogmatismo entre muchos más vicios reconocibles hacen poco esperable que desde allí logren incidir más allá de la propuesta y de la denuncia.

• Los resultados electorales en la Prov. de Santa Fe y en la ciudad de Rosario: Porque somos de aquí y pretendemos construir políticamente en la región, prometemos abordar próximamente su análisis. No antes que la catástrofe de la inundación y la tragedia humana que produjo estén por lo menos controladas. Son tiempos de dolor. Aportemos solidaridad y esfuerzo común para con los hermanos santafecinos.


2.3. El ballottage del 18/5 no es una interna peronista

La disyuntiva del ballottage es propicia para enterrar a Menem, si se presenta, con un alud de votos ciudadanos de amplio espectro que reúna las voluntades mayoritarias que repudian lo que este personaje representa en la vida política argentina. Su fin no eliminará el proyecto conservador que encarna.

Este modelo tiene un liderazgo en ciernes (L. Murphy) con características más aptas para aglutinar a la base social en que se sustenta y articularlo con el establisment que lo usufructúa. El modelo de exclusión social , de extranjerización de la economía, de valorización financiera de los activos, de sumisión al Imperio y de desarticulación latinoamericana seguirá como alternativa neoliberal. Posee la fuerza que le otorga la vigencia mundial de este paradigma y la receptividad que la alienación de una parte de la sociedad argentina le otorga.

La opción que expresa Kirchner no sólo tiene una expresión económico-social centrada en la producción, el trabajo, la distribución de la riqueza y la reforma fiscal. Es impracticable si no avanza en la configuración de un proyecto nacional y latinoamericano sustentado en firmes decisiones estratégicas.

Reclama una agenda político institucional poco explicitada hasta ahora y demandada con insistencia por los ciudadanos. Exige reformas profundas en las prácticas políticas, enfrentamiento a la corrupción, adecentamiento de la justicia, democratización del sistema de representación, transparencia y honestidad en la gestión pública, y rechazo a la perpetuación en los cargos, entre otros.

Estas transformaciones son insoslayables. Su abordaje con decisión creará condiciones para construir, fortalecer y legitimar un proyecto nacional democrático, plural y con fuerte base social. Sólo podrán ser abordadas desde la ética pública, la dignidad y la responsabilidad de los actos de gobierno. Si se claudica, si se hace solo maquillaje, se caminará hacia el fracaso.

Para el 18/5 llamamos a votar masivamente a Kirchner. Si la ciudadanía entierra electoralmente a Menem habremos dado un paso decisivo para dejar atrás una etapa de la historia argentina caracterizada por la degradación política y social. Advertimos además que constituirá una acción catártica del descreimiento colectivo y punto de partida de la voluntad compartida de construir un país distinto. Será la decisión no hacia un partido o hacia un dirigente sino de una sociedad que ha sufrido mucho pero que no está vencida.


2.4. Convocamos a recrear los espacios públicos, a refundar la política y la esperanza

El 25/5 la Argentina recuperará un aspecto central de su normalidad institucional. Tendrá un gobierno democrático con legitimidad de origen. Continuarán también ante nosotros todos los gravísimos problemas que la mayor crisis de la historia nacional produjo. Su resolución no será simple y exigirá años de labor.

Porque lo hicimos antes, lo afirmamos ahora y nos comprometemos a encararlo con fuerza y con pasión, convocamos a organizarnos y a construir colectivamente poder político. Invitamos, con humildad, a releer el documento “Reflexiones sobre la situación política nacional”. Allí hay un núcleo fuerte de definiciones que reafirmamos en todos sus términos. Queremos debatirlas y enriquecerlas con otras opiniones. Estamos convencidos que para no reiterar errores debemos partir de análisis exhaustivos y de concepciones precisas. Así venimos trabajando y así te invitamos a hacerlo juntos.

Tuvimos durante estos dos meses numerosos contactos con compañeros de luchas anteriores y con otros nuevos. Siempre insistimos con nuestras argumentaciones, debatimos con pasión y fuimos respetuosos de las diferencias. Teníamos la convicción de que si nuestras apreciaciones eran correctas el paso de los días y el desarrollo de los acontecimientos reafirmarían nuestros argumentos. Y no nos equivocamos. La semana previa a las elecciones sacudió muchas conciencias e hizo definir a muchos, replanteándose su percepción anterior, su apatía previa.

La energía social y política estaba, y está. Pero encontramos mucho temor y mucha desilusión. Por eso ponemos el acento en la necesidad de articular dos aspectos para intentar entender el comportamiento político de los argentinos:

• La destrucción económica y social ante la ausencia de un proyecto nacional y popular y la enorme fragmentación y atomización política subsecuentes.

• La destrucción psíquica y la afectación subjetiva de millones de compatriotas que nos sumerge en un clima social mortífero.

Sobre el primero de ellos ya dijimos muchas cosas. El segundo aspecto es necesario profundizarlo. Lo constatamos, en esta oportunidad, desde las respuestas que recibimos, las vacilaciones, las inseguridades personales, los temores a expresarse públicamente, los brazos caídos y el replegarse sobre “la bronca” (comprensible pero paralizante).

¿No nos damos cuenta que la desconfianza que proyectamos sobre los otros es la misma que otros depositan sobre cada uno de nosotros? De esta forma todos nos convertimos en sospechosos y ante el peligro tendemos a replegarnos en el aislamiento y desertamos de los espacios públicos.

Hacemos hincapié en los miedos, describimos algunos:

- Miedo a esperanzarse para no sentirse defraudado otra vez
- Miedo a que los sueños vuelvan a quedar truncos
- Miedo a pensar que es posible por lo menos parte de lo que se desea
- Miedo a sostener con firmeza y constancia lo que se cree, aunque no haya rédito inmediato en lo que se emprende
- Miedo a ser usado, avasallado o “forreado”
- Miedo a sentir que los años pesan desde las desilusiones y no que valen
desde la experiencia

Habría que darse la oportunidad de pensar sin miedo. Lo otro lo conocemos. Es una manera cruel de tener el alma embargada de penas, de tristeza, de melancolía, de impotencias.

Se observa algo paradojal: se añora la música pero se teme escuchar los primeros acordes, no sea que retornen dolores antiguos.

Estamos convencidos que el problema no está a nivel de las ideas. Allí puede haber confusión, diferencias, incompletudes, polémicas. Esto se tramita con intercambios, con debate y con prácticas compartidas.

El núcleo de la dificultad está en otro lado, en la sensibilidad profunda, en la crispación emocional.

Tampoco sirve negar los miedos. Nosotros partimos de los nuestros que son muchos. Y también de las heridas y de los golpes, como te contamos. Intentamos reflexionar desde allí y no nos autorizaríamos a proponerte algo si no lo hubiéramos expresado. Decimos que una actitud negadora ante el miedo no sirve porque termina escondiéndolo en justificaciones y excusas. Son formas de desertar de la vida, como el avaro que cae en la trampa de llevarse sus monedas a la tumba.

Reinventar la política, recrear el espacio público no es tarea de un gobierno. Es la labor de una sociedad dispuesta a persistir en sus ideales.

Los modos de revisar en serio el lazo social hoy predominante y alterarlo fuertemente no son fáciles. Exigen revisar profundamente una atmósfera cultural que escinde las palabras de los actos. Que empuja a disfrazar los propios comportamientos tras argumentos que se esgrimen cínicamente o con oropeles de lo “políticamente correcto” o “lo posible”.

Las conductas de muchos sujetos contradicen en acto las afirmaciones y las ideas que esos mismos sujetos exponen y predican. Y esto no es patrimonio exclusivo de los dirigentes políticos. Somos hipócritas cuando lo proyectamos allí pretendiendo con ese movimiento exculparnos. Admitir la extensión y la profundidad de esta modalidad de simulacro del lazo social contribuirá a desnaturalizarla y puede ser el comienzo para contribuir a revertirla.

La excusa, la justificación , el simulacro. Nuestra sociedad se fue tornando cada vez más esquizofrénica. Deja coexistir la compasión “sincera” frente a la degradación y a la miseria social junto, y simultáneamente a la defensa feroz de los intereses adquiridos. ¿O nos creímos en serio que “piquetes y cacerolas, la lucha es una sola”?

Salir del repliegue, de la desilusión , de la impotencia, exige detenerse en la consideración de las cuestiones éticas (palabra tan vilipendiada)

Toda acción humana tiene una dimensión ética porque posee sentido y significación para con los otros y para con nosotros mismos. Lo contrario es presentar las acciones como un mero trámite, un acontecer o una fatalidad.

Cuando al explicar un acto o una decisión que atenta contra la dignidad propia o de los demás, apelamos a la justificación del mismo, estamos en presencia inequívoca del relativismo moral, de la claudicación ética (¡Volvé Sócrates, te necesitamos!).

Nos necesitamos a nosotros mismos para no perdernos en el infierno, como escribe con maestría Italo Calvino.

El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es riesgosa y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio.
Italo Calvino “Las ciudades Invisibles”

Si a esta altura alguno cree que nos perdimos y dejamos de hablar de política se equivoca. Abordamos la política desde donde se origina y se legitima: desde la condición humana. No sólo desde Hobbes, pero también con él.

Por eso proponemos reunirnos, pero no con cualquiera. Desde estos criterios éticos es que convocamos a refundar la esperanza desde la dignidad, el trabajo y la solidaridad.

Y vaya si el espectacular ejemplo de la solidaridad social par con los hermanos inundados de Santa Fe no es suficientemente aleccionador de la potencialidad del pueblo argentino. Estamos asistiendo en estas horas a un magnífico ejemplo de protagonismo nacional colectivo. De la potencia y la fuerza que arrancan y despiertan las causas justas.

REUNIDOS
Eduardo Bertolino - Marcelo de la Torre - Fernando Irigaray - Paulo Ballán

Publicar un comentario

Atenci�n: Para poder enviar un comentario, deber�s ingresar el c�digo que aparece en la imagen y luego oprimir el bot�n Publicar.


Acerca de

Esta p�gina contiene una sola entrada del blog publicada en Mayo 7, 2003 2:49 AM.

La entrada anterior en este blog fue Un poco de autobombo.

La siguiente entrada en este blog es V Congreso de la REDCOM.

Puede encontrar m�s en la p�gina principal o mirando a trav�s de los archivos.

Comentarios recientes

Archivos

Licencia Creative Commons
Este weblog est� licenciado bajo una Licencia Creative Commons.
Powered by
Movable Type 3.34