Los cambios vertiginosos suscitados en estos últimos años y que han sido conceptualizados como “globalización” están basados en la aceleración del desarrollo tecnológico, en el campo de las comunicaciones, la microelectrónica y la genética.
Estos avances “han venido fomentando también un modo de vida global o lo que ha sido llamado ‘estandarización u homogenización cultural’. Si embargo, especialmente este último fenómeno no ha estado exento de tensiones y contradicciones. Paralelamente a la globalización se han revigorizado los nacionalismos, se han acentuado los esfuerzos de revitalización de identidades de grupos étnicos o de su constitución por parte de otros sectores culturales en el mundo, han regresado sentimientos religiosos, además de fundamentalismos de diversa índole” (Sontag y Arenas, 1995:2)

Hoy cuando pareciera que el Pensamiento Único (Ramonet, 2000) nos ha bañado por completo, el mundo a través de sus fisuras comienza a resquebrajarse de forma sostenida. Con luchas reivindicativas por territorialidades perdidas, por negaciones culturales y religiosas, por socialidades atomizadas o por fundamentalismos divinos, pareciera ser que hay un montón de gente que no está de acuerdo con este orden social presentado como natural e irreversible.
Mientras el tecnofílico discurso de los medios masivos ronda en torno de lo mítico: abundancia de información, transparencia, ubicuidad, instantaneidad e interactividad (Diaz Nosty, 1996) hay otro mundo que la pantalla descontextualiza y justifica su reprobación global.
Así todo movimiento u organización que se muestre como opositor al orden establecido es representado como violento, antidemocrático, egoísta, corrupto, etc. Se les vacía de contenido, se les desconocen las causas manifiestas, las postergaciones históricas. Estamos amenazados “por una forma de totalitarismo invisible, proveniente de la concentración de medios que se da a escala mundial y que nos ofrecen una sóla manera de pensar, una sola forma de entender los conflictos, una representación repetida hasta el infinito de lo que nos rodea. Desde una perspectiva ideológica a este nuevo orden planetario lo denominamos ‘globalitarismo’". (Aparici, 1999)
¿Como pararse ante un discurso presentado como la única posibilidad de vivir? ¿Qué hacer ante la naturalización de un único orden social?
No nos olvidemos que "alrededor del 90% de todo lo que se está escribiendo y diciendo actualmente sobre las nuevas tecnologías interactivas forma parte de la campaña internacional de relaciones públicas más concertada de la historia reciente del marketing". (Marí Sáez, 1999)

Identidad Cultural: hibridación entre lo global y lo local
El proceso de globalización preocupa en cuanto a la homogeneidad cultural sostenida pueda pulverizar la identidad cultural propia de cada región, a través de una lengua universal y la unificación de los símbolos, los valores y las creencias.
No hay que olvidarse que el lenguaje, no es tan solo una colección de vocablos neutros, su utilización trae aparejada una visión de las cosas y el empleo de determinados giros, refleja formas de existencia.
Esto plantea una redefinición de lo universal y lo particular. La transnacionalización de la economía, la cultura y la política confiere nuevo sentido en ambos opuestos.
“Lo externo inviste lo interno, lo local vuelve a definir lo global (Waterman citado por Sontag y Arenas, 1995:16), se piensa en forma global pero se actúa localmente en una dinámica llamada glocalización”. Al mismo tiempo la gente trata de acentuar sus valores compartiéndolos con los estilos y valores globales. Y es desde ese lugar desde donde hay que partir.
Que el discurso hegemónico sea el pensamiento único, no significa que exista ese solo. Hay multiplicidad de voces que se mueven entre los intersticios del poder, “que subyacen en el subsuelo de la patria sublevada” con el perdón de Scalabrini Ortiz, no tanto en el concepto de Estado-Nación ni siquiera el de territorialidad, tal vez más cercano al de multitud. Pero que abajo (el subsuelo) está en ebullición lo podemos ver todos los días. Es verdad que los medios manipulan y no es ninguna novedad, como también es cierto que por más bombardeo informativo la gente intenta construir otra forma de vivir. El caso Lula no es menor en estos días.
¿Entonces desde donde partir? Creo que desde la concepción de comunicación como un espacio relacional donde se articulan los procesos de producción y recepción.
Donde “la cultura abarca el conjunto de los procesos sociales de significación, o para decirlo de un modo más complejo, la cultura abarca el conjunto de los procesos sociales de producción, circulación y consumo de la significación en la vida social” .
En el campo cultural la hibridación ha sido definida “como caminos por lo que las formas y prácticas separadas sé recombinan formando nuevas formas y nuevas prácticas”. (Nederveen: 1994,231)
Esto implica imbrincación, coexistencia, interacción, intersección de partes. Una relación articulada de ritmos que se excluyen para construirse. Es distinta a una operación dialéctica: no como superación, sino como un entramado mestizo.
Es preciso hablar de espacio de la producción, que se hace desde lo cotidiano, tanto en el trabajo como en el ocio, donde las demandas sociales y las competencias culturales son la fuente de recursos con que la postmodernidad no solo articula los discursos que circulan, sino también con las prácticas, funciones, roles, mitos, símbolos, valores, creencias, rutinas, representaciones y experiencias de los sujetos.
Pero esta producción no es anárquica, tiene patrones comunes de creación determinados a través de las costumbres, gustos, elecciones, hábitos y anhelos que son propios de los grupos que conforman las instituciones. Es así, las mediaciones propias cada grupo social define formas de ver la realidad, construye su matriz cultural .
Acceder a ella implica desentrañarla, incorporar esa heterogeneidad de productos comunicacionales al estudio, significa operar sobre esta realidad compleja.

"Se reconoce aquí cuestión de mediaciones más que de medios, cuestión de cultura y por lo tanto, de reconocimiento y no sólo de conocimiento" . Indagar en las mediaciones (Martín Barbero, 1987) para trabajar con ellas, es esta propuesta esencial.
En esta perspectiva el consumo es entendido como producción de sentido y no solo como reproducción de fuerzas, no se lo limita a la posesión de los objetos sino que alcanza al uso social (de Certeau) en donde se inscriben las demandas y los dispositivos de acción que atraviesan las matrices culturales.
En donde se expresa la relación entre lo hegemónico y lo subalterno como expresión de conflicto, tensión y negociación, entendiendo lo hegemónico como el proceso por el cual una clase logra una apropiación preferencial de las instancias de poder en alianza con otras clases y lo subalterno como espacio desde donde los grupos realizan practicas independientes que no siempre son funcionales a la reproducción del sistema.
Los usos sociales y los modos de ver están atravesados por los hábitus de clase, entendidos estos como el remanente de vivencias pasadas que condicionarán acciones futuras, y se muestran en la organización del tiempo y de los espacios cotidianos .
Y digo desde acá porque en momentos donde el “discurso oficial” apunta masificar el individualismo, a deslegitimar las acciones colectivas, esa multitud (tan desorganizada como exponencial su crecimiento) comienza a tejer redes (a veces fragmentadas) solidarias tanto territorializadas (piqueteros, organizaciones sociales varias) como virtuales (comunidades, boom de los weblogs ).
Y es ahí donde podemos dar batalla a la gran concentración de medios, la producción de contenidos narratividades y propuestas de comunicación alternativas, desde algo simple como un sistema de publicación personal por internet, que permite generar contenido y publicarlo de forma gratuita y sin tener conocimiento de programación alguna, generando comunidades que crecen exponencialmente.
El problema del ancho de banda no es el caño (velocidad, acceso) es la producción de contenidos y es ahí donde está nuestro desafío.


Comentarios (9)
La revista Argentina
">Ters Puntos
ha publicado una interesante reportaje al Profesor Alejandro Piscitelli. Empalma con la reflexión del Fernando y entiendo que conforma un piso para continuar con el debate...
Proximamente la seguimos....
Publicado por Marcelo de la Torre | Octubre 30, 2002 1:47 PM
Publicado el Octubre 30, 2002 13:47
De un contenido muy rico. Muchas gracias
Publicado por Quique | Mayo 27, 2003 9:33 PM
Publicado el Mayo 27, 2003 21:33
me gusto mucho el escrito. hablas sobre la cultura y la globabalizacion desde un punto diferente, es un punto critico y reflexivo. quiero realizar mi tesis sobre este tema, mas o menos parecido, y me encantaria tener mas informacion acerca de estos temas.
muchas garcias y esperemos que este tipo de publicaciones se sigan dando por que el mundo las necesita y mucho.
Publicado por maria dolores | Agosto 19, 2003 4:48 PM
Publicado el Agosto 19, 2003 16:48
es interesante hablar de cultura, pues la cultura es simple y sencillamente el todo que nos rodea.
desde el punto de la globalizacion creo que debemos ir al margen de la misma, son muchos cambios los que se provocan pero hay algo muy interesante los arigenes y eso es lo que ayuda al hombre a no dejar que la globalizaacion lo envuelva totalmente.
como siempre hemos dicho "dentro de la cultura uno tiene derecho a ir a la luna y poder seguir danzando el venado o la guelaguetza." (Ochoa Zazueta)
Publicado por maria dolores | Agosto 19, 2003 6:06 PM
Publicado el Agosto 19, 2003 18:06
Comparto muchos de sus planteos, pero como estudiante de Cs de la Comunic. UBA quisiera pensar si nuestro compromiso como comunicadores no solo debiera darse en el "contenido " de los textos y las" mediaciones" de Barbero (decada del 80.....)
Para mi este tipo de publicaciones web, las que me parecen ricas como espacio de intercambios de conocimientos academicistas, no llegan al receptor que necesitamos si queremos un verdadero cambio social.La cultura no debe ser solo objeto de estudio. Es desde la cultura, desde la praxis el lugar para construir.
sino sigamos con la táctica del débil (de Cértau)
Publicado por Carolina Neri | Octubre 26, 2003 10:34 PM
Publicado el Octubre 26, 2003 22:34
Comparto muchos de sus planteos, pero como estudiante de Cs de la Comunic. UBA quisiera pensar si nuestro compromiso como comunicadores no solo debiera darse en el "contenido " de los textos y las" mediaciones" de Barbero (decada del 80.....)
Para mi este tipo de publicaciones web, las que me parecen ricas como espacio de intercambios de conocimientos academicistas, no llegan al receptor que necesitamos si queremos un verdadero cambio social.La cultura no debe ser solo objeto de estudio. Es desde la cultura, desde la praxis el lugar para construir.
sino sigamos con la táctica del débil (de Cértau)
Publicado por Carolina Neri | Octubre 26, 2003 10:34 PM
Publicado el Octubre 26, 2003 22:34
me gusto el enfoque de este escrito,me gustaria poder recibir de ustedes mas informacion de la comunicacion y la globalizacion, para usarlo como tesis de la universidad, en fecha 04/11/03.
Publicado por jose rodriguez | Noviembre 4, 2003 10:37 PM
Publicado el Noviembre 4, 2003 22:37
hola me gusto mucho visitrar esta pagina, en la universidad me estan DANDO SOBRE GLOBALIZACION me gustaria mas informacion
muchas gracias
Publicado por jessica | Diciembre 7, 2003 10:10 PM
Publicado el Diciembre 7, 2003 22:10
hoola como andan bueno nada escribia porque queria que todo el mundo se entere de lo que paso en mi familia. Un dia mi hna estaba caminando por la calle, cruzo bien , con la luz en verde y de repente un flaco viene a todo lo que da y se la lleva puesta. Tuvo daños menores, nada importante, pero la cosa es: FLAACO VOS SOS PELOTUDOOO?!?! O SEA, ENCIMA DE QUE ESTAS EN INFRACCION NO SE TE ACURRE MIRAR A VER SI ALGUIEN ESTA CRUZANDO, HACE VEER TARAADO!
besoo,
caami. (L)
Publicado por caami | Agosto 23, 2006 3:09 PM
Publicado el Agosto 23, 2006 15:09