
(Foto: El Litoral)
La naturaleza suele ensañarse con los hombres. Lo hace con una frecuencia y una potencia cada vez mayores. Indudablemente, las inundaciones que afligen a la provincia de Santa Fe tienen motivos de índole natural. Zonas en las que la media anual de precipitaciones es de 900 mm, fueron receptoras de 1400 mm sólo en el último cuatrimestre. Pero ¿son éstos los únicos móviles de esta catástrofe? Definitivamente, no.
La falta de obras, el déficit en infraestructuras, la negligencia para prevenir a la población... son falencias de la clase política.
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